Publicado: junio 23, 2026, 10:45 am
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/trump-seguras-concesiones-iran-desmiente-20260622170504-nt.html
Donald Trump elevó este martes la presión sobre Irán al asegurar que Teherán ha aceptado inspecciones nucleares «al más alto nivel» y advertir de que, sin ese compromiso, no habrá nuevas negociaciones y se reanudarán los ataques norteamericanos. La Casa Blanca vincula además … el levantamiento de restricciones marítimas y la liberación de fondos iraníes a concesiones que Teherán, por ahora, cuestiona públicamente. Las declaraciones cruzadas dejan así al descubierto las primeras y profundas desavenencias entre la versión triunfalista de Washington y la posición pública de los ayatolás.
Trump hizo esas advertencias en un mensaje publicado en la red Truth Social, en el que aseguró que Irán había aceptado inspecciones nucleares duraderas y con el máximo grado de acceso, algo que ya recogía el acuerdo negociado hace una década por Barack Obama. El hoy presidente desestimó las negativas procedentes de Teherán como «protestas y declaraciones totalmente falsas» y presentó ese compromiso como condición imprescindible para prolongar la vía diplomática, que evita más ataques.
El presidente añadió que había levantado el bloqueo naval estadounidense sobre puertos y buques iraníes por las «grandes concesiones» que han sido atribuidas a Teherán. Pero acompañó ese gesto de una advertencia inequívoca: si Irán no permite las verificaciones con inspectores nucleares, no habrá más negociaciones, una amenaza que reabre la posibilidad de que Washington vuelva a recurrir a la fuerza tras suspender los ataques.
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David Alandete
El acuerdo negociado por el vicepresidente J.D. Vance en Suiza ha dejado dudas en Washington sobre su alcance real. Vance sostuvo en un viaje a Suiza que Irán había aceptado el regreso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y que ese paso abría la puerta a un pacto definitivo, pero Teherán niega que exista aún un calendario para las visitas a sus instalaciones más sensibles. La discrepancia ha llevado a Trump a elevar el tono y a presentar las inspecciones como una línea roja.
Claves del acuerdo en disputa
Las delegaciones técnicas estadounidenses e iraníes tienen previsto continuar las reuniones para concretar el acceso de los inspectores, el uso de los activos descongelados y las condiciones para normalizar el tráfico por el estrecho de Ormuz, por el que pasa hasta un 25% del crudo mundial. Washington pretende convertir esos compromisos en garantías verificables antes de avanzar hacia un acuerdo más amplio, mientras Irán insiste en que conservará la decisión final sobre sus fondos y sus infraestructuras.
La amenaza de Trump llega un año después de la Operación Martillo de Medianoche, la ofensiva con la que EE.UU. atacó instalaciones nucleares iraníes tras el fracaso de la vía diplomática. Aquellos bombardeos alcanzaron los complejos de Fordo, Natanz e Isfahán y buscaban destruir la capacidad iraní de enriquecer uranio y reconstruir su programa. Los ataques se reanudaron en febrero de este año, ampliándose a otros objetivos dentro del país. Ahora, ante la falta de acuerdo sobre las inspecciones, la Casa Blanca deja abierta una tercera ronda contra esas mismas infraestructuras o contra instalaciones alternativas que Irán pueda haber preservado o reconstruido.
Trump además ha presentado la reciente suspensión temporal de sanciones a Irán como una ayuda humanitaria condicionada a compras de maíz, trigo, soja y suministros médicos estadounidenses. Teherán lo rechaza. Su portavoz de Exteriores, Esmail Baghaei, sostuvo que las importaciones se decidirán por precio y calidad, mientras el embajador iraní en Ginebra recordó que solo Irán decidirá el destino de sus activos, informa Ap. La discrepancia convierte una aparente concesión económica en otro punto de choque.
Fin de las restricciones
También queda abierto el futuro del estrecho de Ormuz. Trump afirmó que el levantamiento de las restricciones navales respondía a avances en las conversaciones y destacó que el lunes circularon por esa vía 19 millones de barriles de petróleo. Pero Irán ha advertido de que el estrecho no volverá a funcionar como antes de la guerra y mantiene su pretensión de conservar el control sobre el paso. El tráfico ha aumentado, aunque sigue lejos de los niveles previos al conflicto, mientras Washington insiste en que la navegación debe quedar libre de condiciones iraníes.
La negociación se desarrolla además bajo una creciente presión política interna en EE.UU. El Pentágono ha trasladado al Capitolio que necesita alrededor de 80.000 millones de dólares para cubrir, sobre todo, el coste de la guerra contra Irán. La petición llega cuando varios legisladores cuestionan tanto el gasto como la solidez del acuerdo alcanzado por Trump. La Casa Blanca todavía no ha remitido una solicitud formal, pero el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ya ha iniciado contactos con senadores para recabar apoyo.
La parte técnica de las conversaciones se articula ahora en varios grupos de trabajo centrados en sanciones, programa nuclear, reconstrucción económica y aplicación del alto el fuego. Esos equipos deberán resolver qué instalaciones podrán visitar los inspectores, cómo se verificará el paradero del uranio enriquecido y qué mecanismo impedirá que las diferencias políticas desemboquen de nuevo en una escalada.
