Publicado: enero 5, 2026, 7:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/alarma-dinamarca-nueva-reclamacion-trump-groenlandia-20260105135726-nt.html
«Ya está bien», ha respondido airado el presidente regional de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, que hace sólo unos meses coqueteaba con la idea de la independencia de Dinamarca y que ahora ve con horror cómo Donald Trump consigue lo que se propone … en Venezuela. La isla del Ártico sigue con cautela la intervención de Estados Unidos, a sabiendas de que el «patio trasero» de Trump se extiende también hacia el norte.
Un día después de que sus fuerzas especiales capturasen a Nicolás Maduro y de tomar las riendas de Venezuela, Trump ha repetido que «necesitamos Groenlandia, absolutamente. La necesitamos para defensa», en unas declaraciones a la revista ‘The Atlantic’. Nielsen ha respondido en Facebook que tales «amenazas, la presión y las conversaciones sobre la anexión no tienen cabida entre amigos» y ha vuelto a subrayar que «¡ya es suficiente! No más fantasías sobre la anexión».
Medio en broma, medio en serio, Trump ha reiterado su reclamación territorial en una conversación con periodistas en la que ha recordado que la isla tiene gran importancia estratégica, «pero actualmente está rodeada por barcos rusos y chinos». «Dinamarca no podrá con eso, te lo aseguro», ha comentado sobre la capacidad danesa de defender la isla.
También ha sugerido que está claro para la Unión Europea que Estados Unidos debería «tener» Groenlandia y se ha burlado abiertamente de la capacidad defensiva de Dinamarca: «¿Sabes lo que ha hecho Dinamarca últimamente? Para reforzar la seguridad en Groenlandia, han añadido un trineo de perros. ¡Es cierto!. Pensaron que era un gran refuerzo», ha dicho, sin mencionar que Dinamarca ha aprobado una inversión en defensa de 1.950 millones de euros en presencia militar en el Ártico, que incluye la adquisición de tres nuevos buques de la Marina Ártica, dos drones adicionales de largo alcance y satélites para una mejor vigilancia.
Estas gracias son jaleadas ampliamente por su entorno. Katie Miller, esposa del subjefe de gabinete de Trump y considerada una «influencer gubernamental», Stephen Miller, ha publicado en X un mapa de Groenlandia con los colores de la bandera de Estados Unidos y la explanación «¡pronto!». Y todo ello ha despertado reacciones en la región nórdica. Tanto Dinamarca, como Suecia, Noruega y Finlandia han rechazado claramente ese escenario.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, se ha apresurado a declarar en un comunicado que Estados Unidos no tiene «ningún derecho» a anexionar parte de la comunidad estatal danesa. Ha pedido a Estados Unidos que «deje de amenazar, contra un aliado históricamente cercano y contra otro país y otro pueblo que ha dicho claramente que no está en venta». Los jefes de Gobierno de Suecia y Noruega, así como el presidente de Finlandia, han apoyado públicamente la declaración de Frederiksen.
El primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, ha declarado que «Groenlandia es una parte integral del Reino de Dinamarca» y ha añadido que «Noruega muestra plena solidaridad con el Reino de Dinamarca en la defensa de su integridad territorial».
«Los europeos no juegan ningún papel para la Administración Trump en Groenlandia»
Norbert Röttgen
Experto en política exterior de la CDU
Ulf Kristersson, de Suecia, ha dicho por su parte que «solo Dinamarca y Groenlandia tienen derecho a decidir sobre asuntos que afectan a Dinamarca y Groenlandia», sin olvidar insistir en que «Suecia apoya plenamente a su país vecino».
El presidente finlandés, Alexander Stubb, a pesar de su conexión especial con el presidente estadounidense, ha publicado en redes que «nadie decide por Groenlandia y Dinamarca excepto Groenlandia y la propia Dinamarca».
«Nuestro país no está en venta»
«Antes que nada, permítanme decir con mucha calma y claridad que no hay motivo para entrar en pánico ni preocuparse», ha intentado apaciguar los ánimos Jens-Frederik Nielsen. «Nuestro país no está en venta, y nuestro futuro no lo deciden las publicaciones en redes sociales».
Pero, visto lo visto en Venezuela, los gobiernos europeos consideran ahora más plausible una intervención militar estadounidense en Groenlandia. El 21 de diciembre, Trump nombró al gobernador de Luisiana, Jeff Landry, enviado especial a Groenlandia. Se trata de un político que ha expresado públicamente su apoyo a la incorporación de Groenlandia a Estados Unidos.
Desde Alemania, el ministro de Exteriores Johann Wadephul ha llamado a la UE a estar «preparados para defendernos a nosotros mismos y nuestra libertad de manera más independiente«, durante una visita a las tropas alemanas estacionadas en Lituania, la Brigada Blindada 45 «Lituania».
El experto en política exterior de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Norbert Röttgen, ha advertido sobre las consecuencias para Europa en Groenlandia tras la captura de Maduro. «Para Europa, esto significa que no hay nada que sugiera que el presidente Trump desista de su anuncio de que Groenlandia será incorporada a Estados Unidos». «Incluso en este caso, Europa apenas tiene palancas de poder. Lo poco que entonces estaría de nuestro lado sería el derecho internacional. Por lo tanto, relativizar la autoridad del derecho internacional en el caso de Venezuela no es de interés para Europa», ha insistido, «según lo detallado en su estrategia de seguridad nacional, Estados Unidos considera el continente americano como su dominio. Para la Administración Trump, la aplicación de sus intereses allí no es una cuestión de derecho internacional. Los europeos no juegan ningún papel para la Administración Trump aquí».
