Publicado: octubre 14, 2026, 7:00 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/tecnologia/fbi-detiene-empleado-openai-colocar-grabadora-escucha-20261014100107-nt.html
OpenAI ha anunciado que uno de sus empleados ha sido detenido por el FBI después de que la empresa descubriese un dispositivo de grabación oculto en una de sus oficinas en San Francisco. El ‘gadget’ fue localizado por otros trabajadores de la compañía el … pasado 30 de septiembre. Apoyándose en su tecnología de inteligencia artificial, la startup fue capaz de identificar al empleado específico que lo habría colocado: el exmiembro del equipo de producto Abdulrahman Alfozan, de nacionalidad saudí y 35 años de edad. Fue arrestado el 9 de octubre y este martes compareció ante un tribunal federal.
Desde OpenAI señalan que, por el momento, «no hay indicios de que esta persona haya accedido indebidamente o extraído datos de modelos, código fuente o información de clientes». De acuerdo con imágenes compartidas por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, el dispositivo de grabación estaba conectado a través de una entrada USB a una pantalla ubicada en una sala en la que suelen reunirse los principales ejecutivos de la compañía para tratar información altamente sensible sobre el negocio y sus modelos.
Según la denuncia, antes del 28 de septiembre, Alfozan recurrió a una herramienta de productividad para realizar múltiples consultas sobre las direcciones de los edificios de Open AI y sus salas de reuniones. Además, encontraron en una cuenta de chatbot asociada a la pareja de Alfozan varias conversaciones sobre dispositivos de grabación. Las grabaciones de las cámaras de seguridad de la compañía también recogieron imágenes del exempleado frecuentando la sala de reuniones en la que colocó el dispositivo, a pesar de que no contaba con permiso para entrar en ella.
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Rodrigo Alonso
La demanda también recoge que un equipo de seguridad de OpenAI encontró una bolsa de Alfozan en la que, además de su identificación de la empresa y su cartera, había un segundo dispositivo de grabación similar al que fue descubierto en la sala de reuniones. Lo que indica que el extrabajador tenía intención de instalar otros dispositivos para acceder a información confidencial.
Según el Departamento de Justicia, si es declarado culpable, Alfozan se enfrenta a una pena de hasta 5 años de prisión y a una multa de 250.000 dólares, seguidos de 3 años de libertad condicional supervisada.
Una cámara capta cómo el empleado mira detrás de la televisión el dispositivo colocado.
(Reuters)
El presunto caso de espionaje protagonizado por el exempleado pone de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad en torno a la investigación en inteligencia artificial, una tecnología que amenaza con transformar casi por completo la cotidianidad. Las grandes empresas de IA también se están volviendo cada vez más escrupulosas con la información que comparten. A pesar de que tratan de ofrecer una imagen de transparencia, tienen cuidado para no compartir datos comerciales que puedan afectar a su negocio.
Según ‘Reuters’, tanto a OpenAI como a su principal competidor, Anthropic, les preocupa que el personal de evaluación que trabaja dentro de las empresas pueda llevarse información confidencial a la competencia. Mientras tanto, desde el Gobierno de Estados Unidos se apunta que el caso de Alfozan es un claro ejemplo de lo que es una «amenaza contra la seguridad nacional». Cabe recordar que en Washington se considera que el desarrollo de la IA es clave para el futuro del país.
«Proteger la innovación estadounidense en inteligencia artificial es fundamental para salvaguardar nuestra fortaleza económica y la seguridad nacional«, señaló Kash Patel, director del FBI. «Esta grave situación subraya por qué ganar la carrera mundial por la superinteligencia es una prioridad de seguridad nacional, y por qué el liderazgo del presidente Trump en la creación de la Fuerza de Superinteligencia es tan importante», apuntó, por su parte, el director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton.
