Corea del Norte reivindica su condición de «Estado poseedor de armas nucleares» ante la guerra de Irán - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


Corea del Norte reivindica su condición de «Estado poseedor de armas nucleares» ante la guerra de Irán

Con la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, si no concluida, al menos suspendida durante las negociaciones en Suiza, la comunidad internacional en general y los regímenes autoritarios en particular extraen sus conclusiones. La más importante: que en un mundo cada vez más … hostil solo las armas nucleares garantizan la invulnerabilidad. Por eso, Corea del Norte ha reivindicado su condición de «Estado poseedor de armas nucleares».
Kim Jong-un ha ordenado «redoblar los esfuerzos» para expandir su arsenal atómico, con el ambicioso objetivo de «superar al resto del mundo», según ha informado este martes la agencia estatal de noticias KCNA. Las declaraciones se produjeron este fin de semana durante la segunda sesión plenaria del noveno Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea, la estructura política del régimen, un evento destinado a evaluar la marcha del país en el primer semestre del año.

El foro describió las armas nucleares como «el núcleo de la soberanía militar» del país y «el eje para la aplicación de la estrategia de disuasión o de combate en una guerra». También acordó —por la unanimidad acostumbrada— que «ejercer plenamente la condición de Estado poseedor de armas nucleares es la vía más correcta y singular para afrontar de manera activa y segura una situación militar y una política internacional impredecible y cada vez más compleja en múltiples aspectos».

Noticia relacionada

Sunmin Moon

Este posicionamiento anticipa la negativa a cualquier acuerdo similar al alcanzado entre Irán y EE.UU., según el cual el régimen de los ayatolás se compromete a paralizar su programa atómico a cambio de una disminución de las sanciones internacionales y cuantiosas inversiones en materia de reconstrucción y desarrollo por valor de 300.000 millones de dólares, en línea con la propuesta que el mandatario estadounidense, Donald Trump, realizó al caudillo norcoreano durante sus fallidas conversaciones hace siete años.
El presidente estadounidense ha expresado en reiteradas ocasiones su voluntad de retomar el diálogo. La última de ellas el pasado fin de semana, cuando compartió en redes sociales una fotografía de su histórico encuentro inicial con el norcoreano, celebrado en Singapur en junio de 2018. Lo intentó en octubre del año pasado durante su gira asiática con motivo del Foro APEC, celebrado en Gyeongju, Corea del Sur, pero Kim rechazó el acercamiento con un ensayo armamentístico por toda respuesta.

«No-proliferación», si acaso

«En algún momento de este año volveremos a China. El presidente Xi vendrá en septiembre, pero vamos a volver para una gran conferencia celebrada en China», apuntaba Trump el pasado viernes 19, presumiblemente en referencia a la nueva edición del Foro APEC, celebrada en esta ocasión en la ciudad china de Shenzhen. Esta cita ofrecería una nueva oportunidad para, antes o después, reunirse con Kim. Ya está advertido, no obstante, que las armas nucleares norcoreanas no formarán parte de la conversación, que solo resultará fructífera si pasa de la «desnuclearización» a la «no-proliferación».

Newsletter

Trump, de todos modos, no abandona sus aspiraciones. Tras su visita a China a mediados de mayo, la primera de un presidente estadounidense en nueve años, aseguró haber presentado a Xi una propuesta para la desnuclearización de Corea del Norte. Un comunicado posterior de la Casa Blanca aseguraba que tal aspiración suponía un «objetivo compartido» de ambos mandatarios.
Las autoridades chinas no confirmaron este extremo, más bien al contrario. La declaración conjunta de China y Rusia emitida una semana después, durante el viaje de Vladímir Putin a la capital del gigante asiático, reiteraba su apoyo común a Corea del Norte ante el aislamiento diplomático, las sanciones económicas, la presión militar y otras «amenazas a su seguridad».
Estas palabras manifiestan la mejora de la posición geopolítica de Corea del Norte, beneficiada por un panorama de hostilidad creciente, pues en el pasado tanto China como Rusia habían apoyado las sanciones de la comunidad internacional como castigo por su programa nuclear.
El G7, congregado la semana pasada en la ciudad francesa de Évian-les-Bains, también habló de Corea del Norte. El comunicado del organismo reafirmaba su compromiso de alcanzar la «desnuclearización completa» de Corea del Norte, «en línea con las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas».
La respuesta llegó entonces por boca de Kim Yo-jong, hermana y mano derecha del líder, quien caracterizó tal propósito como «una línea de retorno que jamás será cruzada». «Quien trate de socavar los intereses fundamentales de un Estado con armas nucleares estará optando por la peor de las decisiones, invitando al desastre», concluyó. Corea del Norte, escarmentada en cabeza iraní y antes libia, sabe que un ataque nuclear es la mejor defensa.

Publicado: junio 23, 2026, 4:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/corea-norte-reivindica-condicion-estado-poseedor-armas-20260623110755-nt.html

Con la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, si no concluida, al menos suspendida durante las negociaciones en Suiza, la comunidad internacional en general y los regímenes autoritarios en particular extraen sus conclusiones. La más importante: que en un mundo cada vez más hostil solo las armas nucleares garantizan la invulnerabilidad. Por eso, Corea del Norte ha reivindicado su condición de «Estado poseedor de armas nucleares».

Kim Jong-un ha ordenado «redoblar los esfuerzos» para expandir su arsenal atómico, con el ambicioso objetivo de «superar al resto del mundo», según ha informado este martes la agencia estatal de noticias KCNA. Las declaraciones se produjeron este fin de semana durante la segunda sesión plenaria del noveno Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea, la estructura política del régimen, un evento destinado a evaluar la marcha del país en el primer semestre del año.

El foro describió las armas nucleares como «el núcleo de la soberanía militar» del país y «el eje para la aplicación de la estrategia de disuasión o de combate en una guerra». También acordó —por la unanimidad acostumbrada— que «ejercer plenamente la condición de Estado poseedor de armas nucleares es la vía más correcta y singular para afrontar de manera activa y segura una situación militar y una política internacional impredecible y cada vez más compleja en múltiples aspectos».

Noticia relacionada


  • Sunmin Moon

Este posicionamiento anticipa la negativa a cualquier acuerdo similar al alcanzado entre Irán y EE.UU., según el cual el régimen de los ayatolás se compromete a paralizar su programa atómico a cambio de una disminución de las sanciones internacionales y cuantiosas inversiones en materia de reconstrucción y desarrollo por valor de 300.000 millones de dólares, en línea con la propuesta que el mandatario estadounidense, Donald Trump, realizó al caudillo norcoreano durante sus fallidas conversaciones hace siete años.

El presidente estadounidense ha expresado en reiteradas ocasiones su voluntad de retomar el diálogo. La última de ellas el pasado fin de semana, cuando compartió en redes sociales una fotografía de su histórico encuentro inicial con el norcoreano, celebrado en Singapur en junio de 2018. Lo intentó en octubre del año pasado durante su gira asiática con motivo del Foro APEC, celebrado en Gyeongju, Corea del Sur, pero Kim rechazó el acercamiento con un ensayo armamentístico por toda respuesta.

«No-proliferación», si acaso

«En algún momento de este año volveremos a China. El presidente Xi vendrá en septiembre, pero vamos a volver para una gran conferencia celebrada en China», apuntaba Trump el pasado viernes 19, presumiblemente en referencia a la nueva edición del Foro APEC, celebrada en esta ocasión en la ciudad china de Shenzhen. Esta cita ofrecería una nueva oportunidad para, antes o después, reunirse con Kim. Ya está advertido, no obstante, que las armas nucleares norcoreanas no formarán parte de la conversación, que solo resultará fructífera si pasa de la «desnuclearización» a la «no-proliferación».

Newsletter

Trump, de todos modos, no abandona sus aspiraciones. Tras su visita a China a mediados de mayo, la primera de un presidente estadounidense en nueve años, aseguró haber presentado a Xi una propuesta para la desnuclearización de Corea del Norte. Un comunicado posterior de la Casa Blanca aseguraba que tal aspiración suponía un «objetivo compartido» de ambos mandatarios.

Las autoridades chinas no confirmaron este extremo, más bien al contrario. La declaración conjunta de China y Rusia emitida una semana después, durante el viaje de Vladímir Putin a la capital del gigante asiático, reiteraba su apoyo común a Corea del Norte ante el aislamiento diplomático, las sanciones económicas, la presión militar y otras «amenazas a su seguridad».

Estas palabras manifiestan la mejora de la posición geopolítica de Corea del Norte, beneficiada por un panorama de hostilidad creciente, pues en el pasado tanto China como Rusia habían apoyado las sanciones de la comunidad internacional como castigo por su programa nuclear.

El G7, congregado la semana pasada en la ciudad francesa de Évian-les-Bains, también habló de Corea del Norte. El comunicado del organismo reafirmaba su compromiso de alcanzar la «desnuclearización completa» de Corea del Norte, «en línea con las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas».

La respuesta llegó entonces por boca de Kim Yo-jong, hermana y mano derecha del líder, quien caracterizó tal propósito como «una línea de retorno que jamás será cruzada». «Quien trate de socavar los intereses fundamentales de un Estado con armas nucleares estará optando por la peor de las decisiones, invitando al desastre», concluyó. Corea del Norte, escarmentada en cabeza iraní y antes libia, sabe que un ataque nuclear es la mejor defensa.

Artículos Relacionados