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Ucrania y Rusia avanzan en sus negociaciones de paz y discuten los detalles de un alto el fuego

Los primeros resultados de este segundo encuentro a tres bandas en Abu Dabi son modestos, pero más prometedores. Rustem Umerov, el jefe de la delegación ucraniana, informó a media tarde que las tres delegaciones habían discutido «los métodos para implementar un alto el … fuego» y la supervisión del cese de las hostilidades. Horas antes, como resultado del diálogo, se llevó a cabo un intercambio de 157 prisioneros de guerra de cada parte. El primero en cinco meses. El enviado del presidente estadounidense, Steve Witkoff, describió el diálogo de «productivo» y puntualizó que «queda mucho trabajo por hacer». En el comunicado posterior, Witkoff y Umerov destacaron que «las conversaciones fueron constructivas y se centraron en cómo crear las condiciones para una paz duradera».
Ninguna de las partes ha aportado más detalles tras la reunión, que ha durado unas escasas dos horas. No ha habido mención al estado de las discusiones sobre los asuntos más espinosos: cuestión territorial, garantías de seguridad o tregua energética. Como deslizó Witkoff, es probable que Kiev y Moscú todavía estén enrocadas en algunas posiciones alejadas.
La invasión rusa de Ucrania cumplirá su cuarto aniversario en menos de veinte días. Zelenski mantiene su confianza en que la guerra terminará este mismo año. Pero el proceso diplomático auspiciado por Washington no ha dado muchas señales de avance por ahora. Trump espera zanjar la guerra en Europa cuanto antes y puede volver a ejercer presión sobre Kiev. Las Fuerzas Armadas de Ucrania dependen de la inteligencia que proporciona Washington y de la compra de armamento estadounidense.
La Embajada de Estados Unidos en Ucrania se hizo eco de unas declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, el miércoles. Rubio afirma que «probablemente no se conocerán los avances, ni siquiera por filtraciones, hasta que realmente logremos un avance significativo».

La parte rusa apuesta ahora por aumentar todavía más sus demandas. Moscú no solo pide la retirada de las fuerzas ucranianas del Dombás, término que engloba las provincias de Donetsk y Lugansk. El Kremlin quiere también el reconocimiento internacional de estos territorios como parte de la Federación Rusa. «Este aspecto del reconocimiento del Dombás por parte de todos los países se considera muy importante«, dijo una fuente a la agencia estatal rusa TASS.
Las autoridades ucranianas afirman estar totalmente comprometidas con el camino diplomático. Por el contrario, Rusia no ha dado señales de su implicación real en un fin del conflicto, señalan desde Kiev. Zelenski cargó contra el Kremlin tras uno de los mayores ataques contra el sistema energético ucraniano en el peor invierno de la guerra. El bombardeo con más de 500 proyectiles se produjo en la víspera del segundo encuentro de Abu Dabi y con unas temperaturas que alcanzaron los 22 grados bajo cero. Los rusos «siguen apostando por la guerra y la destrucción de Ucrania, y no se toman en serio la diplomacia», destacó.
Los ataques rusos se producen a diario incluso con las conversaciones de paz en marcha. Durante la madrugada del jueves, Ucrania fue bombardeada con 183 drones y dos misiles Inskander. Cuatro distritos de Kiev recibieron impactos y al menos dos personas resultaron heridas.
El mandatario ucraniano insiste en la importancia de aumentar la presión contra Rusia. Aprovechando la visita del primer ministro polaco, Donald Tusk, a la capital del país, Zelenski le informó sobre los avances en unas negociaciones que Europa observa desde fuera. «Rusia no debe recibir ninguna recompensa por su agresión».
Tras la visita de Tusk, el presidente ucraniano anunció el retorno de 157 prisiones de guerra ucranianos poco tiempo después del fin de las conversaciones de Abu Dabi. La mayoría esta en cautiverio ruso desde 2022, subrayó el presidente. Este intercambio es el primero tras una pausa que ha durado más de cinco meses.

Cambio de tono sin avances

Las dos cumbres trilaterales de Estados Unidos, Rusia y Ucrania generaron mayores expectativas que los diálogos del año pasado. Esta mejora se debe al cambio en los equipos negociadores. Por la parte rusa se envió una delegación de oficiales de algo rango. Ucrania incluyó al jefe de la Oficina Presidencial y antiguo director de la inteligencia militar, Kirilo Budánov. El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, manifestó en una entrevista la pasada semana que los miembros del nuevo equipo ruso «son personas diferentes, y ya no hubo conferencias pseudohistóricas. Las conversaciones eran muy centradas».
La composición más técnica de la delegación indicaría que la principal discusión se centra en aspectos operativos de un eventual alto el fuego. Pero los temas más políticos y el desacuerdo territorial siguen siendo el principal punto de fricción.
La legislación ucraniana prohíbe cualquier cesión de territorio, pero Rusia exige la entrega total del Dombás. La parte de la región de Donetsk bajo control de Kiev es una de las mas fortificadas del país. Lugansk está prácticamente ocupado. «No puede haber concesiones en la cuestión de nuestra soberanía. Esta es nuestra tierra», insistió Zelenski. La entrega de la totalidad de territorios implicaría riesgos para futuras campañas de avance ruso hacia el oeste y también rompería la unidad interna.
El jefe de Estado ucraniano flexibiliza su postura en esta cuestión con la propuesta de Estados Unidos de acordar una zona desmilitarizada. Zelenski añade que ese territorio debería ser supervisado por una fuerza de paz extranjera. En el caso de que se estableciese una «zona económica o de amortiguación, por ejemplo, nuestras fuerzas armadas podrían tener que replegarse, pero los rusos deben hacer lo mismo», afirmó.
Otro asunto que complica los avances son las garantías de seguridad. Tras un eventual alto el fuego, existe la posibilidad de desplegar contingentes militares extranjeros en Ucrania. Una medida que Moscú rechaza de pleno.

Argentina y Estados Unidos anuncian el lanzamiento de un ejercicio militar conjunto de alto despliegue

Este jueves por la tarde se ha dado a conocer que Argentina y Estados Unidos trabajan en la preparación de un ejercicio militar conjunto. El operativo se llamará ‘Daga Atlántica’ y para ello viajarán al país sudamericano distintas fuerzas norteamericanas. El ejercicio se … ha anunciado en las últimas horas y promete ser uno de los más importantes de la región en las últimas décadas. Del operativo ‘Daga Atlántica’ -en inglés llamado ‘Atlantic Dagger’- participarán fuerzas de Operaciones Especiales de Argentina y de Estados Unidos. Se utilizarán para los entrenamientos tanto aviones como helicópteros.
Si bien los lugares concretos en los que tendrá lugar la preparación militar se mantienen por ahora en secreto, sí se conoce ya la fecha en la que debutará el operativo: está previsto que comience el próximo 6 de abril.

También ha trascendido este jueves que la operación ‘Daga Atlántica’ forma parte de los llamados Ejercicios de Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF, por sus siglas en inglés). Concretamente, se trata de un formato que recluta a unidades de élite especializadas en misiones que son consideradas de alto riesgo. Es, por ejemplo, el caso de la lucha contra el terrorismo, el rescate de rehenes o distintas operaciones catalogadas de no convencionales.
En diálogo con el medio local Infobae, un funcionario del Gobierno argentino se refirió a la hazaña militar. «En términos políticos, probablemente sea el ejercicio combinado más importante de la historia reciente para Argentina», aseguró.

Unión de fuerzas

Con respecto a las fuerzas militares que se unirán en el mes de abril para practicar ejercicios conjuntos, en el caso de Estados Unidos participarán Boinas Verdes del Ejército y el Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea, además de los Marines del Comando de Operaciones Especiales.
Del lado argentino, en cambio, participarán del operativo ‘Daga Atlántica’ distintas Compañías de Comandos del Ejército, así como otras formaciones de élite de la Fuerza Aérea y la Armada.
Si bien las fuerzas militares involucradas de ambos países no han dado detalles acerca de las locaciones específicas en las que se llevarán a cabo los operativos en los próximos meses, es muy probable que uno de los principales escenarios de los entrenamientos militares conjuntos sea la Patagonia.

Antecedentes

No es la primera vez en la historia argentina que el país sudamericano lleva a cabo ejercicios militares de la mano con Estados Unidos. Cabe recordar que en el año 2018, bajo el mandato del expresidente Mauricio Macri, ya se había realizado un operativo conjunto en el litoral del país albiceleste.
No obstante, según se ha anunciado este jueves, en este caso los ejercicios serían de una magnitud sin precedentes, tanto en la historia argentina como en la de la región. Además del trabajo de preparación conjunta de tropas entre los dos países aliados geopolíticamente, la ‘Daga Atlántica’ incluirá también la incorporación de estrategias y metodologías propias del país norteamericano.

El próximo paso a partir de ahora es la aprobación de la operación militar de ambas naciones en el Congreso argentino. Según se anunció esta semana, el tratamiento de la iniciativa tendrá lugar el próximo mes de marzo.

Cuba se muestra abierta a hablar con Trump y anuncia un plan de contingencia contra la falta de petróleo

El régimen cubano se prepara para un «desabastecimiento agudo de combustibles» que representará la paralización de toda la producción energética con motores de diésel y fueloil, anunció este jueves en una inusual rueda de prensa el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel. «Vamos a vivir … tiempos difíciles», reconoció Díaz-Canel al tiempo que rechazó la «teoría del colapso». Según explicó, la actual crisis de combustibles y económica en general se debe al «empeño de Estados Unidos de derrocar a la Revolución cubana» con su «persecución energética y financiera», por lo que abogó por una «articulación antifascista» internacional contra el Gobierno de Estados Unidos.
No obstante, afirmó que «el colapso no se puede asociar solamente» a esa «asfixia económica», sino a la «resistencia creativa y a la convicción de ideas de nuestro pueblo». Asimismo, sostuvo que la grave situación «la vamos a superar entre todos«, aunque no explicó de qué manera.

El presidente cubano también se mostró dispuesto a dialogar con Estados Unidos sobre cualquier tema, pero «sin presiones», en momentos en que Washington multiplica sus amenazas contra la isla.
«Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos, a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar», pero «sin presiones» ni «precondicionamientos», dijo Díaz-Canel en su comparecencia.
Ese diálogo tendrá que darse desde «una posición de iguales, en una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación» y sin «injerencia en nuestros asuntos internos», agregó.

Algunos puntos del plan

Díaz-Canel no precisó en qué consistiría este «plan de contingencia». Sin embargo, una fuente que solicitó el anonimato aseguró a ABC que este miércoles se desarrolló en todas las provincias del país una reunión de emergencia con todos los directivos de empresas e instituciones estatales para abordar los planes.
Según explicó esta fuente, testigo de una de esas reuniones, «van a mandar a la gente a cocinar con leña o carbón, incluso recomendarán hacer comidas comunitarias; el transporte funcionará al mínimo de disponibilidad; las escuelas van a funcionar a medio tiempo y se valora si cancelar las clases».

Según el plan, se recomendará «hacer comidas comunitarias; el transporte funcionará al mínimo de disponibilidad; las escuelas van a funcionar a medio tiempo y se valora si cancelar las clases»

De igual forma, aseguró que, entre las medidas, permitirían a las ‘mipymes’ (micro, pequeñas y medianas empresas) importar combustible, algo que les habían prohibido hasta el momento. «No dudo que la estrategia sea disfrazarse de mipymeros (privados) para burlar las sanciones de Estados Unidos», refirió.
En dicho encuentro, les informaron igualmente de que la isla espera la llegada de un barco de combustible para el día 20 de febrero procedente de Rusia o China. «O sea, no es seguro», advirtió.
Algo que afirmó Díaz-Canel durante su comparecencia fue que “vamos a comer lo que se produzca en los municipios”, porque no hay combustible para el transporte. Eso significa pasar hambre porque muchos municipios no producen ni arroz, ni viandas, ni frijoles, ni carne…

«Cero combustible»

La crisis energética en la isla persiste desde hace cinco años, con cortes de electricidad que se han extendido hasta 20 horas diarias. Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 hubo cinco colapsos energéticos que mantuvieron al país a oscuras entre tres y cinco días.
Los expertos alertan de que, de no recibir combustibles, Cuba entrará en una «grave crisis» de proporciones humanitarias. Esta semana, Trump advirtió la necesidad de envío de ayuda humanitaria a la isla.

El régimen estaría esperando la llegada de un barco de combustible para el día 20 de febrero procedente de Rusia o China

La captura de Maduro el 3 de enero representó para La Habana la pérdida del suministro energético. México fue el mayor proveedor de petróleo de Cuba el año pasado, pero se enfrenta a la presión directa de Washington y estaría reevaluando si mantiene los envíos, los reduce o los cancela. En lo que va de año, Cuba solo ha recibido de México unos 86.000 barriles de crudo, pero la isla precisa 110.000 barriles diarios para satisfacer las necesidades energéticas.
El 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró «emergencia nacional» con respecto a Cuba, al considerar que el régimen de La Habana constituye «una amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos. Su orden ejecutiva autoriza la imposición de aranceles adicionales a los bienes importados de cualquier país que suministre petróleo a Cuba, una medida que, según Washington, busca limitar el financiamiento del aparato estatal cubano.

Ese mismo día, la empresa de datos Kpler informó que Cuba dispone de combustible para entre 15 y 20 días si mantiene los actuales niveles de demanda y producción doméstica. Trump ha reiterado su intención de cortar el flujo de crudo hacia La Habana y aseguró que el régimen cubano está «muy cerca de colapsar». En entrevista con la agencia Efe, el vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, reconoció que el país se enfrenta a «opciones limitadas» y anunció un plan de contingencia.

Conversaciones en México

Aunque La Habana lo ha negado, esta semana Trump afirmó que estaba sosteniendo conversaciones con altos funcionarios del Gobierno cubano para explorar un posible acuerdo. ABC confirmó con fuentes mexicanas que esas negociaciones estarían sucediendo en México entre representantes de la CIA y, por la parte cubana, Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y quien ya tiene experiencia en este tipo de negociaciones. Él fue quien estuvo al frente de los diálogos con Washington que resultaron en el ‘deshielo’ implementado por Obama en 2014.
En medio de este escenario, mientras el régimen mantiene la narrativa belicista, dentro de la población muchos tienen esperanzas en que la caída de Maduro y las presiones de Washington conduzcan a una transición a la democracia en la isla. Unos tienen miedo al cambio, pero la mayoría lo ansían cuanto antes.

Compra, invasión, asociación o alentar su independencia de Dinamarca: las cuatro opciones de Trump para quedarse con Groenlandia

La sacudida por la intervención militar de EE.UU. en Venezuela se ha trasladado a una esquina distante del continente americano: de la humedad de Caracas a la costra helada que recubre Nuuk, la capital de Groenlandia. La captura de Nicolás Maduro y la insistencia de … Trump de que ahora quien está «al mando» de Venezuela es él no han tardado en contagiar la tensión a esta enorme isla en el Ártico.
Incorporar el territorio a EE.UU. es una vieja obsesión de Trump, que en 2019 ya hablaba de anexionar la isla. «En esencia, es una gran operación inmobiliaria», dijo entonces. Desde su victoria electoral en 2024, ha intensificado las presiones al respecto y nada más convertirse en presidente-electo barajó la posibilidad de una intervención militar para ejecutar la anexión, lo que disparó la intranquilidad en Groenlandia. Y más allá: la isla está bajo soberanía de Dinamarca, aliado de EE.UU., miembro de la OTAN y de la Unión Europea.

Ahora, la Casa Blanca ha vuelto a elevar el tono sobre una posible acción militar. Tiene un eco especial ante la evidencia en Venezuela de que el presidente de EE.UU. está dispuesto a acciones de fuerza para imponer sus prioridades en la región. Y los aliados europeos han salido al paso de esos movimientos, que podrían abrir una brecha definitiva entre EE.UU. y el Viejo Continente y pondría en peligro el futuro de la OTAN. «Groenlandia pertenece a su gente», defendieron Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, España, Polonia y Dinamarca en un comunicado conjunto.
Pero, al mismo tiempo, desde varios ámbitos de su Administración se relativiza la posibilidad del uso del Ejército y se considera que esa ambición de Trump se canalizará de otra forma. Estas son cuatro opciones que el presidente puede perseguir para tomar el control de Groenlandia.

1. Fomentar el movimiento independentista

Cualquier negociación de EE.UU. con Groenlandia sería mucho más sencilla si la isla fuera independiente. En la actualidad, Groenlandia es un territorio semiautónomo, con un Gobierno local que ostenta la mayoría de competencias, pero bajo soberanía de Dinamarca, que controla aspectos como su defensa y seguridad nacional.
Sin Dinamarca en la ecuación, los acuerdos estarían más al alcance de la mano. Y no es una posibilidad lejana. El 56% de la población de Groenlandia se muestra a favor de la independencia en el futuro, según una encuesta realizada el año pasado (al mismo tiempo, solo el 6% apoyaba la anexión a EE.UU.).
EE.UU. ha realizado esfuerzos indisimulados para promover el movimiento independista allí. Lo hizo por ejemplo su vicepresidente, JD Vance, que viajó a Groenlandia el pasado marzo y clamó por la independencia de la isla. «El pueblo de Groenlandia accederá a la autodeterminación», proclamó entonces. «Esperamos que eligen asociarse con EE.UU., porque somos la única nación en la tierra que respeta su soberanía y respeta su seguridad».
La Administración Trump ha aumentado su presencia de inteligencia en Groenlandia y ha sido acusada por Dinamarca de llevar a cabo operaciones de influencia en su territorio.

2. La compra a Dinamarca

Las presiones y las amenazas quizá solo sea una estrategia para conseguir algo: bajar el precio. Buena parte del actual territorio de EE.UU. se incorporó al país a través de la adquisición. Entre otros, Luisiana se compró a Francia, Florida a España y Alaska a Rusia.
Trump podría buscar llevar esta tradición a Groenlandia y la carta del uso del Ejército podría solo ser una forma de animar al vendedor. De hecho, el propio secretario de Estado, Marco Rubio, confesó a los legisladores del Congreso que la intención de Trump es comprar Groenlandia, no tomar el control a través de una intervención militar al estilo de la de Venezuela.

El Pentágono tiene preparados «planes de contingencia» para una eventual intervención en Groenlandia

Es imposible avanzar cuál sería el precio y cómo se formalizaría la transacción. Groenlandia es, a la vez, un lugar de muy bajo impacto económico, pero de gran valor potencial. Solo cuenta con 57.000 habitantes y un PIB de 3.300 millones de dólares. Pero es un territorio descomunal, con una superficie más de cuatro veces mayor a la de España, ingentes recursos minerales –muchos sin explotar– y gran importancia geoestratégica frente a China y Rusia.
Por supuesto, tanto los dirigentes de Dinamarca como los de la propia Groenlandia han insistido en que la isla no está a la venta.

3. Un Convenio de Libre Asociación

Algunos altos cargos de la Administración Trump han filtrado que una posibilidad es establecer con Groenlandia un llamado Convenio de Libre Asociación. Sería algo similar al que EE.UU. firmó en 1983 con Micronesia, Islas Marshall y Palau, tres países del Pacífico, y que expira en 2043.
Un convenio de este tipo daría a EE.UU. un control total de la defensa de Groenlandia a cambio de un acuerdo económico. En la actualidad, EE.UU. dispone de una base militar en la isla y Dinamarca ha insistido en que está dispuesta a impulsar mayor presencia del ejército de EE.UU. en el territorio.

4. La intervención militar

La posibilidad de una intervención militar de EE.UU. en Groenlandia parece una posibilidad menos lejana a la luz de lo ocurrido en Venezuela. La posición que siempre mantiene Trump en todo asunto o negociación es que él no descarta ninguna opción. Es decir, siempre dirá que la opción militar está disponible. Es lo que transmitió este martes su portavoz, Karoline Leavitt, en medio de las tensiones sobre Groenlandia. «El uso del ejército de EE.UU. es siempre una opción disponible para el comandante-en-jefe», dijo Leavitt y, como era de esperar, disparó la preocupación en Europa.
Tampoco debe extrañar que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijera en junio que el Pentágono tiene preparados «planes de contingencia» para una eventual intervención en Groenlandia.
Pero una decisión de este tipo podría suponer, como ha advertido la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, el final de la OTAN. Y, por lo tanto, el comienzo de un orden mundial incierto.

Rusia considera irrelevante la ayuda europea a Ucrania y mira con atención lo que EE.UU. hace y deshace fuera de sus fronteras

Moscú sigue con mucho detenimiento la actualidad internacional. Aunque las intenciones de enviar tropas de la OTAN a Ucrania no han pasado desapercibidas, Rusia prefirió la cautela en plena Navidad ortodoxa. La principal voz que expresó la postura rusa fue la portavoz de Exteriores María … Zajárova desde Radio Sputnik. La portavoz señaló que en su opinión lo que desea Europa es ocupar Ucrania de forma encubierta. «En lugar de centrarse en buscar opciones para resolver la crisis (…), en esencia están desarrollando planes para ocupar Ucrania« aseguró.
La postura del país euroasiático previa ya es conocida. El portavoz del Kremlin Dmitri Peskov expresó el pasado 17 de diciembre que la postura de Moscú sobre el despliegue de contingentes occidentales en Ucrania «es coherente y bien conocida». Anteriormente el ministro de Asuntos Exteriores ruso Serguéi Lavrov por su parte aseguró que garantizar la seguridad de Kiev a través de «una intervención militar extranjera en alguna parte del territorio ucraniano» sería inaceptable para Rusia. El presidente ruso Vladímir Putin ya afirmó en el pasado que cualquier soldado de la OTAN en el frente sería un objetivo válido para sus fuerzas armadas.
La periodista de Komsomolskaya Pravda, Irina Rinayeva, reprochó al líder ucraniano que en lugar de estar festejando en esta fecha importante para los ortodoxos estuviera reuniéndose con presidentes afines. «(Volodímir) Zelenski, para quien no existe la Navidad ortodoxa, organizó una ‘celebración’ para sí mismo en París: él, junto con el primer ministro británico Starmer y el presidente francés Macron» escribió. En la misma pieza no solo se critica, también se menosprecia esta ayuda y se recalca el carácter voluntario y no vinculante de la declaración. La informadora también reiteró que esta alianza «no compromete a los firmantes a nada» y que «no habrá despliegue de tropas ni ahora ni mañana». El rotativo Ura.ru ha sido más aséptico aunque ha señalado que la declaración de la «coalición de los dispuestos» representa «toda la beligerancia de Europa en un solo documento».

Los medios rusos también dieron eco a las palabras del canciller de Hungría, uno de los países más cercanos a Moscú en la UE. «Al intentar establecer una presencia militar en Ucrania, los países de Europa Occidental aumentan la amenaza de una guerra directa con Rusia», aseguró Peter Szijjarto. Este político cree que las decisiones de Bruselas buscan desatar un conflicto militar con Moscú.

Entre Venezuela y Washington

El otro de los eventos de este 2026 ha sido el asalto estadounidense para tomar al líder venezolano Nicolás Maduro en la misma Caracas. Esta noticia ha sonado en diferentes tonos en Rusia. La directora de RT (antigua Rusia Today) Margarita Simonián sobre el asalto publicó en redes sociales el 3 de enero «estaremos celosos camarada Beria». El mensaje de esta propagandista apuntaba no a la crítica, si no más bien al lamento de que Rusia no consiguió hacer algo similar contra el presidente ucraniano.
Más crítico fue en X el vicepresidente del Consejo de Seguridad y expresidente ruso Dmitri Medvedev, que señaló que Trump es «duro y cínico en los avances de los intereses nacionales». Argumentó que «quitar a Maduro no tenía nada que ver con las drogas, solo con el petróleo y lo admiten abiertamente». Zajárova también recordó en su entrevista las palabras que usó Vasili Nebenzya, representante ruso en las Naciones Unidas. Este empleó las palabras ‘conmoción’, ‘crimen’, ‘desacato’, ‘agresión armada estadounidense’ y ‘robo’. «En mi opinión, no se necesita añadir nada más«, declaró la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.
Rusia también informó este miércoles que uno de sus barcos fue abordado por fuerzas estadounidenses en alta mar. Lo comunicó este miércoles el Ministerio de Transporte ruso, que señaló que aproximadamente a las 12:00 GMT, personal militar estadounidense asaltó el ‘Marinera’ en alta mar. Estados Unidos justificó esta captura por la violación de las sanciones. «El petrolero fue sancionado por Estados Unidos en 2024 como miembro de la ‘flota en la sombra rusa’«. Según fuentes de la CNN el buque podría estar transportando petróleo de Irán y Venezuela. El propio ministerio ruso recordó a Estados Unidos la ley del mar. «De acuerdo con las normas de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, la libertad de navegación se aplica en aguas de alta mar, y ningún Estado tiene derecho a utilizar la fuerza contra buques debidamente registrados en las jurisdicciones de otros Estados» publicó en su comunicado.