La nueva carrera de EE.UU. con China ya no es por el espacio, sino por el dominio de la IA - Colombia
Registro  /  Login

Portal de Negocios en Colombia


La nueva carrera de EE.UU. con China ya no es por el espacio, sino por el dominio de la IA

Donald Trump quiere hasta cambiarle el nombre para que suene mejor. Inteligencia artificial le parece un término de connotación negativa y ya insuficiente para describir lo que viene. Él habla de «superinteligencia» y este martes volvió a hacerlo al presentar el nuevo … portal del Gobierno estadounidense, construido alrededor de un asistente de IA que pretende cambiar la forma en que los ciudadanos se relacionan con la titánica burocracia federal.
«No podemos asfixiarla», dijo sobre el desarrollo de la inteligencia artificial. «Estamos liderando y por mucho. El presidente Xi [Jinping, de China] sabe que estamos liderando por mucho». Después, resumió cómo contempla la competición mundial: «No hay nadie en tercer lugar. Todo está entre nosotros y China».

Es una afirmación significativa después de haber recibido a Xi en Washington con todos los honores de una visita de Estado. Trump y el líder chino han logrado rebajar la temperatura de una guerra comercial que durante meses amenazó con desbordarse. Pero esa distensión tiene límites. Uno de ellos, posiblemente el más importante, es la tecnología avanzada.

Noticia relacionada

David Alandete

Trump contó incluso que le han propuesto cooperar con Pekín. «Alguien dijo: «Hagamos una empresa conjunta, trabajemos con China»», relató en el discurso del martes. No le interesa. «Si hacemos eso, vamos a entregar muchos secretos que tenemos y que ellos querrían tener».

«No podemos asfixiar la IA. La estamos liderando, y por mucho. Todo está entre nosotros y China. No hay nadie en tercer lugar»

Xi, según Trump, sí quedó encantado con el término «superinteligencia». Hasta ahí llega, de momento, la coincidencia entre los dos grandes poderes.

America.gov, primer portal

La escena ayuda a entender hacia dónde se mueve la Casa Blanca. Mientras buena parte de Washington discute cómo contener los riesgos de la inteligencia artificial, Trump quiere acelerar. Y, mientras el Congreso sigue sin encontrar una fórmula para regularla, su Gobierno empieza a meterla directamente dentro de la Administración federal.

Newsletter

America.gov, el portal presentado este martes, es el primer gran escaparate de esa apuesta. Joe Gebbia, cofundador de Airbnb y ahora responsable de diseño del Gobierno, lo define como una especie de «conserje para navegar por el Gobierno». En lugar de buscar entre innumerables páginas y organismos, el ciudadano podrá preguntar directamente al sistema qué necesita y cómo conseguirlo.

America.gov, es una especie de «conserje para navegar por el Gobierno»: en lugar de buscar entre innumerables páginas y organismos, el ciudadano podrá preguntar qué necesita y cómo conseguirlo

Será un cambio enorme si funciona, porque pocas cosas intimidan tanto al ciudadano estadounidense como una burocracia federal inmensa, lenta y todavía anclada en sistemas digitales de otra era.
Al principio servirá sobre todo para localizar información, oferta de empleos públicos o documentos oficiales. La intención es que más adelante pueda ayudar a completar trámites, renovar un pasaportes o acceder a subsidios.
«Esto es sólo un anticipo de lo que es posible con la superinteligencia», dijo Trump.

«Hello, America»

La presentación tuvo poco de acto burocrático tradicional. El auditorio Andrew W. Mellon fue preparado casi como el escenario para el lanzamiento de un producto de Silicon Valley, con el lema «Hello, America» proyectado ante los asistentes. America.gov incorpora tecnología de Gemini, de Google, y Grok, de xAI. Trump, haciendo de Steve Jobs pero sin vaqueros o cuello alto, firmó allí una orden ejecutiva sobre el proyecto entre aplausos y, como ocurre ya tantas veces en sus actos, los acordes del tema ‘YMCA’.
La apuesta llega, sin embargo, en un momento extraño para la inteligencia artificial. Durante las últimas semanas, Washington se ha llenado precisamente de advertencias sobre sus riesgos. Las empresas que hasta hace poco competían por anunciar modelos cada vez más potentes son ahora también las que alertan de que esos mismos sistemas empiezan a adquirir capacidades difíciles de controlar.
OpenAI, creador de ChatGPT, ha anunciado que frenará parte de sus trabajos hasta reforzar las salvaguardas y canceló el lanzamiento previsto de un modelo por razones de seguridad. Agentes de inteligencia artificial llegaron además a acceder a información de organismos federales utilizando credenciales encontradas en internet y probaron vulnerabilidades en otras páginas del Gobierno.
Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, que ofrece Claude, ha ido más lejos y ha planteado reducir el ritmo de desarrollo para dedicar más esfuerzos a la seguridad.
Trump piensa casi exactamente lo contrario. «No voy a frenar el crecimiento de algo que será mayor que la Revolución Industrial», dijo la semana pasada ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

Trump, que no espera a nadie, ha anunciado que nombrará un nuevo responsable de inteligencia artificial y que creará una denominada «Fuerza IA»

Su razonamiento tiene menos que ver con la tecnología que con la geopolítica. Si Estados Unidos se impone restricciones que China no imita, corre el riesgo de entregar a Pekín una ventaja que después podría resultar imposible recuperar. Para Trump, por tanto, el riesgo de avanzar demasiado rápido compite con el de ir demasiado despacio.
El presidente de la Cámara de Representantes, el también republicano Mike Johnson, dijo que Estados Unidos debe mantener la ventaja sobre China, pero también encontrar un «equilibrio» con «un poco de supervisión» y «un poco de transparencia». En Florida, el fiscal general republicano James Uthmeier ha llegado a pedir a un tribunal que fuerce a OpenAI a frenar determinados trabajos por los posibles riesgos para los menores.
Y el Capitolio, mientras tanto, se acerca a las elecciones legislativas sin haber aprobado una legislación federal de calado sobre inteligencia artificial.
Trump, que no espera a nadie, ha anunciado que nombrará un nuevo responsable de inteligencia artificial y que creará una denominada «Fuerza IA», cuyas competencias todavía no están claras, como no ha aclarado si será de tipo militar. Este martes anticipó además una «orden ejecutiva muy poderosa» sobre superinteligencia.

Con los magnates de la IA

Después de hacer de maestro de ceremonias, recibió en la Casa Blanca con algunos de los ejecutivos que controlan buena parte de esta carrera: Amodei, de Anthropic; Jensen Huang, de Nvidia; Mark Zuckerberg, de Meta, y Sundar Pichai, de Google. Es una fotografía bastante precisa del cambio ocurrido en Washington. Silicon Valley, que durante años mantuvo una relación complicada con Trump, ocupa ahora un lugar central en su proyecto económico y tecnológico.
También hay preguntas mucho más inmediatas. Si un asistente de inteligencia artificial acaba sirviendo para renovar pasaportes, solicitar prestaciones o realizar gestiones con distintos organismos federales, tendrá acceso a algunas de los trámites más delicados entre un ciudadano y el Estado.
La Casa Blanca asegura que el portal ha sido diseñado para evitar esos problemas. No será necesario identificarse para las funciones iniciales y, según explicó, las conversaciones no serán almacenadas en sus servidores.
Trump aprovechó incluso el lanzamiento para llevar la tecnología a otro de sus terrenos habituales: las elecciones. Dijo que las nuevas herramientas acabarán con las excusas sobre las dificultades para acreditar ciudadanía o identificación electoral. También encontró una actualización para uno de sus términos favoritos. A las «fake news» (noticias falsas) piensa llamarlos ahora «artificial news» (noticias artificiales).

Publicado: septiembre 29, 2026, 12:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/trump-incorpora-ia-gobierno-estados-unidos-20260929173134-nt.html

Donald Trump quiere hasta cambiarle el nombre para que suene mejor. Inteligencia artificial le parece un término de connotación negativa y ya insuficiente para describir lo que viene. Él habla de «superinteligencia» y este martes volvió a hacerlo al presentar el nuevo … portal del Gobierno estadounidense, construido alrededor de un asistente de IA que pretende cambiar la forma en que los ciudadanos se relacionan con la titánica burocracia federal.

«No podemos asfixiarla», dijo sobre el desarrollo de la inteligencia artificial. «Estamos liderando y por mucho. El presidente Xi [Jinping, de China] sabe que estamos liderando por mucho». Después, resumió cómo contempla la competición mundial: «No hay nadie en tercer lugar. Todo está entre nosotros y China».

Es una afirmación significativa después de haber recibido a Xi en Washington con todos los honores de una visita de Estado. Trump y el líder chino han logrado rebajar la temperatura de una guerra comercial que durante meses amenazó con desbordarse. Pero esa distensión tiene límites. Uno de ellos, posiblemente el más importante, es la tecnología avanzada.

Noticia relacionada


  • David Alandete

Trump contó incluso que le han propuesto cooperar con Pekín. «Alguien dijo: «Hagamos una empresa conjunta, trabajemos con China»», relató en el discurso del martes. No le interesa. «Si hacemos eso, vamos a entregar muchos secretos que tenemos y que ellos querrían tener».

«No podemos asfixiar la IA. La estamos liderando, y por mucho. Todo está entre nosotros y China. No hay nadie en tercer lugar»

Xi, según Trump, sí quedó encantado con el término «superinteligencia». Hasta ahí llega, de momento, la coincidencia entre los dos grandes poderes.

America.gov, primer portal

La escena ayuda a entender hacia dónde se mueve la Casa Blanca. Mientras buena parte de Washington discute cómo contener los riesgos de la inteligencia artificial, Trump quiere acelerar. Y, mientras el Congreso sigue sin encontrar una fórmula para regularla, su Gobierno empieza a meterla directamente dentro de la Administración federal.

Newsletter

America.gov, el portal presentado este martes, es el primer gran escaparate de esa apuesta. Joe Gebbia, cofundador de Airbnb y ahora responsable de diseño del Gobierno, lo define como una especie de «conserje para navegar por el Gobierno». En lugar de buscar entre innumerables páginas y organismos, el ciudadano podrá preguntar directamente al sistema qué necesita y cómo conseguirlo.

America.gov, es una especie de «conserje para navegar por el Gobierno»: en lugar de buscar entre innumerables páginas y organismos, el ciudadano podrá preguntar qué necesita y cómo conseguirlo

Será un cambio enorme si funciona, porque pocas cosas intimidan tanto al ciudadano estadounidense como una burocracia federal inmensa, lenta y todavía anclada en sistemas digitales de otra era.

Al principio servirá sobre todo para localizar información, oferta de empleos públicos o documentos oficiales. La intención es que más adelante pueda ayudar a completar trámites, renovar un pasaportes o acceder a subsidios.

«Esto es sólo un anticipo de lo que es posible con la superinteligencia», dijo Trump.

«Hello, America»

La presentación tuvo poco de acto burocrático tradicional. El auditorio Andrew W. Mellon fue preparado casi como el escenario para el lanzamiento de un producto de Silicon Valley, con el lema «Hello, America» proyectado ante los asistentes. America.gov incorpora tecnología de Gemini, de Google, y Grok, de xAI. Trump, haciendo de Steve Jobs pero sin vaqueros o cuello alto, firmó allí una orden ejecutiva sobre el proyecto entre aplausos y, como ocurre ya tantas veces en sus actos, los acordes del tema ‘YMCA’.

La apuesta llega, sin embargo, en un momento extraño para la inteligencia artificial. Durante las últimas semanas, Washington se ha llenado precisamente de advertencias sobre sus riesgos. Las empresas que hasta hace poco competían por anunciar modelos cada vez más potentes son ahora también las que alertan de que esos mismos sistemas empiezan a adquirir capacidades difíciles de controlar.

OpenAI, creador de ChatGPT, ha anunciado que frenará parte de sus trabajos hasta reforzar las salvaguardas y canceló el lanzamiento previsto de un modelo por razones de seguridad. Agentes de inteligencia artificial llegaron además a acceder a información de organismos federales utilizando credenciales encontradas en internet y probaron vulnerabilidades en otras páginas del Gobierno.

Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, que ofrece Claude, ha ido más lejos y ha planteado reducir el ritmo de desarrollo para dedicar más esfuerzos a la seguridad.

Trump piensa casi exactamente lo contrario. «No voy a frenar el crecimiento de algo que será mayor que la Revolución Industrial», dijo la semana pasada ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

Trump, que no espera a nadie, ha anunciado que nombrará un nuevo responsable de inteligencia artificial y que creará una denominada «Fuerza IA»

Su razonamiento tiene menos que ver con la tecnología que con la geopolítica. Si Estados Unidos se impone restricciones que China no imita, corre el riesgo de entregar a Pekín una ventaja que después podría resultar imposible recuperar. Para Trump, por tanto, el riesgo de avanzar demasiado rápido compite con el de ir demasiado despacio.

El presidente de la Cámara de Representantes, el también republicano Mike Johnson, dijo que Estados Unidos debe mantener la ventaja sobre China, pero también encontrar un «equilibrio» con «un poco de supervisión» y «un poco de transparencia». En Florida, el fiscal general republicano James Uthmeier ha llegado a pedir a un tribunal que fuerce a OpenAI a frenar determinados trabajos por los posibles riesgos para los menores.

Y el Capitolio, mientras tanto, se acerca a las elecciones legislativas sin haber aprobado una legislación federal de calado sobre inteligencia artificial.

Trump, que no espera a nadie, ha anunciado que nombrará un nuevo responsable de inteligencia artificial y que creará una denominada «Fuerza IA», cuyas competencias todavía no están claras, como no ha aclarado si será de tipo militar. Este martes anticipó además una «orden ejecutiva muy poderosa» sobre superinteligencia.

Con los magnates de la IA

Después de hacer de maestro de ceremonias, recibió en la Casa Blanca con algunos de los ejecutivos que controlan buena parte de esta carrera: Amodei, de Anthropic; Jensen Huang, de Nvidia; Mark Zuckerberg, de Meta, y Sundar Pichai, de Google. Es una fotografía bastante precisa del cambio ocurrido en Washington. Silicon Valley, que durante años mantuvo una relación complicada con Trump, ocupa ahora un lugar central en su proyecto económico y tecnológico.

También hay preguntas mucho más inmediatas. Si un asistente de inteligencia artificial acaba sirviendo para renovar pasaportes, solicitar prestaciones o realizar gestiones con distintos organismos federales, tendrá acceso a algunas de los trámites más delicados entre un ciudadano y el Estado.

La Casa Blanca asegura que el portal ha sido diseñado para evitar esos problemas. No será necesario identificarse para las funciones iniciales y, según explicó, las conversaciones no serán almacenadas en sus servidores.

Trump aprovechó incluso el lanzamiento para llevar la tecnología a otro de sus terrenos habituales: las elecciones. Dijo que las nuevas herramientas acabarán con las excusas sobre las dificultades para acreditar ciudadanía o identificación electoral. También encontró una actualización para uno de sus términos favoritos. A las «fake news» (noticias falsas) piensa llamarlos ahora «artificial news» (noticias artificiales).

Artículos Relacionados