Publicado: agosto 12, 2026, 4:46 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/karoline-leavitt-abandona-jefa-prensa-casa-blanca-20260812223120-nt.html
Karoline Leavitt dejará de ser portavoz de la Casa Blanca a finales de agosto, después de año y medio como una de las figuras más visibles de la segunda presidencia de Donald Trump. Este anunció que Leavitt abandonará el cargo «a finales de mes» … para dedicar más tiempo a sus hijos. La portavoz, de 28 años y la persona más joven que ha ocupado el puesto, dio a luz en mayo a su segundo hijo y había regresado recientemente de su baja de maternidad.
«Ser portavoz de la Casa Blanca durante el último año y medio ha sido el honor y la aventura de mi vida», escribió la propia Leavitt en su mensaje de despedida. Explicó que, desde su regreso tras el nacimiento de su hija, había llegado a la conclusión de que no podía ser «la mejor madre» para sus dos hijos y al mismo tiempo dedicar «el tiempo, la energía y la atención constantes» que exige el cargo.
La salida, anunciada este miércoles por el propio presidente y confirmada poco después por Leavitt, se produce apenas dos días después de que saliera a la luz uno de los episodios más controvertidos de la relación de esta Casa Blanca con la prensa: la operación secreta con la que Trump abandonó la cumbre de la OTAN en Ankara mientras los periodistas que le acompañaban creían que viajaban junto al presidente en el Air Force One.
Noticia relacionada
-
DESDE LA CASA BLANCA
David Alandete
Leavitt no viajó a Ankara con el presidente y tanto ella como Trump atribuyen expresamente su marcha a razones familiares. Pero la coincidencia temporal coloca su salida en un momento especialmente delicado para la división de prensa de la Casa Blanca. Aun así, una despedida en esos términos es toda una diferencia con respecto a salidas de la primera Administración Trump, en la que hubo cuatro personas en espacio de apenas cuatro años.
La salida de Leavitt no supone ni mucho menos una ruptura con Trump. Leavitt asegura que el presidente le ha pedido que continúe como una de sus principales asesoras desde fuera de la Administración y que seguirá siendo una defensora pública del movimiento trumpista y del Partido Republicano.
Trump confirmó esa versión en un mensaje propio en sus redes sociales. La describió como «una de mis asesoras de mayor confianza» y dijo comprender y respetar «totalmente» su decisión. Según el presidente, Leavitt pasará ahora a ser una de sus principales asesoras externas y tendrá un papel político durante la campaña para las elecciones legislativas de noviembre.
El momento del anuncio resulta, en cualquier caso, llamativo. Llega cuando la Casa Blanca afronta las consecuencias de las revelaciones sobre el extraordinario operativo organizado el 8 de julio para sacar a Trump de Turquía después de la cumbre de la OTAN en Ankara.
El Washington Post reveló el lunes que la versión ofrecida entonces a los periodistas no reflejaba lo que realmente había sucedido. Trump apareció ante las cámaras subiendo al antiguo Air Force One y los periodistas, miembros del personal y otros pasajeros embarcaron convencidos de que el presidente viajaría con ellos. En realidad, Trump abandonó secretamente el avión, fue ocultado en un vehículo de catering y trasladado a otro aparato militar, mientras el Air Force One despegaba y continuaba el viaje funcionando en la práctica como señuelo, con la prensa a bordo.
El propio Trump confirmó esta semana la operación y aseguró que el Servicio Secreto y los militares le recomendaron abandonar el avión debido a una amenaza contra su seguridad relacionada con Irán. La decisión de proteger al presidente no es el principal elemento de la polémica: otros presidentes estadounidenses han utilizado operaciones de engaño y viajes secretos por motivos de seguridad. Lo excepcional fue mantener a los funcionarios y periodistas dentro del avión señuelo sin informarles de que Trump ya no estaba allí y sostener durante semanas una versión pública distinta de lo ocurrido.
Leavitt no estaba en Ankara y, por tanto, no formó parte sobre el terreno en aquella cumbre y la operación de salida de Trump. Pero recae sobre la oficina que dirige la responsabilidad institucional de gestionar la relación de la Casa Blanca con los medios y de explicar posteriormente los movimientos del presidente. La revelación del episodio ha provocado críticas precisamente por la quiebra de los protocolos tradicionales entre la Presidencia y el pequeño grupo de periodistas encargado de acompañar permanentemente al mandatario y de informar de sus movimientos en nombre del conjunto de la prensa acreditada.
Leavitt, de 28 años, protagonizó un ascenso muy rápido dentro del trumpismo. Nacida en New Hampshire y licenciada en Comunicación y Ciencias Políticas, entró por primera vez en la Casa Blanca como becaria en la Oficina de Correo Presidencial durante el primer mandato de Trump. Después trabajó en esa misma oficina y acabó incorporándose al equipo de prensa como secretaria de prensa adjunta de Kayleigh McEnany.
Tras la derrota de Trump en 2020, pasó al Capitolio como directora de comunicación de la diputada republicana Elise Stefanik. En 2022 regresó a New Hampshire para presentarse al Congreso: con solo 25 años ganó las primarias republicanas del primer distrito, pero perdió las elecciones generales frente al demócrata Chris Pappas.
Leavitt regresó después al círculo de Trump, primero vinculada a su aparato político y posteriormente como portavoz de su campaña presidencial de 2024. Tras la victoria electoral fue portavoz de la transición y, en enero de 2025, Trump la convirtió en la portavoz de la Casa Blanca más joven de la historia de EE.UU. Ahora abandona el puesto, aunque seguirá vinculada al presidente como asesora externa.
