Publicado: agosto 12, 2026, 12:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/fallece-primer-ministro-zhu-rongji-cerebro-integracion-20260812180936-nt.html
El ex primer ministro chino Zhu Rongji ha muerto este miércoles a los 97 años, según han informado medios oficiales, quienes han atribuido su fallecimiento a una «enfermedad» sin ofrecer más detalles al respecto.
Tras la ‘Reforma y Apertura’ de Deng Xiaoping que … llevó a China hacia un modelo capitalista, Zhu lideró su proceso de integración en la economía global, culminado por el ingreso en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001, que afianzó su vertiginoso desarrollo.
Ostentó el puesto de primer ministro entre 1998 y 2003, bajo el liderazgo de Jiang Zemin. Durante esta etapa combatió la corrupción estructural y renovó las grandes empresas estatales, dos empeños que caracterizaron su mandato. En años previos también supervisó la reacción ante la crisis financiera asiática.
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Jaime Santirso | Corresponsal en Pekín
Estos logros, sumados a su carisma y su brillantez intelectual, le convirtieron en una figura respetada dentro y fuera del país, en tanto que representante de una época de prosperidad y cooperación. Su deceso evidencia también la desaparición de ese contexto, dada la hostilidad geopolítica y la retirada de Estados Unidos del orden internacional que creó y durante décadas ha liderado.
Meritorio reformista
Zhu Rongji nació en 1928 en Changsha, capital de la provincia de Hunan, y tuvo una infancia difícil. No llegó a conocer a su padre y perdió a su madre antes de cumplir los diez, por lo que fue criado por sus tíos paternos. Pese a la orfandad, su desempeño académico le permitió acudir a la prestigiosa Universidad Tsinghua de Pekín, donde en 1951 se licenció en ingeniería eléctrica.
Dos años antes, en 1949, Mao Zedong había proclamado la fundación de la República Popular China tras derrotar a las tropas nacionalistas de Chiang Kai-shek, y el joven Zhu se afilió de inmediato al Partido Comunista (PCCh).
Sin embargo, su inteligencia chocó en reiteradas ocasiones contra la enajenación totalitaria. En 1958 fue acusado de «derechista» y apartado de su puesto en la Administración pública por sus críticas a la política económica del régimen.
Durante la Revolución Cultural fue perseguido de nuevo, hasta que la llegada al poder de Deng Xiaoping y la apertura de una etapa reformista posibilitó su ascenso en la jerarquía del régimen gracias a sus conocimientos económicos.
En 1987 ocupó la alcaldía de Shanghái, en 1991 asumió el cargo de vice primer ministro encargado de la gestión industrial y financiera, en 1992 accedió al Comité Permanente del PCCh y en 1993 fue nombrado gobernador del Banco Popular de China, el banco central.
Su cercanía personal con Jiang Zemin le convirtió en el sucesor ideal de Li Peng como primer ministro, y se retiró de la vida pública tras el XVI Congreso que colocó al frente del régimen a Hu Jintao secundado por Wen Jiabao.
Nuevo personalismo
El obituario difundido hoy por la agencia oficial de noticias Xinhua ensalza a Zhu como «un excelente miembro del Partido, un veterano y leal luchador comunista, y un destacado revolucionario proletario, estadista y dirigente del Partido y del Estado». Su última aparición se remonta a 2018, cuando se reunió con miembros del Consejo Asesor de la Facultad de Economía de su ‘alma mater’, la Universidad Tsinghua.
El fallecimiento de Zhu reafirma asimismo la posición indiscutible de Xi Jinping. La muerte de Jiang en 2022 –el régimen conmemorará la semana que viene el centenario de su nacimiento–, la del antiguo primer ministro Li Keqiang en 2023 y la inaudita expulsión de Hu del Gran Palacio del Pueblo en pleno XX Congreso no dejan ninguna figura comparable a la del actual líder, quien ha concentrado todo el poder para impulsar un nuevo personalismo.
También este proceso resulta opuesto a la trayectoria de Zhu. Durante una rueda de prensa con medios extranjeros –práctica hoy abandonada– en el año 2000, este comentó cómo le gustaría ser recordado.
«Solo espero que, cuando deje el cargo, la gente de todo el país pueda decir una cosa: ‘Fue un funcionario honrado, no un corrupto’. Con eso me daría por plenamente satisfecho», afirmó risueño. «Y si son un poco más generosos y dicen que Zhu Rongji consiguió hacer algunas cosas útiles, daré gracias al cielo y a la tierra».
