Condenado el líder de una secta keniana por la muerte de 191 fieles: ordenó a los padres dejar morir de hambre a sus hijos - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


Condenado el líder de una secta keniana por la muerte de 191 fieles: ordenó a los padres dejar morir de hambre a sus hijos

Paul Mackenzie, líder de una secta apocalíptica keniana, ha sido declarado culpable este lunes de la muerte de 191 personas -todas ellas niños menos un adulto- después de haber ordenado a varias familias que dejaran morir de hambre a sus hijos para que pudieran « … encontrarse con Jesús». Otros 29 individuos han sido condenados junto a él, y todos ellos conocerán la pena el próximo 6 de noviembre.
Una denuncia en 2023 destapó lo ocurrido y permitió a la Policía descubrir decenas de cadáveres en fosas comunes en el bosque de Shakahola, cerca de la costa del sureste de Kenia, lo que terminó con la detención de Mackenzie. La Fiscalía considera que el líder de esta secta cristiana instó a sus fieles a dejarse morir de hambre a sí mismos y a sus hijos para ir al cielo antes de que se acabara el mundo.

La jueza Diana Kavedza Mochache afirmó en una vista que duró más de ocho horas que, en algunos casos, se aisló a los niños y se les negó la comida mientras sus padres observaban. Por su parte, Mackenzie negó los cargos de asesinato durante el juicio y alegó que no obligó a las víctimas a morir de hambre o a sacrificar a sus hijos, si bien el tribunal rechazó este argumento.

Noticia relacionada

A JUICIO

Elena Burés

En total, se han recuperado más de 400 cadáveres del bosque de Shakahola, muchos de los cuales se encontraban en avanzado estado de descomposición, por lo que solo se han podido identificar 26 cuerpos. De todos ellos, la sentencia de este lunes ha abarcado 191 fallecimientos, mientras que las investigaciones sobre las demás muertes siguen en curso.
El caso de Mackenzie y su secta ha conmocionado a todo el país y ha suscitado dudas sobre cómo pudo seguir operando pese a estar en el punto de mira de las autoridades desde 2017, cuando la Policía ya registró sus instalaciones. Al parecer, en 2019 se trasladó al bosque de Shakahola cuando le cerraron la iglesia y siguió operando desde allí. También ha suscitado peticiones para que que se refuerce la supervisión de las organziaciones religiosas en un Estado donde la fe desempeña un papel destacado en la vida pública.

Inanición masiva en tres fases

En cuanto a la estrategia para acabar con la vida de sus feligreses, Mackenzie planeó la inanición masiva en tres fases: primero los niños, luego las mujeres y los jóvenes, y por último los hombres restantes. Este antiguo taxista, prohibió a los miembros de la secta enviar a sus hijos al colegio y acudir al hospital cuando estaban enfermos, para lo que tachaba a dichas instituciones de satánicas, según contaron algunos de sus seguidores a Reuters.

Newsletter

Los miembros de la secta vivían en viviendas improvisadas de láminas de polietileno y paja que Mackenzie dividía en zonas con nombres bíblicos como Jerusalén y Judea. La difícil situación de sus seguidores comenzó a salir a la luz a mediados de marzo de 2023, cuando un vecino denunció a la Policía que su hermano y su mujer habían dejado morir de hambre a sus hijos en el bosque siguiendo las órdenes de Mackenzie.

Publicado: octubre 19, 2026, 4:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/condenado-lider-secta-keniana-muerte-191-fieles-20261019233044-nt.html

Paul Mackenzie, líder de una secta apocalíptica keniana, ha sido declarado culpable este lunes de la muerte de 191 personas -todas ellas niños menos un adulto- después de haber ordenado a varias familias que dejaran morir de hambre a sus hijos para que pudieran « … encontrarse con Jesús». Otros 29 individuos han sido condenados junto a él, y todos ellos conocerán la pena el próximo 6 de noviembre.

Una denuncia en 2023 destapó lo ocurrido y permitió a la Policía descubrir decenas de cadáveres en fosas comunes en el bosque de Shakahola, cerca de la costa del sureste de Kenia, lo que terminó con la detención de Mackenzie. La Fiscalía considera que el líder de esta secta cristiana instó a sus fieles a dejarse morir de hambre a sí mismos y a sus hijos para ir al cielo antes de que se acabara el mundo.

La jueza Diana Kavedza Mochache afirmó en una vista que duró más de ocho horas que, en algunos casos, se aisló a los niños y se les negó la comida mientras sus padres observaban. Por su parte, Mackenzie negó los cargos de asesinato durante el juicio y alegó que no obligó a las víctimas a morir de hambre o a sacrificar a sus hijos, si bien el tribunal rechazó este argumento.

Noticia relacionada

  • A JUICIO


    Elena Burés

En total, se han recuperado más de 400 cadáveres del bosque de Shakahola, muchos de los cuales se encontraban en avanzado estado de descomposición, por lo que solo se han podido identificar 26 cuerpos. De todos ellos, la sentencia de este lunes ha abarcado 191 fallecimientos, mientras que las investigaciones sobre las demás muertes siguen en curso.

El caso de Mackenzie y su secta ha conmocionado a todo el país y ha suscitado dudas sobre cómo pudo seguir operando pese a estar en el punto de mira de las autoridades desde 2017, cuando la Policía ya registró sus instalaciones. Al parecer, en 2019 se trasladó al bosque de Shakahola cuando le cerraron la iglesia y siguió operando desde allí. También ha suscitado peticiones para que que se refuerce la supervisión de las organziaciones religiosas en un Estado donde la fe desempeña un papel destacado en la vida pública.

Inanición masiva en tres fases

En cuanto a la estrategia para acabar con la vida de sus feligreses, Mackenzie planeó la inanición masiva en tres fases: primero los niños, luego las mujeres y los jóvenes, y por último los hombres restantes. Este antiguo taxista, prohibió a los miembros de la secta enviar a sus hijos al colegio y acudir al hospital cuando estaban enfermos, para lo que tachaba a dichas instituciones de satánicas, según contaron algunos de sus seguidores a Reuters.

Newsletter

Los miembros de la secta vivían en viviendas improvisadas de láminas de polietileno y paja que Mackenzie dividía en zonas con nombres bíblicos como Jerusalén y Judea. La difícil situación de sus seguidores comenzó a salir a la luz a mediados de marzo de 2023, cuando un vecino denunció a la Policía que su hermano y su mujer habían dejado morir de hambre a sus hijos en el bosque siguiendo las órdenes de Mackenzie.

Artículos Relacionados