Publicado: noviembre 6, 2026, 11:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/hungria-publica-nombres-misiones-metodos-reclutamiento-policia-20261106165320-nt.html
András Patyi, magistrado del Tribunal Constitucional; Katalin Karikó, Nobel de Medicina; Laszlo Kiss-Rigó, obispo católico, son algunos de los casi 60.000 nombres, con sus correspondientes apariciones en clave, que figuran en los archivos de informantes de la policía apolítica, en la Hungría … comunista entre 1945 y 1990 que, ahora, acaba de hacer públicos el Gobierno de Budapest.
Casi ninguno de ellos lo era de forma voluntaria. Junto a sus fichas aparecen los procesos de reclutamiento, en los que agentes profesionales de la Államvédelmi Hatóság (Autoridad de Protección del Estado) investigaban en sus vidas privadas en busca de puntos débiles con los que chantajearlos. Hubo también amenazas y recompensas.
Las cifras proporcionadas por el director de los archivos históricos, Gergő Bendegúz Cseh, permiten hacerse una idea de la magnitud del sistema: 150.000 húngaros espiaron a sus vecinos. Desde un profesor en prácticas que fue espiado simplemente por quejarse de la calidad de la comida en su residencia, hasta un minero en Kisterenye que presentó informes sobre su familia y compañeros de trabajo durante 30 años, las fichas demuestran que «la red de la dictadura estaba presente en escuelas, fábricas, cooperativas agrícolas, iglesias y familias».
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Rosalía Sánchez
Desvelar estos archivos es una de las promesas electorales que hizo el primer ministro Péter Magyar. La primera publicación incluye tres grandes conjuntos documentales: fichas de tarjetas de registro de los integrantes de la red de informantes, que incluyen nombres reales, datos personales, nombres en clave, agentes responsables del reclutamiento y circunstancias de incorporación; registros de reclutamiento: documentación sobre la captación de informantes, especialmente entre 1957 y 1962; y registros personales y nombres en clave, que permiten identificar a las personas que aparecen en los archivos de la red de seguridad del Estado.
Más archivos en camino
La información revela quién fue reclutado, cuándo, por qué departamento y bajo qué identidad operaba. Una segunda publicación, prevista para el próximo 25 de febrero, incorporará aproximadamente 9.000 expedientes más detallados, conocidos como «B dossiers» y relativos a personas reclutadas o a las que se intentó reclutar sin éxito.
«Pido a todos que traten esta publicación largamente esperada de documentos con dignidad y humanidad … ya que muchas familias ahora se enfrentarán a información difícil, a menudo relacionada con un miembro fallecido de su familia…Es imposible procesar un trauma sin discutir y hacer preguntas», ha pedido Magyar, que, sin embargo, considera necesario este ajuste de cuentas tardío con el pasado de la Guerra Fría.
Error informático
La esperada polémica por la publicación se ha visto desbordada por varios errores, como el caso de Sándor Lezsák, el antiguo vicepresidente del Parlamento húngaro, que no fue informante de la policía secreta comunista, sino persona vigilada. Ante su instantánea y airada protesta, el Archivo Histórico de los Servicios de Seguridad del Estado (ÁBTL) ha reconocido un «error informático».
Lezsák aparecía con el código 05, es decir, como objetivo de vigilancia. Al trasladar los datos de las antiguas cintas magnéticas a la nueva base de datos, se interpretaron incorrectamente esos registros y se incluyeron personas vigiladas entre los supuestos colaboradores. El error se produjo durante el procesamiento de un documento Excel que el Archivo había recibido de la Oficina de Protección de la Constitución (Alkotmányvédelmi Hivatal).
Sándor Lezsák, antiguo vicepresidente del Parlamento húngaro, aparecía como informante cuando, en realidad, era objetivo de este espionaje
Lezsák fue uno de los fundadores de Foro Democrático Húngaro y anfitrión de la histórica reunión de Latitelek, en 1987, que sirvió para articular una oposición democrática al régimen comunista. Posteriormente, desarrolló una larga carrera política en el partido Fidesz, de Vikton Orbán, y Magyar le ha pedido públicamente disculpas.
Anna Lezsák, hija del afectado y diputada de Fidesz, ha exigido responsabilidades y ha reclamado la dimisión del director del Archivo. Los partidos Fidesz y KDNP están pidiendo responsabilidades políticas y cuestionando la fiabilidad de la plataforma. Cseh Gergo Bendegúz, director del Archivo, ha asumido la responsabilidad, pero ha declarado que primero corregirá el problema, antes de decidir si dimite.
La publicación de estos archivos, esperada durante décadas, fue evitada por los gobiernos de Orbán, que, ahora, ha asegurado que no fue informante, sino que «intentaron reclutarme durante el servicio militar y me negué». Magyar ha subrayado que la medida no es «revanchista» y que muchos de los informantes también fueron víctimas de la dictadura comunista. En su opinión, deberían haberse hecho públicos cuando víctimas y perpetradores aún estaban vivos, ya que habría sido posible hacerles preguntas. Insiste en que el objetivo no es juzgar, sino afrontar los hechos con dignidad.
