Publicado: septiembre 26, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/cuba-denuncia-onu-bloqueo-energetico-eeuu-acto-20260926203448-nt.html
Así lo defendió este sábado … el ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su discurso en representación de su país ante la Asamblea General de la ONU.
«Encaramos una agresión multidimensional del Gobierno de EE.UU., una hostilidad permanente, abusiva y despiadada», denunció Rodríguez, «que se ha intensificado y vuelto más cruel y peligrosa con el establecimiento de un bloqueo energético», dijo sobre el veto de la Administración Trump a otros países sobre envío de combustible a Cuba. «Es un bloqueo naval tipificado en el derecho internacional como un acto de guerra», denunció.
Noticia relacionada
-
Enric Bonet
Las palabras llegaban poco después de una información de la cadena CBS, que aseguraba que el Ejército de EE.UU. estaba haciendo preparativos –examinar la capacidad de proporcionar fuerzas de policía militar, personal militar y otras unidades de apoyo durante los próximos cuatro meses– para una hipotética operación en Cuba.
Poco antes de que el ministro cubano se dirigiera al cónclave internacional en Nueva York, Trump aseguraba desde Washington que no creía que fuera necesaria una intervención militar. «Yo diría que Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo», respondió a preguntas de la prensa sobre esas revelaciones. «No creo que el Ejército sea necesario».
Buena parte del discurso de Rodríguez estuvo dedicado a EE.UU. «Es alarmante el avance del expansionismo, los actos de usurpación y conquista, la agresión militar y económica. Es absurda e irrealizable la pretensión de EE.UU. de imponer la paz mediante la fuerza», defendió el jefe diplomático de la dictadura castrista.
«Rechazamos la doctrina Monroe y sus corolarios, como repudiamos todo intento de militarización o dominación imperialista en América Latina y el Caribe», dijo sobre la fórmula de política exterior estadounidense que defiende una influencia decisiva de EE.UU. sobre su ámbito geográfico inmediato, el continente americano. Dicha doctrina ha encontrado una nueva versión en el segundo mandato de Trump que se materializa con la intervención en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro, los ataques a narcolanchas en toda la región, la influencia en varios procesos electorales, la ambición por anexionar Canadá y Groenlandia y, también, el deseo de controlar Cuba. El propio Trump lo ha bautizado como la ‘doctrina Donroe’.
Esto último lo dejó claro Trump el pasado enero, en cuanto anunció la captura de Maduro. «Cuba será la siguiente», dijo entonces y el bloqueo energético ha sido la primera medida para forzar la caída de la dictadura comunista.
«Cuba caerá», insistió Trump esta semana en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, en un proceso que, como con Venezuela, tiene a su secretario de Estado, Marco Rubio, hijo de exiliados cubanos, al frente.
Una intervención estadounidense, advirtió Rodríguez, «provocaría muertes de cubanos y de jóvenes estadounidenses y una gran destrucción. Esperamos que eso nunca ocurra. Cuba ejercería con toda su determinación y energía el legítimo derecho a defenderse».
Rodríguez rechazó la justificación central de Trump para ir a por Cuba: representa una amenaza para EE.UU., un régimen adversario a 150 kilómetros de la costa de Florida. «Cuba no es una amenaza, el bloqueo es la amenaza», defendió el ministro cubano.
Pero, al mismo tiempo, Rodríguez aseguró que su Gobierno sigue abierto a un diálogo con EE.UU. «para encontrar una solución a las diferencias bilaterales sobre las bases de la seriedad, el respeto y la igualdad soberana».
