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Cómo reparar el pelo después del verano, según los expertos

El final de agosto coincide, para la mayoría, con la vuelta a la rutina tras el descanso estival. Una de las citas, casi obligadas, es la visita a la peluquería. Después de los días de playa y piscina, el pelo suele presentar el peor aspecto … del año, salvo que se haya protegido correctamente. Sequedad, falta de brillo, puntas abiertas, encrespamiento, alteración en el color… son los problemas más habituales.
Aunque en los últimos años ha crecido de forma significativa la conciencia por los daños solares, la piel acapara todos los esfuerzos de protección, mientras que el cabello es el gran olvidado. Lucía Altozano, farmacéutica titular de Skinpharmacy Jorge Juan 34, asegura que «durante el verano, el cabello sufre un proceso de degradación similar al envejecimiento cutáneo. La radiación solar produce radicales libres que atacan la melanina natural, oxidando el color, y debilitan la cutícula, la capa que lo protege».
Además del sol, hay otros factores que también dejan huella en el cabello, tal y como explica el doctor Francisco José Rodríguez Cuadrado, dermatólogo tricólogo del Grupo Pedro Jaén y colaborador de Olistic: «en esta época confluyen radiación UV, cloro, sal, humedad y cambios de hábitos -en alimentación y sueño- que pueden aumentar la porosidad, la aspereza y la rotura de las cutículas, además de incrementar la irritación y la deshidratación en el cuero cabelludo». Las consecuencias, según el profesional, se perciben al instante «como el encrespamiento, la sequedad y la decoloración, pero también a largo plazo, como la caída difusa (efluvio telógeno), que suele aparecer un par de meses después, a finales de verano o principios de otoño».

El pelo teñido, el más vulnerable

Aunque, en general, todos los cabellos sufren las consecuencias del verano, algunos resultan más susceptibles por su propia naturaleza. Álex Sestelo, estilista y director del salón de peluquería homónimo, señala que «los cabellos rizados son más porosos, y por lo tanto más vulnerables a la deshidratación, y al encrespamiento. Los finos también son muy delicados y tienen menos cuerpo, lo que los hace más propensos a la rotura y a verse aún más debilitados por el sol y el agua. Pero si hay un tipo de cabello que es el gran perjudicado del verano, es el teñido o con mechas. La coloración ya es un proceso que sensibiliza la fibra capilar, y si a eso le sumamos la acción del sol, el cloro y la sal, el daño es exponencial».

«El pelo rubio puede volverse más amarillento o incluso verdoso por el cloro, y el castaño, pueden tomar un tono cobrizo indeseado»

Alex Sestelo
Estilista

En el pelo teñido los daños suelen ser, además, más visibles, por la alteración del color. Los rubios, según Sestelo, «pueden volverse más amarillentos o incluso verdosos por el cloro, y los castaños o rojizos pueden tomar un tono cobrizo indeseado». Además, en este tipo de cabello es más evidente la pérdida de brillo, sin olvidar que también sufre más la deshidratación. El estilista Javier Mateo, cofundador del salón The Lab, sostiene que «el cabello coloreado o con mechas puede sufrir, además de pérdida de color, sequedad extrema, daño en la fibra capilar y mayor fragilidad».

Los tratamientos de peluquería para reparar el pelo dañado

Pedir cita en la peluquería se convierte en indispensable porque los profesionales consultados coinciden en que el primer paso para recuperar la melena es el diagnóstico personalizado, ya que cada cabello necesita un ritual diferente. Y a partir de allí, Álex Sestelo lo tiene claro: «lo primero y fundamental es un corte estratégico para eliminar las puntas abiertas y dañadas; este es el paso inicial para que el cabello pueda sanar y absorber mejor los tratamientos. Un buen corte revitaliza el aspecto general».
Tras el corte de puntas, Javier Mateo aconseja «enfocarse en hidratar y reparar el daño. Recomendamos tratamientos en el salón como mascarillas nutritivas, tratamientos de reconstrucción con proteínas, y sesiones de hidratación profunda. Estos ayudan a fortalecer el cabello, devolverle la vitalidad y reducir el daño causado por la exposición al sol, la sal y el cloro». Sestelo también explica que para revivir la melena «funcionan los tratamientos de reconstrucción capilar con proteína o keratina, el llamado bótox capilar o los protocolos con ácido hialurónico. La clave está en que el tratamiento se adapte a cada tipo de cabello y al nivel de daño que tenga».
En el pelo coloreado, además, hay que retocar el tinte o las mechas. «El verano tiende a oxidar los pigmentos y a apagar el color. En estos casos, lo ideal es renovar el matiz para recuperar la tonalidad original y el brillo, o bien apostar por un baño de color que además nutra y proteja el cabello», aconsejan desde el equipo de Blondie Madrid.

Cortes de pelo para la rentrée
Septiembre es otro ‘enero’, un mes de nuevos comienzos y retos, y para muchas personas el momento perfecto para un cambio de look. El equipo de Blondie Madrid adelanta las tendencias. «Esta temporada veremos mucho el bob recto y el long bob, perfectos para sanear y dar un aire elegante. También vuelve el ‘shaggy cut’, con capas suaves que aportan movimiento y frescura. Para quienes buscan un cambio más radical, el pixie es tendencia y muy fácil de mantener».

Los cuidados en casa para la melena

Los cuidados en casa también son esenciales para sanear la melena y para acertar con los productos, lo más aconsejable es seguir las recomendaciones del peluquero de confianza. En general, tras el verano se necesitan champús y acondicionadores hidratantes y reparadores, específicos para cabellos secos o dañados, o para el pelo teñido.
Además, Sestelo apuesta por «un tratamiento de choque con una mascarilla semanal nutritiva. Se aplica de medios a puntas, dejándola actuar al menos 15-20 minutos y aclarando con agua tibia-fría para sellar la cutícula. Los aceites capilares también funcionan de maravilla. Después de lavar y antes de secar (o incluso en seco para un extra de brillo), se aplican unas gotas de un buen aceite (argán, jojoba, coco) de medios a puntas. Y otro truco sencillo pero efectivo es aclarar el pelo con agua fría después de lavarlo; sella la cutícula, lo que se traduce en más brillo y menos encrespamiento».

Los estilistas de Blondie Madrid ofrecen un último consejo, antes de usar el secador o las planchas de pelo, «aplicar protectores térmicos y ultrahidratantes, para proteger el cabello del calor».

Publicado: agosto 29, 2025, 10:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/estilo/belleza/reparar-pelo-despues-verano-segun-expertos-20250830161252-nt.html

El final de agosto coincide, para la mayoría, con la vuelta a la rutina tras el descanso estival. Una de las citas, casi obligadas, es la visita a la peluquería. Después de los días de playa y piscina, el pelo suele presentar el peor aspecto del año, salvo que se haya protegido correctamente. Sequedad, falta de brillo, puntas abiertas, encrespamiento, alteración en el color… son los problemas más habituales.

Aunque en los últimos años ha crecido de forma significativa la conciencia por los daños solares, la piel acapara todos los esfuerzos de protección, mientras que el cabello es el gran olvidado. Lucía Altozano, farmacéutica titular de Skinpharmacy Jorge Juan 34, asegura que «durante el verano, el cabello sufre un proceso de degradación similar al envejecimiento cutáneo. La radiación solar produce radicales libres que atacan la melanina natural, oxidando el color, y debilitan la cutícula, la capa que lo protege».

Además del sol, hay otros factores que también dejan huella en el cabello, tal y como explica el doctor Francisco José Rodríguez Cuadrado, dermatólogo tricólogo del Grupo Pedro Jaén y colaborador de Olistic: «en esta época confluyen radiación UV, cloro, sal, humedad y cambios de hábitos -en alimentación y sueño– que pueden aumentar la porosidad, la aspereza y la rotura de las cutículas, además de incrementar la irritación y la deshidratación en el cuero cabelludo». Las consecuencias, según el profesional, se perciben al instante «como el encrespamiento, la sequedad y la decoloración, pero también a largo plazo, como la caída difusa (efluvio telógeno), que suele aparecer un par de meses después, a finales de verano o principios de otoño».

El pelo teñido, el más vulnerable

Aunque, en general, todos los cabellos sufren las consecuencias del verano, algunos resultan más susceptibles por su propia naturaleza. Álex Sestelo, estilista y director del salón de peluquería homónimo, señala que «los cabellos rizados son más porosos, y por lo tanto más vulnerables a la deshidratación, y al encrespamiento. Los finos también son muy delicados y tienen menos cuerpo, lo que los hace más propensos a la rotura y a verse aún más debilitados por el sol y el agua. Pero si hay un tipo de cabello que es el gran perjudicado del verano, es el teñido o con mechas. La coloración ya es un proceso que sensibiliza la fibra capilar, y si a eso le sumamos la acción del sol, el cloro y la sal, el daño es exponencial».

«El pelo rubio puede volverse más amarillento o incluso verdoso por el cloro, y el castaño, pueden tomar un tono cobrizo indeseado»

Alex Sestelo

Estilista

En el pelo teñido los daños suelen ser, además, más visibles, por la alteración del color. Los rubios, según Sestelo, «pueden volverse más amarillentos o incluso verdosos por el cloro, y los castaños o rojizos pueden tomar un tono cobrizo indeseado». Además, en este tipo de cabello es más evidente la pérdida de brillo, sin olvidar que también sufre más la deshidratación. El estilista Javier Mateo, cofundador del salón The Lab, sostiene que «el cabello coloreado o con mechas puede sufrir, además de pérdida de color, sequedad extrema, daño en la fibra capilar y mayor fragilidad».

Los tratamientos de peluquería para reparar el pelo dañado

Pedir cita en la peluquería se convierte en indispensable porque los profesionales consultados coinciden en que el primer paso para recuperar la melena es el diagnóstico personalizado, ya que cada cabello necesita un ritual diferente. Y a partir de allí, Álex Sestelo lo tiene claro: «lo primero y fundamental es un corte estratégico para eliminar las puntas abiertas y dañadas; este es el paso inicial para que el cabello pueda sanar y absorber mejor los tratamientos. Un buen corte revitaliza el aspecto general».

Tras el corte de puntas, Javier Mateo aconseja «enfocarse en hidratar y reparar el daño. Recomendamos tratamientos en el salón como mascarillas nutritivas, tratamientos de reconstrucción con proteínas, y sesiones de hidratación profunda. Estos ayudan a fortalecer el cabello, devolverle la vitalidad y reducir el daño causado por la exposición al sol, la sal y el cloro». Sestelo también explica que para revivir la melena «funcionan los tratamientos de reconstrucción capilar con proteína o keratina, el llamado bótox capilar o los protocolos con ácido hialurónico. La clave está en que el tratamiento se adapte a cada tipo de cabello y al nivel de daño que tenga».

En el pelo coloreado, además, hay que retocar el tinte o las mechas. «El verano tiende a oxidar los pigmentos y a apagar el color. En estos casos, lo ideal es renovar el matiz para recuperar la tonalidad original y el brillo, o bien apostar por un baño de color que además nutra y proteja el cabello», aconsejan desde el equipo de Blondie Madrid.

Los cuidados en casa para la melena

Los cuidados en casa también son esenciales para sanear la melena y para acertar con los productos, lo más aconsejable es seguir las recomendaciones del peluquero de confianza. En general, tras el verano se necesitan champús y acondicionadores hidratantes y reparadores, específicos para cabellos secos o dañados, o para el pelo teñido.

Además, Sestelo apuesta por «un tratamiento de choque con una mascarilla semanal nutritiva. Se aplica de medios a puntas, dejándola actuar al menos 15-20 minutos y aclarando con agua tibia-fría para sellar la cutícula. Los aceites capilares también funcionan de maravilla. Después de lavar y antes de secar (o incluso en seco para un extra de brillo), se aplican unas gotas de un buen aceite (argán, jojoba, coco) de medios a puntas. Y otro truco sencillo pero efectivo es aclarar el pelo con agua fría después de lavarlo; sella la cutícula, lo que se traduce en más brillo y menos encrespamiento».

Los estilistas de Blondie Madrid ofrecen un último consejo, antes de usar el secador o las planchas de pelo, «aplicar protectores térmicos y ultrahidratantes, para proteger el cabello del calor».

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