Publicado: julio 25, 2026, 6:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/drapati-caza-ventaja-tecnologica-sobre-rusia-20260724010700-nt.html
Oleksander Sirski se va con las fuerzas ucranianas «a la ofensiva». Así lo afirmó esta semana en su mensaje de despedida el ya exjefe del Ejército de Ucrania. Ahora comienza el tiempo de Mijailo Drapati. Un general respetado, con experiencia directa en el frente y … que ha levantado altas expectativas entre civiles y soldados. Con una visión distinta a la de su predecesor, este militar de 43 años apuesta por la eficiencia tecnológica para suplir la diferencia de personal con Rusia. Es partidario de una mayor autonomía de los mandos medios, con descentralización en la toma de decisiones y una reorganización más efectiva de las tropas. Todo ello con la mirada puesta en un reclutamiento polémico e ineficiente. Drapati quiere librar una guerra moderna; los retos que tiene ante él son inmensos.
El ascenso de este general de división llega tras las protestas por la destitución de Mijailo Fedorov, exministro de Defensa. Su gestión llevó a un incremento de los ataques ucranianos en la profundidad de Rusia y dentro de los territorios ocupados. Los sistemas no tripulados ucranianos asfixian a día de hoy la logística de Crimea, la península que Moscú arrebató a Kiev en 2014.
El sector energético ruso, su talón de Aquiles económico, adolece desde hace meses a golpe de dron o de misil de producción propia. También su industria de defensa. Para muchos, estos éxitos militares son la viva imagen de la visión del joven ministro.
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Álex Bustos
Cuando Drapati estaba al mando de las Fuerzas Terrestres de Ucrania y Fedorov era el ministro de Transformación Digital se puso en marcha la Línea de Drones. Un sistema organizativo en el que se integran distintas unidades para crear la denominada zona de la muerte del frente. Un área entre 15 y 20 kilómetros más allá de las posiciones militares en la que los movimientos en el campo de batalla están monitorizados día y noche. El tándem Drapati-Fedorov supone la esperanza de que entremos en «los capítulos finales de la guerra», explicó un militar ucraniano a ABC.
El destino de Fedorov todavía es una incógnita. Las manifestaciones en Kiev y otras ciudades del país exigiendo su retorno a Defensa continúan. Mientras, Drapati se reunió este viernes con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para detallar la situación en el frente de guerra: «Examinamos en detalle los sectores y tareas que requieren la mayor atención y decisiones rápidas».
El cinturón de fortalezas
El frente de 2026 no tiene una foto nítida. Abundan los grises; zonas en las hay infiltraciones, aunque no supongan un control definitivo del territorio. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, una organización de análisis de referencia, las fuerzas rusas avanzaron o lograron infiltrarse en apenas 30,4 kilómetros cuadrados durante junio, frente a los 481,2 kilómetros cuadrados conquistados en 2025. El ritmo ruso se ha desacelerado, pero mantiene la iniciativa táctica en lugares como Kostiantinivka.
Esta ciudad es la puerta de entrada al denominado cinturón de fortalezas de la región de Donetsk bajo control ucraniano. Una de las áreas mejor defendidas del frente. De norte a sureste se encuentran Sloviansk, Kramatorsk, Druzhkivka y Kostiantinivka. Putin anunció la toma de la urbe a principios de julio. Kiev lo niega. Pero el Estado Mayor de Ucrania sí admitió que las fuerzas enemigas se han infiltrado allí y que la situación es complicada.
Su caída dejaría mucho más expuesta Druzhkivka y abriría un corredor hacia Kramatorsk y Sloviansk, los principales bastiones ucranianos en el norte de la región de Donetsk. «Habrá que tomar una decisión: o aumentar la apuesta o retirarse. Y ahora mismo la situación es tal que el coste (o la apuesta) aumenta cada día que pasa», declaró a la agencia Reuters Ruslan Mykula, cofundador del proyecto DeepState, que observa en tiempo real las líneas del frente.
Una de las habilidades demostradas por Drapati es su capacidad operativa para estabilizar las líneas del frente. Lo hizo en 2024 con la ofensiva rusa en el norte de Járkov y en 2025 en torno al nudo logístico de Pokrovsk, también en la región de Donetsk. La disputa por la totalidad del Donbás es uno de los principales retos de Drapati en el frente.
Desgaste logístico
La cadena que mantiene viva la maquinaria bélica rusa está bajo ataque. Desde las refinerías de petróleo, a más de 2.000 kilómetros de las fronteras ucranianas, hasta fábricas militares están bajo el alcance de los drones y misiles ucranianos. Según la consultora Kpler, las refinerías rusas procesan actualmente unos 3,8 millones de barriles diarios, el nivel más bajo registrado en 21 años. La firma señala que el 58% de la capacidad nacional de refinado ruso se ha visto afectada por ataques o paradas debido a la campaña ucraniana.
El tándem Drapati-Fedorov supone la esperanza de que entremos en «los capítulos finales de la guerra», según un militar ucraniano
La estrategia de Kiev se traspasa ahora al sector energético para dañar todavía más las finanzas rusas. En los últimos días, las fuerzas ucranianas han golpeado varios almacenes de Wildberries, la mayor empresa de comercio electrónico de la Federación Rusa. Unos golpes económicos y también psicológicos para la sociedad. Por su parte, Moscú ha intensificado sus bombardeos contra las ciudades de retaguardia ucranianas aprovechando la falta de interceptores Patriot. El mejor remedio con los misiles balísticos enemigos que ahora se lanzan por decenas.
Otro de los puntales del plan de Ucrania se centra en territorio ocupado. El programa Bloque Logístico fue puesto en marcha cuando Fedorov era ministro de Defensa, a finales de mayo. El objetivo es hacer imposible la logística que permite llevar a cabo las operaciones de combate. Según Jack Watling, investigador del Royal United Services Institute (RUSI), Ucrania quiere inutilizar radares, equipos de guerra electrónica, posiciones de defensa aérea, operadores de drones o rutas de abastecimiento que apoyan el esfuerzo bélico enemigo dentro del área ocupada.
Hay al menos dos millones de hombres escondidos y unos 200.000 abandonaron sus puestos, denunció el exministro Fedorov en enero
Un ejemplo de ello es la situación en la península ucraniana de Crimea, con cortes de electricidad constantes y falta de combustible. Otro es la carretera Novorossiya o R-280, que une Rostov del Don con Crimea a través del territorio ocupado ucraniano y es blanco sistemático del fuego ucraniano con drones que utilizan inteligencia artificial. La meta de Kiev es hacer cada vez más costosa la guerra al Kremlin.
El problema de la movilización
A pesar de la innovación tecnológica y la acumulación de ataques en el interior de Rusia y en la Ucrania ocupada, Kiev adolece de falta de personal. Hay al menos dos millones de hombres escondidos y unos 200.000 abandonaron sus puestos, denunció Fedorov en enero, cuando era ministro. Una de las principales críticas que ha recibido fue sobre esta cuestión a pesar de que solo completó medio año en el cargo.
Guerra aérea y diplomacia
Las batallas se han trasladado también al cielo. En el quinto año de guerra, Ucrania logra, con sus armas de fabricación nacional, golpear a Rusia cada vez más dentro de su territorio. Moscú, por su parte, ha recrudecido los ataques contra la retaguardia del país vecino, especialmente contra la capital y las ciudades más alejadas del frente. Pero, durante las últimas semanas, las fuerzas invasoras también han estado atacando gasolineras en las regiones que atraviesan el frente de guerra. El presidente Zelenski sigue pidiendo a los socios que refuercen la defensa aérea del país. El próximo día 28 de julio está prevista una visita del líder ucraniano a Estados Unidos en la que podría reunirse con Donald Trump, según afirman medios ucranianos. Zelenski quiere reactivar las conversaciones de paz y mencionó la posibilidad de otra reunión a tres bandas antes del otoño.
Zelenski ordenó al jefe del Ejército, al titular de Defensa en funciones, Yevhenii Khmara, y al recién conformado Estado Mayor que una de las prioridades es establecer un «proceso de movilización práctico y eficaz». El líder ucraniano ha advertido de la urgencia de esta cuestión ante una eventual movilización forzosa de Rusia en septiembre, tras las elecciones parlamentarias en el país euroasiático.
Drapati, cuando fue comandante de las Fuerzas Terrestres en 2024, comenzó a modificar y mejorar el proceso de instrucción de los nuevos movilizados. El general se ha ganado la reputación de ser un comandante especialmente preocupado por preservar la vida de sus soldados, evitando bajas innecesarias.
