Publicado: noviembre 30, 2025, 3:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/afd-funda-generacion-alemania-burlar-persecucion-legal-20251130185219-nt.html
«Aunque nos acosen y aunque nos persigan, vamos a seguir defendiendo a nuestro país», advertía este domingo Roman, un estudiante de 22 años, a la entrada de un local alquilado en el distrito de Schöneberg, en Berlín. «Es una vergüenza que se nos ataque … por defender los intereses de Alemania, como si fuera algo ilegítimo, pero esto está a punto de dar la vuelta y llegará un día de justicia en el que no sólo no se nos condenará, sino que seremos aclamados», confiaba.
Se refería sin citarlas a las encuestas, en las que el partido ultranacionalista Alternativa para Alemania (AfD), antieuropeo y prorruso, supera en medio punto porcentual a la conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU) y se sitúa como el más votado en Alemania a escala federal. Un día antes, había tenido lugar en Giessen la fundación de Generación Alemania, la nueva forma que cobran las juventudes de AfD, después de que Junge Alternative, la formación original, haya sido disuelta.
En 2023, las autoridades alemanas catalogaron la organización como de «extrema derecha», lo que autorizaba a las fuerzas de seguridad y servicios de inteligencia a interceptar las comunicaciones de sus miembros y a infiltrar agentes entre sus filas, dado su carácter contrario a la Ley Fundamental alemana. El partido decidió en marzo la disolución, para evitar un mayor daño a su imagen pública y distanciarse formalmente de vínculos con grupos neonazis, pero sus miembros son más o menos los mismos e igualmente despreocupados por la Constitución.
Dos factores aconsejaban una refundación urgente. La directiva de AfD es consciente de que el resultado que avanzan las encuestas exigirá, llegado el momento, gran cantidad de personal para ocupar cargos en ayuntamientos, administraciones regionales y quizá federales. Los actuales cuadros no pueden cubrir esa demanda, por lo que el reclutamiento es una prioridad.
Además, la reforma de las pensiones planeada por el Gobierno de Friedrich Merz, que implica serios recortes para las siguientes generaciones, ha puesto de uñas a las juventudes de la CDU, la Junge Union, en cuyas filas espera pescar miembros decepcionados. De ahí las prisas para fundar Generación Alemania, que ha sido respondida por una manifestación de 30.000 personas en Giessen.
Dado el nivel de la protesta, un congreso fundacional programado para todo el fin de semana fue recortado a sólo una jornada y los asistentes improvisaron después reuniones locales el domingo en sus lugares de origen, como esta de Berlín. «En ningún otro país del mundo sucede que se persiga a alguien por su patriotismo, Alemania es un país enfermo y dominado por intereses externos», insistía Roman.
Jean-Pascal Hohm, director de la nueva organización juvenil de AfD
A pesar de contar con un estatuto legal y una cúpula visible ya nombrada, con el diputado de Brandemburgo de 28 años Jean-Pascal Hohm al frente, estas reuniones de Generación Alemania se celebran casi en la clandestinidad. Todavía no hay una sede oficial ni se ha emitido una convocatoria formal. Se desconfía de la prensa «vendida», tal y como hablan de los medios de comunicación sus responsables, y de los recién llegados.
Este domingo circulaba con profusión en las redes sociales alemanas el discurso en la Hessenhalle de Giessen de Alexander Eichwald, un dudoso músico de profesión que filosofó ante la asamblea sobre los cerdos que nacen en los establos de vacas, pero que siguen siendo igualmente cerdos, reivindicó un «organismo nacional alemán» y enfatizó que es «un deber nacional proteger la cultura alemana de influencias extranjeras».
«Está claro que es un informante, un infiltrado para perjudicar a AfD y a Generación Alemania. Para ridiculizarnos. ¿Vio usted cómo iba vestido? Un fantoche. Nadie de nosotros se viste así», rechazaba otro miembro berlinés de la organización juvenil. «Ustedes son los culpables», seguía Roman criticando a los periodistas, «porque publican eso en lugar de lo que de verdad está pasando, una fuerza política verdaderamente alemana que está surgiendo para levantar a este país».
Esa «fuerza», sin embargo, no se deja ver con claridad en la capital alemana. Sólo Roman, de los menos de veinte jóvenes reunidos en Berlín, aceptaba responder a unas preguntas y ser citado por su nombre de pila. Sí abunda la mercadotecnia, los artículos de propaganda como camisetas, llaveros y pegatinas de AfD, porque con las prisas no ha dado tiempo a encargar las de Generación Alemania. Y no falta presupuesto para pizza, bocadillos y cerveza. También parece haber un programa de acción relativamente definido, según Roman. «No es ningún secreto, vamos a estar presentes en colegios y universidades, en eventos deportivos, en clubes… hay mucha gente que, en silencio, comparte nuestras ideas. Pero no nos interesa cualquiera. Buscamos gente lista y capaz de asumir responsabilidades».
