Brasil acude a las urnas en una jornada marcada por el caos en el transporte - Colombia
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Brasil acude a las urnas en una jornada marcada por el caos en el transporte

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil transcurrió este domingo con normalidad en la mayor parte del territorio nacional. Más de 156 millones de brasileños deciden el futuro del país en una disputa asfixiante entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva … y su oponente, Flávio Bolsonaro. La histórica jornada democrática, sin embargo, fue empañada por denuncias de sabotaje electoral en el transporte público en ciudades decisivas como São Paulo y Salvador de Bahía. El secretario de transportes de Salvador ha sido detenido.
El candidato de la derecha radical Flávio Bolsonaro, que llega con una pequeña ventaja en los sondeos técnicamente empatados, votó temprano, acompañado de su esposa Fernanda y del gobernador electo de Río de Janeiro, Douglas Ruas. El líder conservador sufragó en la Escuela Municipal Barão Homem de Mello, en el barrio de Vila Isabel. A su salida, el senador hizo un llamamiento al cambio y criticó duramente a su rival por la situación del país. «La vida de todo el mundo empeoró. Entonces no hay por qué seguir insistiendo en el error. La esperanza se volvió miedo: miedo a andar por la calle de noche, miedo a que te roben el celular, miedo a que te roben la moto, miedo a la nevera vacía, miedo a no conseguir pagar las cuentas que están atrasadas», declaró el candidato.

Por su parte, el todavía presidente Luiz Inácio Lula da Silva votó cerca de las diez de la mañana en su feudo sindical de São Bernardo do Campo, en la región metropolitana de São Paulo. El líder de la izquierda acudió a la escuela estatal João Firmino Correia de Araújo acompañado de su esposa Janja, del vicepresidente Geraldo Alckmin y de las exministras Simone Tebet y Marina Silva. Antes de votar, exhibió una bandera nacional para reivindicar la soberanía del país.

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Elecciones generales

Verónica Goyzueta

«Si vamos a elegir un país en el que la bandera sea respetada, es esta bandera de aquí, porque del lado de allá hacen campaña con esta, pero quieren gobernar con la bandera norteamericana. Aquí lo hacemos con esta, gobernamos con esta y ganamos o perdemos con esta. No tenemos dos patrias, es una sola patria», afirmó Lula da Silva, candidato a la reelección y a un cuarto mandato.
La víspera electoral culminó con demostraciones de fuerza de los dos candidatos en las calles de todo el territorio nacional. Ambos candidatos cerraron sus campañas arropados por actos multitudinarios que evidencian la profunda fractura social del gigante sudamericano. La mayor de las manifestaciones del sábado fue en São Paulo, donde las concentraciones a favor de la reelección de Lula lograron reunir a más de un millón de personas en la emblemática Avenida Paulista.

Problemas con el transporte

Los sufragios transcurrieron con tranquilidad en gran parte del país, y con una gran movilización de personas en carreteras, canales de navegación y aeropuertos. Sin embargo, denuncias sobre la falta de autobuses empañaron la jornada en algunas ciudades.

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En Salvador de Bahía, el Tribunal Regional Electoral (TRE) ordenó la detención del secretario de Movilidad, Pablo Souza, por un presunto delito electoral tras impedir la salida de al menos 75 autobuses. La alcaldía local justificó el grave retraso alegando que diversos sindicalistas habían colocado de forma irregular adhesivos con el número 13, correspondiente a la candidatura del Partido de los Trabajadores (PT), en los vehículos. El PT negó las acusaciones y pidió la ampliación del horario de votación en esa ciudad, donde Lula es considerado favorito.
En São Paulo, el mayor centro electoral del país, también fueron registrados problemas de transporte. Aplicaciones de monitoreo revelaron que solo el 71,7% de los autobuses municipales estaban operando a primera hora de la tarde, contraviniendo la orden judicial. Ante esta presunta maniobra de supresión de voto, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Guilherme Boulos, anunció que exigiría la prisión del actual alcalde paulistano, Ricardo Nunes, estrecho aliado político de Flávio Bolsonaro, acusándolo de retener la flota de transporte.

En Salvador de Bahía, el Tribunal Regional Electoral (TRE) ordenó la detención del secretario de Movilidad por un presunto delito electoral tras impedir la salida de al menos 75 autobuses

Frente a estos obstáculos que impiden el desplazamiento de los electores más pobres, la coalición de izquierdas solicitó formalmente al Tribunal Superior Electoral (TSE) extender el horario de votación hasta las 19.00 horas en las ciudades afectadas. El presidente del tribunal, el juez Kassio Nunes Marques, informó que las cortes regionales están evaluando estas demandas en su debido tiempo, aunque en su balance oficial consideró que, a pesar de los contratiempos, el proceso electoral transcurría dentro de la normalidad institucional.
A los problemas en el transporte terrestre se sumaron cancelaciones en el tráfico aéreo, justificado por las fuertes lluvias que azotaron São Paulo en la noche del sábado, provocando la suspensión y desvío de numerosos vuelos en los aeropuertos de Guarulhos y Congonhas. «Yo iba exclusivamente a votar. Inicialmente, el vuelo se retrasó dos horas. Después, entramos en el avión y pasamos otra hora esperando para salir. No salió», relató Leticia Stherffani, pasajera afectada en el aeropuerto de Guarulhos, al ver frustrado su intento de sufragar en Fortaleza, en el nordeste de Brasil.
La tensa jornada es el corolario de una de las campañas presidenciales más polarizadas y reñidas de la historia democrática brasileña. La contienda fue marcada por denuncias de escándalos de corrupción vinculados especialmente a Flavio Bolsonaro, vinculado al banquero preso Daniel Vorcaro, y por las injerencias del estadounidense Donald Trump, que presionó a Brasil con una guerra arancelaria.

Publicado: octubre 25, 2026, 6:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/brasil-acude-urnas-jornada-marcada-caos-transporte-20261025215236-nt.html

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil transcurrió este domingo con normalidad en la mayor parte del territorio nacional. Más de 156 millones de brasileños deciden el futuro del país en una disputa asfixiante entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva … y su oponente, Flávio Bolsonaro. La histórica jornada democrática, sin embargo, fue empañada por denuncias de sabotaje electoral en el transporte público en ciudades decisivas como São Paulo y Salvador de Bahía. El secretario de transportes de Salvador ha sido detenido.

El candidato de la derecha radical Flávio Bolsonaro, que llega con una pequeña ventaja en los sondeos técnicamente empatados, votó temprano, acompañado de su esposa Fernanda y del gobernador electo de Río de Janeiro, Douglas Ruas. El líder conservador sufragó en la Escuela Municipal Barão Homem de Mello, en el barrio de Vila Isabel. A su salida, el senador hizo un llamamiento al cambio y criticó duramente a su rival por la situación del país. «La vida de todo el mundo empeoró. Entonces no hay por qué seguir insistiendo en el error. La esperanza se volvió miedo: miedo a andar por la calle de noche, miedo a que te roben el celular, miedo a que te roben la moto, miedo a la nevera vacía, miedo a no conseguir pagar las cuentas que están atrasadas», declaró el candidato.

Por su parte, el todavía presidente Luiz Inácio Lula da Silva votó cerca de las diez de la mañana en su feudo sindical de São Bernardo do Campo, en la región metropolitana de São Paulo. El líder de la izquierda acudió a la escuela estatal João Firmino Correia de Araújo acompañado de su esposa Janja, del vicepresidente Geraldo Alckmin y de las exministras Simone Tebet y Marina Silva. Antes de votar, exhibió una bandera nacional para reivindicar la soberanía del país.

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«Si vamos a elegir un país en el que la bandera sea respetada, es esta bandera de aquí, porque del lado de allá hacen campaña con esta, pero quieren gobernar con la bandera norteamericana. Aquí lo hacemos con esta, gobernamos con esta y ganamos o perdemos con esta. No tenemos dos patrias, es una sola patria», afirmó Lula da Silva, candidato a la reelección y a un cuarto mandato.

La víspera electoral culminó con demostraciones de fuerza de los dos candidatos en las calles de todo el territorio nacional. Ambos candidatos cerraron sus campañas arropados por actos multitudinarios que evidencian la profunda fractura social del gigante sudamericano. La mayor de las manifestaciones del sábado fue en São Paulo, donde las concentraciones a favor de la reelección de Lula lograron reunir a más de un millón de personas en la emblemática Avenida Paulista.

Problemas con el transporte

Los sufragios transcurrieron con tranquilidad en gran parte del país, y con una gran movilización de personas en carreteras, canales de navegación y aeropuertos. Sin embargo, denuncias sobre la falta de autobuses empañaron la jornada en algunas ciudades.

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En Salvador de Bahía, el Tribunal Regional Electoral (TRE) ordenó la detención del secretario de Movilidad, Pablo Souza, por un presunto delito electoral tras impedir la salida de al menos 75 autobuses. La alcaldía local justificó el grave retraso alegando que diversos sindicalistas habían colocado de forma irregular adhesivos con el número 13, correspondiente a la candidatura del Partido de los Trabajadores (PT), en los vehículos. El PT negó las acusaciones y pidió la ampliación del horario de votación en esa ciudad, donde Lula es considerado favorito.

En São Paulo, el mayor centro electoral del país, también fueron registrados problemas de transporte. Aplicaciones de monitoreo revelaron que solo el 71,7% de los autobuses municipales estaban operando a primera hora de la tarde, contraviniendo la orden judicial. Ante esta presunta maniobra de supresión de voto, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Guilherme Boulos, anunció que exigiría la prisión del actual alcalde paulistano, Ricardo Nunes, estrecho aliado político de Flávio Bolsonaro, acusándolo de retener la flota de transporte.

En Salvador de Bahía, el Tribunal Regional Electoral (TRE) ordenó la detención del secretario de Movilidad por un presunto delito electoral tras impedir la salida de al menos 75 autobuses

Frente a estos obstáculos que impiden el desplazamiento de los electores más pobres, la coalición de izquierdas solicitó formalmente al Tribunal Superior Electoral (TSE) extender el horario de votación hasta las 19.00 horas en las ciudades afectadas. El presidente del tribunal, el juez Kassio Nunes Marques, informó que las cortes regionales están evaluando estas demandas en su debido tiempo, aunque en su balance oficial consideró que, a pesar de los contratiempos, el proceso electoral transcurría dentro de la normalidad institucional.

A los problemas en el transporte terrestre se sumaron cancelaciones en el tráfico aéreo, justificado por las fuertes lluvias que azotaron São Paulo en la noche del sábado, provocando la suspensión y desvío de numerosos vuelos en los aeropuertos de Guarulhos y Congonhas. «Yo iba exclusivamente a votar. Inicialmente, el vuelo se retrasó dos horas. Después, entramos en el avión y pasamos otra hora esperando para salir. No salió», relató Leticia Stherffani, pasajera afectada en el aeropuerto de Guarulhos, al ver frustrado su intento de sufragar en Fortaleza, en el nordeste de Brasil.

La tensa jornada es el corolario de una de las campañas presidenciales más polarizadas y reñidas de la historia democrática brasileña. La contienda fue marcada por denuncias de escándalos de corrupción vinculados especialmente a Flavio Bolsonaro, vinculado al banquero preso Daniel Vorcaro, y por las injerencias del estadounidense Donald Trump, que presionó a Brasil con una guerra arancelaria.

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