Publicado: julio 21, 2026, 10:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/division-interna-cia-sobre-revelacion-injerencia-electoral-20260721165650-nt.html
Las contradicciones de la CIA en el documento hecho público la semana pasada acerca de la capacidad del régimen venezolano para manipular elecciones dentro y fuera de Venezuela mediante la tecnología de la empresa Smartmatic, usada en más de 70 países y en un … tercio de Estados Unidos, responden a una división interna en la agencia que podría derivar en causas penales.
El documento muestra la evidencia, atestiguada por varios investigadores, de que la CIA tenía constancia cierta, no solo de la vulnerabilidad de este sistema de votación electrónica, sino también de su manipulación efectiva en muchas ocasiones. Sin embargo, no lo incluyó en sus informes oficiales a lo largo de los años, lo que ha llevado a la Administración Trump a abrir una investigación por ocultación de información y determinar posibles connivencias con dirigentes chavistas.
Es posible que lo que mueve a Donald Trump sea seguir sembrando dudas sobre la limpieza de la victoria de Joe Biden en 2020 y, quizás, poder cuestionar el resultado de las legislativas del próximo mes de noviembre, en caso de una derrota republicana. No obstante, al margen de los propósitos personales de Trump, la cuestión clave es si la CIA tenía conocimiento directo de las capacidades de manipulación electoral que presuntamente ofrece la tecnología de Smartmatic. Y, de ser así, por qué no impidió que esta se utilice en el 33% de los condados de Estados Unidos (a través de la marca Dominion), aun sabiendo que el código fuente del ‘software’ fue desarrollado por el chavismo (y al parecer sigue siendo controlado por este) y que el ‘hardware’ de las máquinas de votación se produce en las cercanías de Pekín (con ensamblaje en Taiwán para evitar el ‘made in China’), lo que va contra la legislación estadounidense.
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Jaime Santirso
El resumen de inteligencia pedido por Trump a la CIA y publicado el pasado viernes es contradictorio y, además, resulta cojo. Por un lado, quedándose aparentemente en el terreno de sospechas no confirmadas, manifiesta «preocupaciones persistentes» sobre la manipulación del sistema de votación electrónico por parte del Gobierno venezolano y las «potenciales implicaciones» para la seguridad de la infraestructura electoral de EE.UU. Según el documento, los dirigentes venezolanos desarrollaron «posiblemente» algunas capacidades para manipular el sistema.
Por otro lado, sin embargo, va más allá de ese nivel hipotético y asegura haber reunido «sólida inteligencia» y «evidencia» sobre la manipulación efectiva del sistema electoral en la propia Venezuela. La nota se mueve, pues, entre la admisión de capacidades de manipulación teórica y la constatación de que la manipulación se produjo, al menos en algún país, lo que no se ajusta a la claridad que se le pide a cualquier evaluación de inteligencia.
Además, en ese resumen no se explica, al menos en el contenido que se permite leer, por qué la CIA vincula al régimen chavista con las máquinas de votación en Estados Unidos, cuando en el discurso público a raíz de las elecciones estadounidenses de 2020 se impuso la tesis de que Dominion no tenía nada que ver Caracas. Si se conocía esa conexión y el riesgo de manipulación que existía, como admite la nota, ¿por qué no se excluyó esa empresa de la infraestructura electoral? En 2007 ciertamente se actuó contra Smartmatic en EE.UU., pero a través de aparentes cambios de propiedad sus sistemas siguen operando en el país como Dominion, como también constata la CIA.
Investigación de un agente condecorado
La falta de claridad en la nota de la CIA, elaborada a partir de los informes que la agencia hizo entre 2004 y 2020, apunta a una lucha interna dentro de la organización, según advierte el exagente Gary Berntsen, uno de los más condecorados en la historia de la central de inteligencia estadounidense. Berntsen ha dedicado los últimos años a investigar la vulnerabilidad del ‘software’ de Smartmatic. Los resultados se exponen en el libro ‘Elecciones robadas: El derrocamiento de las democracias en todo el mundo’, de Ralph Pezzullo, autor que ha estado en las listas de ‘bestsellers’ del ‘New York Times’.
Berntsen declaró el viernes que la CIA se vio obligada por Trump a hacer pública la nota, pero lo hizo poniendo de manifiesto el pulso interno que existe, según asegura, entre quienes desean dar a conocer las evidencias de absoluta vulnerabilidad del sistema de Smartmatic y quienes se esfuerzan en mantenerlo en secreto. ¿Por qué la línea oficial de la CIA habría sido hasta ahora esta última opción? Cabría especular que tal vez la CIA misma puede haberse aprovechado de la tecnología de Smartmatic para robar elecciones en algunos países; en ese caso, lógicamente se resistiría a quedar al descubierto.
Si esas operaciones hubieran existido, tendría que haber sido mediante un pacto con los dirigentes chavistas que controlan el código fuente (se ha mencionado a Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello). Si fuese así, se entendería el guante blanco con que la Administración Biden trató al chavismo (liberación de los ‘narcosobrinos’ de Maduro en 2022 y del testaferro de este, Álex Saab, en 2023), así como el consejo dado por la CIA, cuando cayó Maduro, de no quitar el poder al chavismo para evitar violencia callejera.
Delación de los ingenieros y de ‘El Pollo’
Berntsen, junto con Martín Rodil, investigador que ha colaborado con varias agencias estadounidenses, especialmente la DEA, asegura haber obtenido la cooperación de los ingenieros que idearon el ‘software’ de Smartmatic. Estos habrían confesado cómo, de modo indetectable, se manipula el sistema y se han robado votaciones electrónicas. Parte de esos ingenieros han sido declarados testigos protegidos por la Justicia estadounidense, en una investigación que también cuenta con la documentación aportada por Hugo ‘El Pollo’ Carvajal, exjefe de contrainteligencia chavista. ‘El Pollo’ ahora está preso en EE.UU. y también participó en la puesta en marcha y ejecución de los planes de Smartmatic.
Trump se estaría apoyando en toda esa información para denunciar la vulnerabilidad de parte de las máquinas de votación en Estados Unidos, aun a precio de dejar en evidencia a la CIA en posibles operaciones exteriores, pues le mueve un deseo de reivindicación personal frente a lo que califica de robo electoral en 2020. El equipo de Berntsen asegura que las denuncias contra Dominion que en aquel momento hizo el entorno de Trump se basaban en investigaciones aún incipientes. Pero que en los últimos seis años las pruebas contra Smartmatic/Dominion son contundentes: no sobre un pucherazo contra Trump, sino sobre la puerta de atrás para girar los resultados electorales que tiene el’ software’, que habría sido ideado justamente con ese fin.
