Publicado: julio 2, 2026, 10:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/mapas-destruccion-venezuela-59000-edificios-danados-destruidos-20260702191536-nt.html
Bajo los escombros, el fétido olor de la muerte emana. Y, entre tantas vidas destrozadas, el drama humano que se vive en Venezuela tras los letales terremotos que sufrió el país es incalculable, pero la devastación material comienza a ser mensurable en números que aún … no son oficiales. Una primera evaluación realizada por la NASA, utilizando imágenes satelitales, cifra en 58.870 los edificios que fueron destruidos o dañados debido al desastre natural.
Esta proyección, difundida por el Sistema Earthdata de la NASA, es una evaluación rápida preliminar tras el doble sismo del 24 de junio de 2026. Los expertos analizaron datos de radar del satélite Sentinel-1, del programa europeo Copernicus, comparando las imágenes posteriores al desastre con registros del año previo. Esta tecnología permite observar la superficie de día, de noche y bajo cualquier condición meteorológica, sorteando la nubosidad.
Destrucción de edificios
tras el doble terremoto
en Venezuela
Primera evaluación de los daños en edificios causados por los terremotos de Venezuela del 24 de junio de 2026.
Datos del radar del satélite Sentinel-1.
Resto de
Venezuela
Estado
La Guaira
Total dañados
o destruidos
Estado La Guaira
Probabilidad de daño
Zona ampliada
Estado La Guaira
Mapa rotado
Catia La Mar
Edificios
dañados
o destruidos
Sobre el total
Límite
municipal
Carlos Soublette
Maiquetía
Carabadella
Destrucción de edificios tras el doble
terremoto en Venezuela
Primera evaluación de los daños en edificios causados por los terremotos de Venezuela del 24 de junio de 2026.
Datos del radar del satélite Sentinel-1.
Resto de
Venezuela
Estado
La Guaira
Total dañados
o destruidos
Zona ampliada
Estado La Guaira
Límite del
Estado
Estado La Guaira
Probabilidad de daño
Mapa rotado
Catia La Mar
Edificios
dañados
o destruidos
Sobre el total
Límite
municipal
Carlos Soublette
Maiquetía
Carabadella
El análisis abarcó dos transmisiones: una del 24 de junio sobre la zona occidental cercana al epicentro en San Felipe y Yumare, y otra del 25 de junio enfocada en la Gran Caracas, abarcando Petare y Antímano. La fusión de ambas escenas reveló la enorme destrucción en la infraestructura urbana, un mapa que no es solo estadístico sino vital para localizar las áreas con mayor probabilidad de daños y priorizar operaciones de rescate en el terreno.
La Agencia Espacial Europea (ESA) también analizó el impacto mediante interferometría de radar, una tecnología capaz de detectar diferencias en el terreno con precisión milimétrica. Al contrastar las mediciones del 18 y el 25 de junio, la ESA mapeó la «cicatriz terrestre» visible desde el espacio: una deformación de unos 30 centímetros en la línea de visión del satélite.
Este patrón se extiende por un corredor de 210 kilómetros entre la capital y Puerto Cabello, cruzando el sistema de fallas de San Sebastián y El Pilar, con alteraciones acentuadas en Caracas y La Guaira.
Poblaciones más afectadas
CATIA LA MAR
112.444
Habitantes
142 km²
Superficie
7.432
Edificios
afectados
Academia Militar
de la Armada
Bolivariana
La Atlántida
CARABADELLA
67.683
Habitantes
6.193
Edificios
afectados
62 km²
Superficie
La Llanada
Playa de
los Cocos
Playa
Escondida
57.910
Habitantes
5.823
Edificios
afectados
26 km²
Superficie
Aeropuerto Internacional
de Maiquetía Simón Bolívar
Playa Verde
Poblaciones más afectadas
CATIA LA MAR
142 km²
Superficie
112.444
Habitantes
7.432
Edificios afectados
Academia Militar
de la Armada Bolivariana
Calle Principal
La Atlántida
CARABADELLA
62 km²
Superficie
6.193
Edificios afectados
67.683
Habitantes
La Llanada
Los Corales
Playa de los Cocos
Playa Escondida
26 km²
Superficie
5.823
Edificios afectados
57.910
Habitantes
Aeropuerto Internacional
de Maiquetía
Simón Bolívar
Playa
Puerto Viejo
Playa Verde
Aunque los satélites proyectan casi 59.000 estructuras afectadas, el conteo que hacen las autoridades chavistas avanza a otro ritmo. El presidente del parlamento, Jorge Rodríguez, reportó el registro de 855 edificios dañados en todo el norte del país, especificando que 189 de ellos sufrieron un colapso total. Pero más allá de las discrepancias, la magnitud económica de la destrucción es inmensa.
La ONU calcula que las pérdidas materiales ascienden a 6.700 millones de dólares, una cifra que representa el 6% del Producto Interno Bruto de la nación petrolera. Este doble sismo, compuesto por un evento principal de magnitud 7,5 precedido por un premonitor de 7,2, ya se clasifica como el más mortífero del último siglo en Venezuela.
La «D» que borra toda esperanza
En La Guaira, la zona más golpeada, el paisaje es desolador. Las fachadas de los inmuebles siniestrados se han convertido en el lienzo de una nomenclatura internacional avalada por la ONU para la búsqueda y rescate. Una letra «D» pintada con spray significa ‘deceased’ (muerto) e indica a los cuerpos de rescate –procedentes de 27 países– que el lugar ya fue revisado y que no existen esperanzas de hallar personas con vida.
A este código se suma la letra «I», utilizada para marcar las estructuras que han quedado completamente inhabitables, y una «X» acompañada de la palabra «demoler», estampada por las autoridades locales para sellar el destino final de las edificaciones que representan un peligro inminente, informa AFP.
Mientras más de 3.600 rescatistas extranjeros y 26.000 efectivos nacionales trabajan entre las 689 réplicas registradas, la crisis humanitaria se agudiza para los sobrevivientes. El último balance oficial fija las víctimas en 2.295 muertos, 11.267 heridos y 12.841 damnificados, aunque la ONU estima que la cifra de desaparecidos podría rondar los 50.000, mientras plataformas civiles reportan más de 42.000 alertas de personas incomunicadas.
En las calles, decenas de miles de personas afrontan el desamparo sin techo ni sustento, bajo el riesgo inminente de epidemias. Entre campamentos improvisados, escasez generalizada de comida y servicios básicos colapsados, la reactivación del puerto de La Guaira busca acelerar una ayuda humanitaria urgente para una población sumida en el caos y el luto.
