De California a Reino Unido, la nueva etapa que pondrá a prueba el matrimonio de Harry y Meghan - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


De California a Reino Unido, la nueva etapa que pondrá a prueba el matrimonio de Harry y Meghan

Cuando hace seis años el príncipe Harry y Meghan Markle se mudaron a California envueltos en la polémica -tanto por su ruptura con la familia real inglesa como por organizar un traslado en medio de una pandemia-, poco podían imaginar que, unos años después, volverían sobre sus pasos. Con los objetivos de pasar más tiempo en Europa, cerca de la familia del hijo de Carlos III de Inglaterra y que sus hijos reciban educación en Reino Unido, el nuevo curso ha empezado de una manera muy distinta tras el cambio de país, una etapa en sus vidas que supondrá todo un reto para su relación.Todavía están en plena búsqueda de su hogar definitivo en alguna residencia de la campiña inglesa que se ajuste a sus deseos: tranquilidad, privacidad y a cierta distancia de Londres. Pero esto implicará ponerse de acuerdo en cuanto a sus expectativas, prioridades y manera de afrontar el estrés de cara a encontrarse en el país natal de Harry y lo que supone. Lo que sí se conoce es que no van a retomar funciones oficiales, ya que siguen siendo ciudadanos privados y estarían fuera de la familia real sin derecho al uso de títulos como Su Alteza Real.Esto es sinónimo de que no habrá presión de cara a encajar en los rígidos requisitos de la monarquía. Lo que hagan en Reino Unido no estará vinculado a la Casa Real, así que podrán seguir llevando a cabo los proyectos filantrópicos y de entretenimiento de la misma forma que durante su estancia en Estados Unidos. Además que, para Meghan, se abre una oportunidad de expandir su marca en el mercado europeo.Uno de los aspectos más desafiantes va a ser su relación con los Windsor, puesto que no se ve posible la deseada reconciliación. El vínculo entre el príncipe Guillermo y Harry quedó profundamente dañado por la exposición del conflicto en la publicación del libro Spare y la entrevista con Oprah Winfrey. Así que Harry y Meghan, que siguen esperando una disculpa por parte de los familiares del Príncipe, tendrán que lidiar con una relación familiar compleja con el añadido de que toda la atención mediática estará puesta sobre cada paso que den.Aunque no han especificado cuánto se va a prolongar su estancia en Inglaterra, se supone que será por un periodo considerable. En este tiempo, tendrán que encontrar un equilibrio entre las necesidades de la pareja, de la familia, la relación con el entorno familiar de Harry y la presión externa que acompañará, de una forma u otra, su regreso. Por ello, la capacidad de comunicarse de forma abierta y de sentirse como un equipo, pueden ser dos claves para que el cambio no genere un desgaste en el matrimonio.Un equipo compenetrado desde el comienzoFue en 2016 cuando Harry y Meghan empezaron a salir después de que una amiga en común les pusiera en contacto a través de Instagram. Durante seis meses mantuvieron su noviazgo en secreto hasta que, en otoño, anunciaron su relación. Su primer acto oficial conjunto fue en mayo de 2017 y en octubre de ese año, la estadounidense conoció a la abuela de su novio, Isabel II.Un mes después, el 27 de noviembre, anunciaron que se habían prometido. Su boda se organizó en apenas seis meses y, el 19 de mayo de 2018, se dieron el «Sí, quiero» delante de sus familiares y amigos, pero también bajo la mirada de 29 millones de personas que sintonizaron la boda real en algún momento. Unos meses más tarde confirmaron el embarazo de Meghan y en mayo de 2019 dieron la bienvenida al pequeño Archie.Desde que se convirtieron en padres, poco a poco, empezaron a alejarse de la Corona y a participar en menor medida en los actos de la agenda real. Hasta que, en enero de 2020, el Palacio de Buckingham anunció la separación oficial y definitiva. Libres de sus compromisos, en julio se instalaron en California para empezar una nueva vida. Vida que no tardaría en dar otro giro cuando en junio de 2021 nació su hija Lilibet.Además del crecimiento personal y familiar -y de verse protagonizando titulares cada cierto tiempo por rumores de crisis-, en Montecito también han desarrollado una etapa profesional al margen de las obligaciones de la corona. Con la creación de su propia productora, sus proyectos audiovisuales y el trabajo filantrópico, sus hijos han crecido lejos del ojo público inglés. Ahora, el regreso a Europa supone el comienzo de este nuevo capítulo para un matrimonio cuya historia sigue marcada por los cambios de residencia, su posición pública, y, ante todo, por elegir a su familia por encima de cualquier deber.

Publicado: septiembre 20, 2026, 6:31 am

La fuente de la noticia es https://www.20minutos.es/gente/california-reino-unido-etapa-pondra-prueba-matrimonio-harry-meghan_7037857_0.html

Cuando hace seis años el príncipe Harry y Meghan Markle se mudaron a California envueltos en la polémica -tanto por su ruptura con la familia real inglesa como por organizar un traslado en medio de una pandemia-, poco podían imaginar que, unos años después, volverían sobre sus pasos. Con los objetivos de pasar más tiempo en Europa, cerca de la familia del hijo de Carlos III de Inglaterra y que sus hijos reciban educación en Reino Unido, el nuevo curso ha empezado de una manera muy distinta tras el cambio de país, una etapa en sus vidas que supondrá todo un reto para su relación.

Todavía están en plena búsqueda de su hogar definitivo en alguna residencia de la campiña inglesa que se ajuste a sus deseos: tranquilidad, privacidad y a cierta distancia de Londres. Pero esto implicará ponerse de acuerdo en cuanto a sus expectativas, prioridades y manera de afrontar el estrés de cara a encontrarse en el país natal de Harry y lo que supone. Lo que sí se conoce es que no van a retomar funciones oficiales, ya que siguen siendo ciudadanos privados y estarían fuera de la familia real sin derecho al uso de títulos como Su Alteza Real.

Esto es sinónimo de que no habrá presión de cara a encajar en los rígidos requisitos de la monarquía. Lo que hagan en Reino Unido no estará vinculado a la Casa Real, así que podrán seguir llevando a cabo los proyectos filantrópicos y de entretenimiento de la misma forma que durante su estancia en Estados Unidos. Además que, para Meghan, se abre una oportunidad de expandir su marca en el mercado europeo.

Uno de los aspectos más desafiantes va a ser su relación con los Windsor, puesto que no se ve posible la deseada reconciliación. El vínculo entre el príncipe Guillermo y Harry quedó profundamente dañado por la exposición del conflicto en la publicación del libro Spare y la entrevista con Oprah Winfrey. Así que Harry y Meghan, que siguen esperando una disculpa por parte de los familiares del Príncipe, tendrán que lidiar con una relación familiar compleja con el añadido de que toda la atención mediática estará puesta sobre cada paso que den.

Aunque no han especificado cuánto se va a prolongar su estancia en Inglaterra, se supone que será por un periodo considerable. En este tiempo, tendrán que encontrar un equilibrio entre las necesidades de la pareja, de la familia, la relación con el entorno familiar de Harry y la presión externa que acompañará, de una forma u otra, su regreso. Por ello, la capacidad de comunicarse de forma abierta y de sentirse como un equipo, pueden ser dos claves para que el cambio no genere un desgaste en el matrimonio.

Un equipo compenetrado desde el comienzo

Fue en 2016 cuando Harry y Meghan empezaron a salir después de que una amiga en común les pusiera en contacto a través de Instagram. Durante seis meses mantuvieron su noviazgo en secreto hasta que, en otoño, anunciaron su relación. Su primer acto oficial conjunto fue en mayo de 2017 y en octubre de ese año, la estadounidense conoció a la abuela de su novio, Isabel II.

Un mes después, el 27 de noviembre, anunciaron que se habían prometido. Su boda se organizó en apenas seis meses y, el 19 de mayo de 2018, se dieron el «Sí, quiero» delante de sus familiares y amigos, pero también bajo la mirada de 29 millones de personas que sintonizaron la boda real en algún momento. Unos meses más tarde confirmaron el embarazo de Meghan y en mayo de 2019 dieron la bienvenida al pequeño Archie.

Desde que se convirtieron en padres, poco a poco, empezaron a alejarse de la Corona y a participar en menor medida en los actos de la agenda real. Hasta que, en enero de 2020, el Palacio de Buckingham anunció la separación oficial y definitiva. Libres de sus compromisos, en julio se instalaron en California para empezar una nueva vida. Vida que no tardaría en dar otro giro cuando en junio de 2021 nació su hija Lilibet.

Además del crecimiento personal y familiar -y de verse protagonizando titulares cada cierto tiempo por rumores de crisis-, en Montecito también han desarrollado una etapa profesional al margen de las obligaciones de la corona. Con la creación de su propia productora, sus proyectos audiovisuales y el trabajo filantrópico, sus hijos han crecido lejos del ojo público inglés. Ahora, el regreso a Europa supone el comienzo de este nuevo capítulo para un matrimonio cuya historia sigue marcada por los cambios de residencia, su posición pública, y, ante todo, por elegir a su familia por encima de cualquier deber.

Artículos Relacionados