Publicado: septiembre 9, 2026, 12:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/pulso-ormuz-convierte-guerra-petroleros-20260909190317-nt.html
El pulso en Ormuz se ha convertido en la guerra de los petroleros. Después de atacar tres navíos iraníes durante el fin de semana, el ejército estadounidense informó de la destrucción de otros cinco barcos después de que la Guardia Revolucionaria lanzara misiles balísticos … contra un portaaviones y un destructor de la Marina cerca del estrecho, según el Mando Central de Estados Unidos. Se trata de un paso más en la escalada por parte de Donald Trump porque ha puesto en el punto de mira a los barcos civiles que se encargan de transportar el petróleo iraní, clave para la maltrecha economía del país. La presión aumenta sobre Teherán y se acelera una especie de carrera que enfrenta el deterioro de la economía de la república islámica con la subida del precio mundial del petróleo. El barril superó los 100 dólares por primera vez desde julio.
La violencia se intensifica y ninguna de las partes logra disuadir a la otra por lo que la escalada parece lejos de calmarse. Los iraníes elevan la fuerza en cada respuesta y esta vez atacaron la base estadounidense de Al Azraq, en Jordania, y, según la Guardia Revolucionaria, alcanzaron también dos buques estadounidenses y ocho petroleros, además de otros diez «barcos infractores», acusados de intentar atravesar una «zona prohibida e insegura» en el estrecho de Ormuz. Los iraníes amenazaron con atacar petroleros que se encuentren frente a las costas de Kuwait y Baréin, ambos aliados de Estados Unidos.
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Mikel Ayestaran
El ejército jordano aseguró haber interceptado 18 proyectiles. Washington no revela públicamente la capacidad de sus bases e instalaciones militares en el extranjero, pero se estima que Jordania alberga a cerca de 4.000 soldados estadounidenses y en las dos últimas semanas se ha convertido en el objetivo principal de la Guardia Revolucionaria.
En medio de una jornada marcada por la violencia, Irán, que trata de imponer sus normas de tránsito en el estrecho, anunció que establecerá una zona marítima restringida que se extenderá hasta el golfo de Omán y el mar Arábigo. Un portavoz de la Guardia Revolucionaria dijo que «cualquier barco que atraviese esa zona será sancionado».
Petrolero por petrolero
La estrategia del «petrolero por petrolero» no es nueva y en los años ochenta fue parte de la guerra que enfrentó a Irán e Irak. ‘The National’, diario de Emiratos Árabes Unidos, recordó que entonces los ejércitos de los dos países «atacaron petroleros y buques mercantes para dañar mutuamente sus economías, arrastrando progresivamente a potencias extranjeras al conflicto y convirtiendo la seguridad del petróleo del Golfo en una cuestión militar internacional».
El centro de estudios estratégicos estadounidense Council on Foreign Relations publicó un amplio informe sobre los paralelismos entre la estrategia del «petrolero por petrolero» de los años ochenta y ahora. El estudio recuerda que los ataques a petroleros redujeron el tráfico del Golfo alrededor de un 25 por ciento, dispararon los seguros y llevaron a Washington a escoltar petroleros kuwaitíes bajo bandera estadounidense. La crisis energética provocada obligó a Washington a lanzar en 1987 la operación Earnest Will, su mayor operación de convoyes navales desde la Segunda Guerra Mundial.
Tras la ofensiva sorpresa lanzada por Trump y Benjamin Netanyahu, los iraníes han encontrado en Ormuz una carta clave para su defensa. Los ataques contra las bases estadounidenses en la región no tienen el objetivo disuasorio esperado y el control del Estrecho es un arma poderosa porque tiene un impacto directo en el mercado energético mundial.
Tras la ofensiva sorpresa lanzada por Trump y Benjamin Netanyahu, los iraníes han encontrado en Ormuz una carta clave para su defensa
Aunque en las primeras semanas del conflicto los objetivos de Estados Unidos e Israel eran derrocar al régimen y acabar con su programa nuclear, ahora las agendas se han distanciado. Washington sitúa la reapertura de Ormuz como el punto número uno, mientras que Netanyahu afirmó que «todavía queda trabajo por hacer. La principal tarea es derribar el régimen del terror en Irán. Estamos muy cerca de lograrlo. Sabemos que todo el eje terminará colapsando».
Desde la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán en junio, que ahora es papel mojado, no hay ataques directos entre la república islámica e Israel, pero mantienen un pulso indirecto al sur del Líbano donde Teherán cuenta con la milicia de Hizbolá.
