Publicado: junio 18, 2026, 2:00 pm
La fuente de la noticia es https://www.20minutos.es/lainformacion/economia-y-finanzas/banco-espana-cifra-hasta-750-000-deficit-viviendas-apuesta-por-un-limite-temporal-los-pisos-turisticos-temporada_6984943_0.html
El Banco de España (BdE) pone cifra al problema de la escasez de vivienda en España. El organismo sitúa el déficit de viviendas acumulado entre 2021 y 2025 en una horquilla que iría de las 700.000 hasta las 750.000. Son los inmuebles que harían falta para dar respuesta a las necesidades de un mercado en el que malconviven una demanda cada vez más fuerte (por el aumento de la población, el alza del empleo y de la renta de los hogares, las mejores condiciones financieras y los usos no residenciales) con esas restricciones de oferta que se derivan de la gestión urbanística del suelo, de la productividad del sector de la construcción o de la falta de mano de obra.
La entidad, que ha publicado este jueves el ‘Informe Anual 2025’ y la actualización de las proyecciones macroeconómicas, dedica un capítulo específico a los retos de este mercado en el que apuesta por combinar medidas específicas sobre la oferta de vivienda, con un efecto más a medio y largo plazo en el mercado, con actuaciones a corto plazo sobre la demanda, para hacer frente a esos «severos problemas de acceso».
En este segundo ámbito el organismo apuesta por fijar «límites a los usos no residenciales de la vivienda (pisos turísticos y de temporada) en las zonas más tensionadas, siempre que estos sean temporales y estén muy focalizados, dado que si bien este tipo de regulaciones «pueden contener la demanda en zonas con problemas de acceso», al mismo tiempo «reducen la actividad de otros sectores económicos», como el turismo, la restauración, el comercio o, incluso, afectan a la educación superior. Las viviendas turísticas suponen un 1,5% del parque total de la vivienda, «si bien su peso relativo alcanza cuotas en torno al 10% en el conjunto del mercado del alquiler», detalla.
El documento señala que las políticas de demanda pueden servir para mitigar la actual crisis de acceso en el corto plazo, tanto para contener esa demanda no residencial como para «proteger a los hogares vulnerables». No obstante, incide en que el diseño de estas políticas debe tener en cuenta los riesgos que pueden tener sus efectos sobre la oferta si estas medidas se mantienen en el tiempo sin que a la vez se incorpore una cifra significativa de viviendas al mercado (sin que aumente la oferta). Por ello, considera «deseable» monitorizar y evaluarlas para examinar sus efectos y detectar posibles riesgos de forma temprana. Así, el BdE rechaza intervenciones generales en los precios y plantean medidas «focalizadas» para determinados grupos muy vulnerables.
Prioritario actuar sobre una oferta insuficiente
«El problema se ataja con medidas por el lado de la oferta, que requieren entender bien dónde está la dinámica de ese sector, cuál es el papel de las administraciones públicas, cómo se suministra suelo, cuál es el tema asociado a las licitaciones, a la regulación, a la complejidad, a la conectividad y coordinación entre administraciones públicas», ha enfatizado el Director General de Economía de la entidad. David López Salido reconoce que al ritmo actual de construcción de viviendas y de incorporación de pisos al mercado del alquiler «tardaremos bastante» en solucionar ese déficit de inmuebles.
El informe explica que España ha creado 240.000 nuevos hogares, al mismo tiempo que se ha reducido un 9% el incremento bruto del parque de viviendas, pues en 2025 se terminaron 92.000 nuevos inmuebles. La situación a nivel nacional es peor que el de otras grandes economías del entorno, puesto que el déficit acumulado de viviendas es mayor en España (3,7%), frente al 1,5% de Italia o a la situación de equilibrio de Francia. Mientras, Alemania fue la única gran economía en la que durante este período la producción de viviendas aumentó más que la creación de hogares.
En el organismo capitaneado por José Luis Escrivá inciden en que la actual rigidez de la oferta de vivienda en España tiene una naturaleza estructural entre los que destacan aquellos que limitan el desarrollo de suelo edificable y el complejo proceso de planificación y gestión urbanística, que reduce la producción de viviendas y eleva los tiempos previstos de ejecución. Para atajar el exceso de burocracia, la entidad llama a las tres administraciones con competencias en este ámbito (gobiernos central, autonómico y, de manera muy especial, al local) para que coordinen más sus decisiones.
