Cómo aplicar el aubronceador para no acabar con la cara y las piernas naranjas - Colombia
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Cómo aplicar el aubronceador para no acabar con la cara y las piernas naranjas

Sigue arraigada la idea de que la piel bronceada es más bonita, a pesar de que cada vez hay una mayor conciencia sobre los daños por el abuso del sol. Por eso los autobronceadores, como sostiene Lucia Altozano, experta en cosmética … y farmacéutica titular de Skinpharmacy Jorge Juan 34, «se posicionan como una alternativa inteligente al bronceado solar y son perfectos en esta época del año en la que comenzamos a salir del letargo invernal». Es el momento de renovar el armario, sacar faldas y vestidos y también acudir a bodas, bautizos y comuniones, y un ligero bronceado ayuda a verse mejor.
Pero estos productos han tenido mala fama durante años por dejar un color naranja en la piel poco favorecedor. Las fórmulas han cambiado, también los formatos, pero sigue habiendo un problema: se aplica mal. «El autobronceador es probablemente uno de los cosméticos que seguimos aplicando mal, no porque sea complejo, sino porque se subestima. Conseguir un buen resultado no va de usar más producto, sino de entender cómo reacciona la piel y aplicarlo bien» explica Altozano.

Guía de aplicación del autobronceador

Uno de los errores más frecuentes es aplicarlo directamente en la piel, sin una preparación previa. Es lo que pasa cuando decidimos usar el autobronceador antes de vestirnos para un evento. Los laboratorios advierten en las instrucciones que la piel debe estar bien hidratada, es una de las claves para conseguir un buen resultado. De hecho, la farmacéutica señala que «en las pieles deshidratadas o con textura irregular el color se desarrolla de forma desigual y tiende a verse más artificial».
Junto a la hidratación es fundamental la exfoliación previa. Idealmente esta última se debería hacer 24 horas antes: en el cuerpo se pueden usar exfoliantes de arrastre, con partículas, insistiendo en zonas que suelen estar más secas, como los codos o las rodillas. En el rostro, es mejor usar un exfoliante químico o enzimático, más suaves.

A la hora de aplicar el autobronceador, la piel debe estar limpia, seca y libre de residuos cosméticos, que pueden interferir en la absorción, y es importante tomarse un tiempo, y no estar con prisas. «El autobronceador no se aplica, se trabaja a conciencia», aconseja la farmacéutica. Usar un guante aplicador marca la diferencia porque ayuda a una mejor distribución del producto. Hay que aplicarlo por secciones (piernas, brazos, escote…), cogiendo poca cantidad y con movimientos suaves y circulares, sin dejar zonas como la cara interna de los brazos.
Altozano alude a otro factor que puede conllevar un resultado desastroso: la cantidad de producto. «El autobronceado siempre debe construirse por capas. Es preferible quedarse corto y reaplicar pasadas unas horas o al día siguiente, que intentar corregir un exceso». Hay que tener en cuenta que la reacción química que genera el color en la piel no es inmediata. Puede tardar entre 2-3 horas y hasta 6-8 horas. Por eso es mejor realizar una primera aplicación, esperar al día siguiente para ver el color (que también va a depender del pH cutáneo), y si se desea, volver a aplicar otra capa para subir el tono del bronceado.

La mayoría de autobronceadores actuales tienen como activo principal la dihidroxiacetona (DHA), generalmente derivada de la caña de azúcar o la remolacha. Según explica Altozano, «al aplicarse reacciona con los aminoácidos del estrato córneo, la capa más superficial de la piel, generando los pigmentos que simulan el bronceado. Un exceso de DHA en la fórmula tiende a replicar un tono anaranjado muy antiestético, mientras que una buena fórmula que combine con otros agentes, va a permitir un tono progresivo, uniforme y natural. Si además incorpora agentes hidratantes como el ácido hialurónico y antioxidantes, el resultado no solo es más bonito, sino también más duradero».
Una vez que ya se ha alcanzado el tono deseado, toca mantenerlo, si no, pasados unos días empezará a desvanecerse. Para ello es esencial realizar la reaplicación cada 3-4 días, y mantener la piel muy bien hidratada. Otra opción es mezclar el autobronceador con la crema hidratante. En el rostro se pueden usar unas gotas junto a la crema habitual. Por otra parte, no hay que olvidar que el autobronceador no protege del sol, aunque la piel ya esté bronceada, si se va a exponerse a los rayos UV, hay que usar fotoprotección.

Publicado: mayo 20, 2026, 10:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/estilo/belleza/aplicar-aubronceador-acabar-cara-piernas-naranjas-20260520181233-nt.html

Sigue arraigada la idea de que la piel bronceada es más bonita, a pesar de que cada vez hay una mayor conciencia sobre los daños por el abuso del sol. Por eso los autobronceadores, como sostiene Lucia Altozano, experta en cosmética y farmacéutica titular de Skinpharmacy Jorge Juan 34, «se posicionan como una alternativa inteligente al bronceado solar y son perfectos en esta época del año en la que comenzamos a salir del letargo invernal». Es el momento de renovar el armario, sacar faldas y vestidos y también acudir a bodas, bautizos y comuniones, y un ligero bronceado ayuda a verse mejor.

Pero estos productos han tenido mala fama durante años por dejar un color naranja en la piel poco favorecedor. Las fórmulas han cambiado, también los formatos, pero sigue habiendo un problema: se aplica mal. «El autobronceador es probablemente uno de los cosméticos que seguimos aplicando mal, no porque sea complejo, sino porque se subestima. Conseguir un buen resultado no va de usar más producto, sino de entender cómo reacciona la piel y aplicarlo bien» explica Altozano.

Guía de aplicación del autobronceador

Uno de los errores más frecuentes es aplicarlo directamente en la piel, sin una preparación previa. Es lo que pasa cuando decidimos usar el autobronceador antes de vestirnos para un evento. Los laboratorios advierten en las instrucciones que la piel debe estar bien hidratada, es una de las claves para conseguir un buen resultado. De hecho, la farmacéutica señala que «en las pieles deshidratadas o con textura irregular el color se desarrolla de forma desigual y tiende a verse más artificial».

Junto a la hidratación es fundamental la exfoliación previa. Idealmente esta última se debería hacer 24 horas antes: en el cuerpo se pueden usar exfoliantes de arrastre, con partículas, insistiendo en zonas que suelen estar más secas, como los codos o las rodillas. En el rostro, es mejor usar un exfoliante químico o enzimático, más suaves.

A la hora de aplicar el autobronceador, la piel debe estar limpia, seca y libre de residuos cosméticos, que pueden interferir en la absorción, y es importante tomarse un tiempo, y no estar con prisas. «El autobronceador no se aplica, se trabaja a conciencia», aconseja la farmacéutica. Usar un guante aplicador marca la diferencia porque ayuda a una mejor distribución del producto. Hay que aplicarlo por secciones (piernas, brazos, escote…), cogiendo poca cantidad y con movimientos suaves y circulares, sin dejar zonas como la cara interna de los brazos.

Altozano alude a otro factor que puede conllevar un resultado desastroso: la cantidad de producto. «El autobronceado siempre debe construirse por capas. Es preferible quedarse corto y reaplicar pasadas unas horas o al día siguiente, que intentar corregir un exceso». Hay que tener en cuenta que la reacción química que genera el color en la piel no es inmediata. Puede tardar entre 2-3 horas y hasta 6-8 horas. Por eso es mejor realizar una primera aplicación, esperar al día siguiente para ver el color (que también va a depender del pH cutáneo), y si se desea, volver a aplicar otra capa para subir el tono del bronceado.

La mayoría de autobronceadores actuales tienen como activo principal la dihidroxiacetona (DHA), generalmente derivada de la caña de azúcar o la remolacha. Según explica Altozano, «al aplicarse reacciona con los aminoácidos del estrato córneo, la capa más superficial de la piel, generando los pigmentos que simulan el bronceado. Un exceso de DHA en la fórmula tiende a replicar un tono anaranjado muy antiestético, mientras que una buena fórmula que combine con otros agentes, va a permitir un tono progresivo, uniforme y natural. Si además incorpora agentes hidratantes como el ácido hialurónico y antioxidantes, el resultado no solo es más bonito, sino también más duradero».

Una vez que ya se ha alcanzado el tono deseado, toca mantenerlo, si no, pasados unos días empezará a desvanecerse. Para ello es esencial realizar la reaplicación cada 3-4 días, y mantener la piel muy bien hidratada. Otra opción es mezclar el autobronceador con la crema hidratante. En el rostro se pueden usar unas gotas junto a la crema habitual. Por otra parte, no hay que olvidar que el autobronceador no protege del sol, aunque la piel ya esté bronceada, si se va a exponerse a los rayos UV, hay que usar fotoprotección.

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