Publicado: noviembre 5, 2026, 9:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/giro-copernicano-relaciones-eeuu-israel-tras-victoria-20261105162548-nt.html
Ha sido como una conjunción astral contra Israel. El mismo día en que los norteamericanos acudían a las urnas esta semana, para expresar entre otras cosas su malestar por la guerra contra Irán, el presidente republicano Donald Trump anunciaba el cese a finales de este … año de la cuantiosa ayuda militar que desde hace mucho tiempo Estados Unidos concede a Israel. La noticia del cese de la ayuda –estimada en unos 3.500 millones de euros anuales– cayó como una bomba en la Administración israelí, que aún debate si Netanyahu seguirá o no al frente del Gobierno hebreo.
Tanto Trump como su vicepresidente Vance coinciden en el análisis de la derrota en las elecciones de medio mandato, que han supuesto la pérdida para los republicanos de las dos cámaras del Congreso. Ha sido un voto de protesta por la inflación, determinada en buena medida por la guerra contra Irán, que ha disparado el precio de la gasolina y los combustibles. Si la guerra en Gaza ya sembró el descontento en buena parte del electorado norteamericano, el conflicto armado con Irán –que en el sentir colectivo está vinculado a la presión ejercida por Israel– ha servido para coronarlo.
Décadas de apoyo casi incondicional al proyecto del Estado de Israel, y a su seguridad en un entorno hostil, están de repente puestas entre paréntesis. Trump no se entiende con Netanyahu, acaba de adelantar el fin de la ayuda militar, y los demócratas regresan en tromba al poder en el Congreso con una plataforma anti-israelí. Su figura más mediática en estas ‘midterms’ ha sido el candidato Abdul el Sayed, que ha ganado en Míchigan y se ha convertido en el primer senador musulmán en la historia de EE.UU. Su discurso antisionista molesta no solo a los republicanos sino a toda la comunidad judía de Estados Unidos, que en gran parte vota por los demócratas.
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David Alandete
¿Habrá giro copernicano en la tradicional alianza de Estados Unidos con Israel, su principal aliado en Oriente Próximo y posiblemente en el mundo?
El tiempo lo dirá, pero a corto plazo la situación va a ser muy complicada para Israel en caso de que Netanyahu, el superviviente, logre al final seguir en el poder si consigue una coalición pese a haber perdido los comicios. Lo que es seguro es que el tradicional consenso bipartidista en favor de Israel en el Congreso norteamericano ha llegado a su fin. Los demócratas se opondrán con todas sus fuerzas a cualquier nuevo plan de bombardeos contra Irán y mirarán con lupa –en las comparecencias que pedirán en el Senado– los abusos de los colonos nacionalistas judíos en Cisjordania.
Divorcio de EE.UU. con Netanyahu
La relación entre Israel y Estados Unidos, ahora al borde de una ruptura histórica, podría en cambio recomponerse si cae Netanyahu y la oposición llega al poder en Tel Aviv. La plataforma anti-Netanyahu no es mucho más moderada que el actual líder del Likud en lo referente a las medidas que debe tomar Israel ante la amenaza de Irán o de una recomposición de Hamás. Pero tiene, al menos, un talante de negociación que ahora no existe.
Frente a los agoreros de una ruptura histórica entre Israel y Estados Unidos, tras las elecciones en los dos países, es oportuno recordar dos factores internos. En primer lugar, el peso que tiene dentro del partido demócrata el ‘lobby’ hebreo de Nueva York, la segunda ciudad del mundo en número de judíos. Y, en segundo lugar, el hecho de que han sido siempre gobiernos demócratas los que han llevado a Estados Unidos a las guerras en el exterior, por más que el partido abomine ahora de la confrontación militar con Irán.
