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La carretera de la memoria del 7 de octubre

La «carretera del 7 de octubre» empieza en Sderot y recorre 25 kilómetros hasta llegar al kibutz de Reim. La ruta 232 se ha convertido en la carretera de la memoria del ataque de Hamás, del que se cumplen 3 años y que, en esta … ocasión, llega en medio de una reñida campaña electoral israelí en la que no hay un favorito claro. «El mapa del duelo del 7 de octubre también incluye una carretera», recordó el presidente Isaac Herzog en vísperas del tercer aniversario. El mandatario israelí recordó que, aquella mañana, esta vía que une las comunidades situadas junto a Gaza «dejó de ser una carretera común para convertirse primero en escenario de muerte y, al mismo tiempo, en ruta de huida y rescate».
Tres años después del ataque de Hamás, la antigua comisaría de Sderot ya no existe. En el lugar donde los milicianos se atrincheraron y combatieron durante horas contra las fuerzas israelíes se levanta ahora un memorial. 18 grandes pilares que ocupan el espacio del edificio destruido y recuerdan a quienes murieron aquella mañana. Hinoam los contempla en silencio. «Creo que es mucho más doloroso porque nos pasó en nuestra tierra. No nos pasó en Polonia o en Alemania, nos pasó acá, en nuestra casa. Y Sderot es una ciudad que fue siempre muy vulnerable».

Esta psicóloga argentina decidió hace unas semanas hacer la aliá y venir a vivir a Israel porque «no hay lugar igual para los judíos, más allá de todo lo que pasa a nivel de guerras y atentados». «Los judíos somos mucho más fuertes juntos, no hay duda», afirma. Tres años después del ataque, Hinoam siente que «la gente está sanando, tenemos en el ADN una fuerza que nos hace seguir adelante y superar el trauma, el dolor, el miedo. Seguimos porque no tenemos otro lugar».

Noticia relacionada

Adrián Peñacoba

El aniversario llega, esta vez, en un momento diferente, porque no quedan rehenes israelíes en Gaza, vivos o muertos, después de tres años en los que su regreso marcó buena parte de la vida política y social del país. Ya no se celebran manifestaciones masivas en Tel Aviv los sábados por la noche, pero la herida del 7 de octubre sigue muy presente y se palpa el malestar porque el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, bloquea la formación de una comisión de investigación que aclare lo sucedido. De cara a una fecha tan señalada se ha elevado el nivel de alerta porque, según el ministro de Defensa, Israel Katz, existe información de inteligencia según la cual Hamás podría intentar atacar a las fuerzas israelíes desplegadas en Gaza coincidiendo con el aniversario.
Desde Sderot, la carretera 232 avanza hacia el sur pegada a Gaza, que queda junto al mar y se percibe a lo lejos como una masa gris de escombros. Solo se puede ver a lo lejos porque Israel no permite el acceso libre a la prensa internacional. Antes del ataque, esta era la arteria de las comunidades rurales de la zona como Kfar Aza, Alumim, Beeri o Reim, que el 7 de octubre pasaron a convertirse en el escenario de una matanza que dejó al menos 1.200 muertos, según los datos ofrecidos por Israel.

«Siento un vacío total, mucho dolor e impotencia de que el mundo no se dé cuenta de lo que pasó aquí»

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Argentina de 18 que acude al memorial

Por esta carretera secundaria, rodeada de campos y bosques de eucalipto, avanzaron los milicianos de Hamás y huyeron también muchos de los jóvenes que habían acudido al festival de música Nova, en Reim. Por el camino hay refugios anticohetes en cada parada de autobús, todos ellos tapizados con cientos de pegatinas con las caras de las víctimas. Muchas de ellas se escondieron en estos bloques de hormigón para intentar sobrevivir.

Silencio en la pista de baile

El tráfico es mayor del habitual porque en esta fecha tan especial no paran de llegar visitantes en coches, furgonetas y autobuses. El viaje termina en el gran aparcamiento de Reim, el mismo lugar que ocupaban el 7 de octubre los vehículos de las más de 3.000 personas que participaban en el festival a las puertas de Gaza. A las 6.29 horas de la mañana, la música quedó eclipsada por los cohetes y disparos y comenzó el terror. El bosque de Reim se ha convertido en el mayor memorial del ataque y los árboles comparten ahora su espacio con fotografías, flores y recuerdos. En el lugar dedicado a la pista de baile aquella noche en la que sonaba el tecno a toda pastilla, hoy conmueve el silencio.

Memorial por las víctimas del ataque terrorista del 7 de octubre de 2023.

(Mikel Ayestarán)

Tali, de 19 años, y More, de 18, han viajado desde Argentina con una organización para jóvenes judíos. Caminan entre los retratos de los muertos. «Me dan mucha impotencia y rabia las cosas que pasaron», dice Tali, que estaba en Israel el día del ataque. More había visto las imágenes una y otra vez en redes sociales, pero asegura que nada la había preparado para encontrarse con el escenario real. «No es lo mismo verlo en persona y hacerse realmente la idea de la magnitud de lo que pasó. Siento un vacío total, mucho dolor e impotencia de que el mundo no se dé cuenta de lo que pasó aquí», sentencia.

Publicado: octubre 6, 2026, 6:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/tercer-aniversario-octubre-20261006011830-nt.html

La «carretera del 7 de octubre» empieza en Sderot y recorre 25 kilómetros hasta llegar al kibutz de Reim. La ruta 232 se ha convertido en la carretera de la memoria del ataque de Hamás, del que se cumplen 3 años y que, en esta … ocasión, llega en medio de una reñida campaña electoral israelí en la que no hay un favorito claro. «El mapa del duelo del 7 de octubre también incluye una carretera», recordó el presidente Isaac Herzog en vísperas del tercer aniversario. El mandatario israelí recordó que, aquella mañana, esta vía que une las comunidades situadas junto a Gaza «dejó de ser una carretera común para convertirse primero en escenario de muerte y, al mismo tiempo, en ruta de huida y rescate».

Tres años después del ataque de Hamás, la antigua comisaría de Sderot ya no existe. En el lugar donde los milicianos se atrincheraron y combatieron durante horas contra las fuerzas israelíes se levanta ahora un memorial. 18 grandes pilares que ocupan el espacio del edificio destruido y recuerdan a quienes murieron aquella mañana. Hinoam los contempla en silencio. «Creo que es mucho más doloroso porque nos pasó en nuestra tierra. No nos pasó en Polonia o en Alemania, nos pasó acá, en nuestra casa. Y Sderot es una ciudad que fue siempre muy vulnerable».

Esta psicóloga argentina decidió hace unas semanas hacer la aliá y venir a vivir a Israel porque «no hay lugar igual para los judíos, más allá de todo lo que pasa a nivel de guerras y atentados». «Los judíos somos mucho más fuertes juntos, no hay duda», afirma. Tres años después del ataque, Hinoam siente que «la gente está sanando, tenemos en el ADN una fuerza que nos hace seguir adelante y superar el trauma, el dolor, el miedo. Seguimos porque no tenemos otro lugar».

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  • Adrián Peñacoba

El aniversario llega, esta vez, en un momento diferente, porque no quedan rehenes israelíes en Gaza, vivos o muertos, después de tres años en los que su regreso marcó buena parte de la vida política y social del país. Ya no se celebran manifestaciones masivas en Tel Aviv los sábados por la noche, pero la herida del 7 de octubre sigue muy presente y se palpa el malestar porque el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, bloquea la formación de una comisión de investigación que aclare lo sucedido. De cara a una fecha tan señalada se ha elevado el nivel de alerta porque, según el ministro de Defensa, Israel Katz, existe información de inteligencia según la cual Hamás podría intentar atacar a las fuerzas israelíes desplegadas en Gaza coincidiendo con el aniversario.

Desde Sderot, la carretera 232 avanza hacia el sur pegada a Gaza, que queda junto al mar y se percibe a lo lejos como una masa gris de escombros. Solo se puede ver a lo lejos porque Israel no permite el acceso libre a la prensa internacional. Antes del ataque, esta era la arteria de las comunidades rurales de la zona como Kfar Aza, Alumim, Beeri o Reim, que el 7 de octubre pasaron a convertirse en el escenario de una matanza que dejó al menos 1.200 muertos, según los datos ofrecidos por Israel.

«Siento un vacío total, mucho dolor e impotencia de que el mundo no se dé cuenta de lo que pasó aquí»

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Por esta carretera secundaria, rodeada de campos y bosques de eucalipto, avanzaron los milicianos de Hamás y huyeron también muchos de los jóvenes que habían acudido al festival de música Nova, en Reim. Por el camino hay refugios anticohetes en cada parada de autobús, todos ellos tapizados con cientos de pegatinas con las caras de las víctimas. Muchas de ellas se escondieron en estos bloques de hormigón para intentar sobrevivir.

Silencio en la pista de baile

El tráfico es mayor del habitual porque en esta fecha tan especial no paran de llegar visitantes en coches, furgonetas y autobuses. El viaje termina en el gran aparcamiento de Reim, el mismo lugar que ocupaban el 7 de octubre los vehículos de las más de 3.000 personas que participaban en el festival a las puertas de Gaza. A las 6.29 horas de la mañana, la música quedó eclipsada por los cohetes y disparos y comenzó el terror. El bosque de Reim se ha convertido en el mayor memorial del ataque y los árboles comparten ahora su espacio con fotografías, flores y recuerdos. En el lugar dedicado a la pista de baile aquella noche en la que sonaba el tecno a toda pastilla, hoy conmueve el silencio.


Memorial por las víctimas del ataque terrorista del 7 de octubre de 2023.


(Mikel Ayestarán)

Tali, de 19 años, y More, de 18, han viajado desde Argentina con una organización para jóvenes judíos. Caminan entre los retratos de los muertos. «Me dan mucha impotencia y rabia las cosas que pasaron», dice Tali, que estaba en Israel el día del ataque. More había visto las imágenes una y otra vez en redes sociales, pero asegura que nada la había preparado para encontrarse con el escenario real. «No es lo mismo verlo en persona y hacerse realmente la idea de la magnitud de lo que pasó. Siento un vacío total, mucho dolor e impotencia de que el mundo no se dé cuenta de lo que pasó aquí», sentencia.

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