Publicado: junio 10, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/iran-cede-ante-amenazas-trump-muestras-desesperacion-20260610201951-nt.html
Irán «no se echará atrás» ante las amenazas de Donald Trump. El portavoz de las fuerzas armadas iraníes, Abolfazl Shekarchi, plantó cara al presidente estadounidense en una jornada marcada por un nuevo intercambio de golpes entre Estados Unidos e Irán, que se extendió a Bahrein, … Kuwait y Jordania. 24 horas después de repetir por enésima vez que el acuerdo «está próximo», Trump, frustrado por no lograr imponer sus condiciones en la negociación, cambió radicalmente el discurso para anunciar que «vamos a atacarles y vamos a atacarles muy duramente» y señaló a la infraestructura del país, incluida la energética. Su homónimo iraní, Masoud Pezehskian, escribió en X que «las infraestructuras críticas son las arterias de la vida de la gente. Amenazar con atacarlas, desde las redes de transporte hasta la industria eléctrica y de agua, no es una muestra de poder, sino un signo de desesperación».
Estados Unidos reaccionó al derribo de su helicóptero militar el lunes con una «operación de autodefensa» contra objetivos al sur de Irán. La televisión estatal informó de que los bombardeos estadounidenses golpearon instalaciones hídricas, dañaron dos depósitos de hormigón y dejaron sin suministro de agua a 20.000 personas. La república islámica respondió con el lanzamiento de drones y misiles contra la sede de la Quinta Flota en Bahrein y bases militares estadounidenses en Jordania y Kuwait.
Una vez más, los países del Golfo fueron el objetivo de los ataques en una estrategia con la que los iraníes lanzan el mensaje de que Estados Unidos es incapaz de proteger sus bases en la región. No hubo que lamentar víctimas en este nuevo choque directo que reprodujo el esquema de «escaladas controladas» que se repite en las últimas semanas de negociación, un esquema peligroso porque en cualquier error de cálculo puede provocar que todo salte por los aires. Trump no quedó satisfecho con esa represalia y anunció nuevos ataques, aunque en ningún momento dio por enterrada la negociación.
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David Alandete
En la república islámica, los medios cercanos al aparato de seguridad del régimen mantuvieron la calma pese al intercambio de fuego y las amenazas del presidente estadounidense. No hubo referencias a la posible vuelta a una guerra total y se mantuvo el tono triunfalista. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baghaei, afirmó que siguen con las conversaciones y que no abandonan la mesa de negociación. Frente a las prisas de Trump, el diplomático declaró a los medios que las negociaciones no pueden avanzar más rápido sin «un mínimo de condiciones favorables».
Baghaei acusó a Israel de sabotear los esfuerzos diplomáticos con sus ataques diarios en el Líbano. Cuanto más cerca parece el acuerdo, más nerviosos se muestran los israelíes, que prefieren mantener esta situación de inestabilidad que ver a su gran enemigo firmar un acuerdo con Trump. El Canal 12 de la televisión israelí recogió que el Ejército permanece en estado de «alerta máxima» por si Estados Unidos decide volver a la guerra a gran escala.
Los bombardeos israelíes en el sur del Líbano mataron al menos a 13 personas en las últimas 24 horas, según fuentes sanitarias libanesas, pero no alcanzaron Beirut. La capital se ha convertido en toda una prueba para saber si Trump es capaz de controlar a Netanyahu, a quien socios de gobierno y oposición presionan para arrasar los barrios del sur de la ciudad, bastión de Hizbolá.
Mediación estancada
El diálogo se abre paso en mitad de los ataques, el doble bloqueo de Ormuz y las amenazas de unos y otros. Una delegación catarí viajó a Teherán, según informaron los medios oficiales, «para debatir e intercambiar opiniones sobre las relaciones bilaterales y la situación regional». Catar y Pakistán se han convertido en los mediadores principales en un conflicto en el que la situación de «alto el fuego» es cada vez más difusa y que en menos de 72 horas ha visto ataques directos entre Irán, Estados Unidos e Israel.
El reportero Barak Ravid señaló en el Canal 12 de Israel que «la frustración crece en la Casa Blanca» ante la lentitud de respuesta iraní a los mensajes, que achacan a la dificultad de contactar con el líder supremo, Mojtaba Jamenei, quien tiene la última palabra en un tema clave como este para la seguridad del país. Ravid, bien conectado con la Casa Blanca, dijo además que Teherán rechazó la posibilidad de un nuevo encuentro directo con enviados de Washington en Doha.
El acuerdo no llega, Ormuz sigue semi cerrado y Estados Unidos reivindicó el ataque que dejó fuera de servicio a un petrolero en el golfo de Omán al asegurar que el buque había violado el bloqueo impuesto por Washington «al intentar transportar petróleo procedente de Irán». Tres marineros indios desaparecieron después de que otros 21 fueran rescatados tras este ataque, informó el Ministerio de Exteriores de India, que emitió un comunicado de condena.
