Publicado: septiembre 22, 2026, 8:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/francia-prorroga-uso-diesel-verano-combatir-desabastecimiento-20260922145113-nt.html
Había una cola de más de 15 vehículos en la gasolinera de Total en Clichy, en el noroeste de la periferia de París. Eran las tres de la tarde del lunes y algunos automovilistas llevaban cerca de media hora esperando para llenar el depósito … de combustible en una de las estaciones de servicio menos caras de esta localidad de la región parisina. «He dado la vuelta por toda la ciudad y he estado en otras dos, donde el precio del litro de gasóleo supera los 2,50 euros. Al menos, en esta cuesta 2,25», explicaba a este medio Catherine Mendy, de 54 años, que trabaja en una compañía aérea.
Su suerte es doble: ha conseguido dar con un surtidor viable porque entre un 15% y un 17% de las estaciones del país ha debido cerrar por falta de suministro. La situación amenaza con crecer y poner en peligro un sector tan estratégico como el de los transportes. El Gobierno ha reaccionado aumentado el plazo de distribución de las reservas de verano del diésel, a la que se unirán otras medidas de tipo político y económico.
Mendy, la automovilista, no disimula su enfado ante el impacto en su vida diaria de la crisis energética desde el estallido de la guerra de Irán, iniciada por Israel y Estados Unidos a finales de febrero. «Tengo que utilizar el coche para ir a trabajar y el aumento del precio del combustible me supone una carga adicional de unos 150 euros al mes», lamenta Mendy. Explica que ha renunciado a su vehículo personal para todos los viajes de ocio o familiares: «En esos casos solo viajo en transporte público».
Noticia relacionada
-
Enric Bonet
La crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz ha tenido unas consecuencias evidentes en Francia. Según datos de la Comisión Europea, se trata del quinto país de la UE donde los precios del combustible resultan más altos, mientras que España es el segundo más barato. Esta situación ha empeorado en los últimos diez días, después de que los rebeldes hutíes de Yemen se hicieran con el control del estrecho de Bab el-Mandeb en el mar Rojo y provocaran importantes daños en uno de los principales gasoductos de Arabia Saudí. De hecho, el litro de gasóleo superó el domingo los 2,41 euros, todo un récord en territorio galo.
El problema no es solo económico, sino de abastecimiento. El Gobierno ha autorizado este martes a los distribuidores de combustible a expedir el llamado diésel de verano hasta el 15 de noviembre, cuando lo habitual por normativa es comenzar a vender el gasoil de calidad invernal a partir del día 1 de ese mes. Es decir, prorroga su uso dos semanas, vitales a la hora de ganar tiempo para obtener barriles de crudo y sus refinados. La medida ha sido publicada en el Diario Oficial y, como argumenta el Ejecutivo, es debido a los graves problemas de suministro provocados por la guerra en Oriente Próximo.
El diésel de invierno está preparado para resistir temperaturas de hasta 15 grados bajo cero frente al estival, que se recomienda de 0 grados hacia arriba. La razón es que el primero incorpora una serie de aditivos que retrasan sensiblemente el nivel de congelación y la cristalización de las parafinas.
El decreto obliga a las gasolineras a informar a los conductores de que todavía repostan con el de verano para que sepan los riesgos posibles en caso de grandes heladas. La orden es provisional y trata de alargar las reservas de combustible francés durante dos semanas para ampliar el margen de producción de las refinerías, además de evitar que haya surtidores abocados a cerrar por falta de abastecimiento. Algunos expertos consideran que no hay razón para esta asfixia creciente cuando la mayoría de las estaciones dispone de reservas de verano y la temperatura ambiental todavía es buena, salvo en zonas de alta montaña.
