Publicado: septiembre 24, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/inteligencia-danesa-alerta-rusia-lanzara-ataques-hibridos-20260924201428-nt.html
El Servicio Danés de Inteligencia de Defensa (FE) estima que Rusia intensificará su guerra híbrida en los próximos meses con «ataques más frecuentes» contra Occidente y la OTAN, «con mayores consecuencias para los países afectados que antes». El ministro de Defensa, el … socialdemócrata Jeppe Bruus, considera que «la situación es grave y la tomamos en serio».
Según una nueva evaluación de FE presentada en una rueda de prensa en la Ciudadela de Copenhague, la amenaza rusa «puede incluir, por ejemplo, ataques cibernéticos destructivos con graves consecuencias para funciones socialmente importantes y ataques de sabotaje con alto riesgo de lesiones».
Los servicios de Inteligencia de Dinamarca se suman así a los de Alemania, Finlandia, Polonia y Suecia, que en las últimas semanas han hecho advertencias similares. Debido a estas alertas, los gobiernos europeos han acelerado el programa de rearme y se están haciendo con sistemas de defensa más adaptados a la nueva modalidad de guerra híbrida.
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Rosalía Sánchez
La evaluación de la FE señala también que existe un «riesgo bajo, pero creciente, de que Moscú lance un ataque militar limitado contra uno o más países de la OTAN que limitan con Rusia». «Es poco probable que lance una invasión real, pero no podemos descartarlo», ha declarado el jefe del FE, Thomas Ahrenkiel, quien por primera vez admite públicamente esta posibilidad y señala que «el objetivo no será tomar el control del país, sino dividir a la OTAN».
Estima que a Rusia le llevará al menos seis meses preparar una invasión real de un país de la OTAN y que, hasta ahora, solamente se han registrado provocaciones. Recientemente, una fragata rusa disparó bengalas contra un helicóptero danés en aguas internacionales, frente a Gedser. Ahrenkiel afirma que fue un caso de «comportamiento poco profesional» y que «tenemos la impresión de que tal comportamiento arriesgado no fue sancionado por el liderazgo militar ruso».
«Lucharemos y ganaremos con lo que tenemos y con quienes luchemos, estamos preparados», ha insistido el ministro Hyldgaard, quien ha precisado que esta nueva evaluación de la amenaza de Rusia no es relevante para Groenlandia y las Islas Feroe.
Moscú ha negado repetidamente cualquier implicación en la guerra híbrida, operaciones de sabotaje en países de la OTAN o cualquier intención de confrontación militar. La Embajada rusa en Dinamarca ha rechazado esta valoración de la Inteligencia danesa, que considera no respaldada por pruebas creíbles, y ha acusado a Occidente, liderado por Dinamarca, de aumentar las tensiones por Ucrania. «Nuestras persistentes advertencias sobre la destructividad de tal enfoque están siendo ignoradas», se ha quejado la Embajada en un comunicado.
La OTAN, en todo caso, no es ajena a esta amenaza. Cuando su secretario general, Mark Rutte, asistió la semana pasada a la Conferencia de Embajadores en el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores en Berlín, concretó que «la amenaza militar es a largo plazo». Además, señaló que Moscú destina casi la mitad del presupuesto estatal al Ejército y a la guerra contra Ucrania, reponiendo sus arsenales al mismo tiempo que combate allí, lo que ofrece un margen de tiempo.
Amenaza a corto plazo
Aun así, Rutte instó a no bajar el ritmo del rearme. De lo contrario habría «un riesgo cuando lleguemos al año 2029, 2030 o 2031», fijó como plazo. Resumió la evaluación de la situación por parte de la OTAN y de los servicios de Inteligencia de muchos Estados miembros, incluidos Estados Unidos, apuntando que, a corto plazo y mientras continúe la guerra con Ucrania, es poco probable un ataque ruso que vaya más allá de la fórmula híbrida. Sin embargo, a medio plazo, la Alianza debe esperar que Putin ponga a prueba su capacidad defensiva.
La frontera terrestre entre los países de la OTAN y Rusia tiene unos 2.500 kilómetros de longitud. Los expertos militares se fijan especialmente en los Estados bálticos. Para los nacionalistas rusos, pertenecen a su propio «espacio histórico» y aproximadamente una cuarta parte de su población es de origen ruso. Las simulaciones de la OTAN estiman que las fuerzas rusas podrían tomar grandes partes de los Estados bálticos y alcanzar las afueras de sus tres capitales, Vilna, Riga y Tallin, en un plazo de entre 36 a 60 horas. Por eso hay tropas aliadas multinacionales en este territorio de forma preventiva.
Alemania completará una brigada de combate pesada con alrededor de 5.000 soldados en Lituania a finales del próximo año. Canadá lidera una brigada multinacional en Letonia con unos 2.000 soldados propios, pero sólo ligeramente armados. Los británicos, la nación líder en Estonia, planean un refuerzo rápido en caso de tensión. Además, los tres Estados bálticos se están armando masivamente, con un gasto en defensa del 5%. Esto serviría para las primeras 48 a 72 horas de guerra.
Un estudio del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores de finales de 2025 contempla dos escenarios específicos de ataque. Asume que Rusia tiene un máximo de 15.000 soldados y alrededor de 100 cazas en sus bases fronterizas con los Estados bálticos y podría movilizar más tropas de otros distritos militares, eliminando el factor sorpresa, e insinúa que la ciudad fronteriza estonia de Narva es el punto más débil.
En el segundo escenario, Rusia no conquista territorio, sino captura brevemente puntos estratégicos, como el puente de Narva, en una operación híbrida con unos pocos cientos de combatientes, tropas especiales sin uniforme o en una operación de falsa bandera. Antes de que la OTAN pudiera atribuir el ataque a Rusia, se retirarían de nuevo en una operación de las denominadas ‘in-and-out’. El objetivo sería confundir a la alianza y socavar el Artículo 5 del tratado de la OTAN. Y este, según los autores, es el «verdadero peligro».
