Publicado: abril 6, 2026, 6:00 pm
La fuente de la noticia es https://www.20minutos.es/tecnologia/actualidad/artemis-ii-fotografias-luna-camaras-nikon-d5-nasa_6954790_0.html
La escena es difícil de imaginar desde la Tierra. Cuatro astronautas asomados a las ventanas de la nave Orion, con la Luna ocupando todo el campo de visión, cámara en mano, disparando imágenes mientras sobrevuelan su superficie. No es una recreación ni un recuerdo del pasado: está ocurriendo ahora mismo en la misión Artemis II.
Y lo más llamativo no es solo lo que están viendo, sino con qué lo están fotografiando. Lejos de apostar por los últimos modelos del mercado, la NASA ha confiado en tecnología probada.
A bordo de Orion hay un total de 32 cámaras y dispositivos, de los cuales 15 están instalados en la nave y otros 17 los maneja directamente la tripulación.
Son estos últimos los que están capturando las imágenes que ya está publicando la NASA. Y los datos no dejan lugar a dudas: las protagonistas son cámaras Nikon D5, un modelo lanzado en 2016.
Puede parecer una elección extraña, pero en el espacio la prioridad no es la innovación, sino la fiabilidad. La D5 ha demostrado en el pasado ser resistente, estable y capaz de funcionar en condiciones extremas como la radiación o los cambios bruscos de temperatura.
Junto a este mítico modelo de Nikon, los astronautas también utilizan cámaras tipo GoPro y móviles y dispositivos electrónicos adaptados, que permiten grabar vídeo y ofrecer una visión más dinámica del viaje.
Aunque las Nikon D5 están siendo las protagonistas, no son las únicas cámaras a bordo. La misión también incluye una Nikon Z9 adaptada, incorporada como prueba tecnológica. Su papel es distinto: no lidera la captura de imágenes, sino que sirve para comprobar cómo responde una cámara más moderna en el entorno del espacio profundo.
Fotografiar desde el espacio profundo 50 años después
Por primera vez desde las misiones Apolo, humanos están volviendo a fotografiar la Luna desde el espacio profundo. Pero el contexto es completamente distinto: ahora, las imágenes no dependen de carretes ni de procesos químicos, son archivos digitales que pueden analizarse casi en tiempo real y que capturan la superficie lunar con un nivel de detalle muy superior.
Durante el sobrevuelo, la tripulación está documentando algunos de los puntos más interesantes del satélite. Entre ellos, la cuenca Orientale, una de las estructuras de impacto mejor conservadas del sistema solar, o Hertzsprung, una versión más erosionada que permite entender cómo envejece la superficie lunar.
También están registrando fenómenos menos conocidos, como Reiner Gamma, ese extraño remolino brillante que sigue sin explicación definitiva, o el cráter Glushko, con sus característicos rayos claros extendiéndose a lo largo de cientos de kilómetros.
Y no solo están fotografiando la Luna. En los días previos al sobrevuelo, la tripulación también captó imágenes espectaculares de la Tierra desde el espacio profundo, mostrando el planeta con auroras, la línea entre el día y la noche y hasta la península ibérica iluminada en la oscuridad.
Una perspectiva así no se tenía desde las misiones Apolo. La NASA ha presentado estas fotografías bajo el nombre Hello, World, como una nueva versión de iconos históricos como Blue Marble o Earthrise, mostrando nuestro planeta completamente iluminado, suspendido en la oscuridad.
