Publicado: octubre 14, 2026, 3:00 am
La fuente de la noticia es https://www.20minutos.es/tecnologia/emprendimiento/prueban-implante-recuperar-vision-pacientes-enfermedad-rara_7048474_0.html
La pérdida de visión causada por enfermedades hereditarias de la retina supone un importante desafío para la medicina, especialmente cuando las células encargadas de captar la luz dejan de funcionar. En este campo, la compañía Science Corporation ha implementado por primera vez su chip ocular PRIMA a un paciente con enfermedad de Stargardt, un trastorno genético que deteriora progresivamente la visión central porque provoca la muerte gradual de las células fotorreceptoras del ojo.
Acorde a la información compartida por el diario TechCrunch, PRIMA es una interfaz cerebro-ordenador que ofrece una amplia gama de aplicaciones en la tecnología médica, ya que, a día de hoy, está disponible comercialmente en Europa para aquellos pacientes que han perdido la vista debido a la atrofia geográfica —es decir, una forma avanzada de degeneración macular relacionada con la edad—. No obstante, con este nuevo uso, PRIMA permite que el nervio óptico envíe la señal correcta al cerebro para proporcionar visión al paciente.
Así es el proceso quirúrgico para implementar el chip
El paciente se somete a un procedimiento de una hora en el que se implanta un pequeño chip en la parte posterior del ojo, donde los fotorreceptores se han degenerado. Y después, se emplean unas gafas con cámara incorporada que transmiten una imagen del exterior al chip, de esta manera, PRIMA funciona esencialmente como fotorreceptores artificiales.
Según Max Hodak, CEO de Science Corporation, el chip tiene un tamaño de dos milímetros por dos milímetros, no ofrece una visión a color de amplio campo y proporciona un alto contraste para distinguir un par de letras a la vez. De cara a un futuro, la compañía trabaja para que PRIMA tenga un tamaño más pequeño para acercarse «a los niveles de detalle propios de la visión natural», teniendo en cuenta que la evolución de este chip podría estar disponible en humanos al año que viene.
Primer resultado y futuros usos
Science Corporation afirma que su primer paciente con la enfermedad Stargardt recibió el implante PRIMA en mayo como parte de un ensayo clínico en el Hospital Oftalmológico de Sídney (Australia) y, durante la primera sesión de rehabilitación, pudo ver una letra y, en la segunda, leer una palabra.
Por otro lado, la compañía considera que el dispositivo podría ayudar a tratar afecciones neurológicas, como por ejemplo la posible monitorización de la actividad neurológica en pacientes con tumores cerebrales.
Así lo indica Hodak: «A corto plazo, vamos a aplicar nuestra primera indicación clínica, que aún no se ha anunciado públicamente, a una enfermedad neurodegenerativa muy conocida. También estamos investigando el ictus. Por ejemplo, si se ha perdido parte del cerebro debido a un ictus, si se logran establecer conexiones con las profundidades cerebrales en dos áreas diferentes, se podrían añadir nuevas áreas corticales, como si se añadieran áreas cerebrales completamente nuevas; algo que simplemente no es posible con los electrodos convencionales. Pero, a largo plazo, diría que la misión de la empresa es comprender cómo el cerebro crea la mente y aprender a construir cerebros artificiales«.
