Publicado: octubre 22, 2026, 6:00 am
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España quiere su hueco en la industria aeroespacial y cada vez hay más jugadores que demuestran que en nuestro país hay talento. Uno de los más relevantes es, sin duda, PLD Space. La empresa internacional con sede en Elche fue la primera española en poner en el aire un cohete made in Spain (MIURA 1) y de aquellos polvos –aunque el vehículo no estalló en su vuelo de demostración– vienen nuevos lodos.
La compañía acaba de anunciar un nuevo hito en su carrera por alcanzar las estrellas con tecnología hecha en España. MIURA 5, la siguiente iteración del lanzador de PLD Space, ha iniciado la fase previa a su vuelo de demostración y entra en etapa de ensayos a nivel sistema, validación de subsistemas y ampliación de sus capacidades industriales. La empresa ilicitana asegura que ya han fabricado las tres primeras unidades del cohete mientras siguen reforzando “sus infraestructuras de fabricación, ensayo y lanzamiento”.
Entre un modelo y otro hay diferencias evidentes: MIURA 1 tenía solo una etapa y solo un motor, frente a las dos etapas de MIURA 5 y sus cinco motores de la primera etapa –de ahí su nombre– y un motor de la segunda, y el destino del primero era suborbital, mientras que el segundo está diseñado para vuelos orbitales en los que pueda dejar una carga en órbita. Pero el equipo de PLD Space pudo aprender mucho de la primera experiencia y ahora está llevando todo ese conocimiento a la práctica. MIURA 5, por su parte, también sirve como escalón al siguiente paso: MIURA 9, un cohete reutilizable de 42 metros capaz de poner hasta 1.500 kilos en órbita y diseñado para aterrizar mediante propulsión.
De momento, todas las miradas se mantienen puestas en el lanzador que nos ocupa. A finales del año pasado, PLD Space dijo que ya tenía la primera unidad completamente integrada y ahora ya son tres las que ha fabricado, cumpliendo con el calendario que la empresa se había marcado. Sin embargo, una de las metas tendrá que posponerse: finalmente no será hasta 2027 cuando se produzca el primer vuelo de prueba, previsto para el primer semestre.
Tal y como informan en un comunicado de prensa, “los tres vehículos comprenden dos unidades de calificación y el primer vehículo de vuelo. Las primeras están destinadas a diferentes campañas de ensayo a nivel de sistema, mientras que el vehículo de vuelo continúa su proceso de integración”. La fabricación en paralelo, explican, “permite aplicar directamente los resultados y aprendizajes obtenidos durante la calificación al hardware de vuelo”.
Uno de los principales avances del programa es la integración completa de la segunda etapa de MIURA 5, que reúne en una misma configuración estructuras, aviónica, sistema de alimentación, control y propulsión. Con esta etapa, PLD Space inicia los ensayos a nivel sistema para “comprobar su comportamiento completo en condiciones representativas de operación”, es decir, para ver cómo se comporta en un entorno simulado similar al que tendrá que enfrentarse durante las misiones.
Actualmente esta segunda etapa se encuentra instalada en posición vertical en Teruel para someterse a un ensayo de carga de propelentes (Wet Dress Rehearsal) y a un encendido estático. En paralelo, PLD Space ha completado en sus instalaciones turolenses –donde cuentan con diez bancos de ensayo propios– las pruebas de separación de etapas, “verificando las interfaces, los comandos y la secuencia temporal que intervienen en la separación controlada de la primera y segunda etapa durante el vuelo”.
PLD Space lleva más de una década trabajando por algo que hasta hace pocos años parecía imposible: que España tenga un lanzador orbital propio. La compañía, fundada en Elche en 2011, ha crecido hasta convertirse en un actor imprescindible del nuevo ecosistema europeo del espacio. Hoy supera los 450 empleados, opera desde tres países y ha logrado lo que ninguna otra empresa privada nacional había conseguido: diseñar, fabricar, probar y lanzar con éxito un demostrador suborbital.
