Publicado: junio 9, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/300-migrantes-destino-reino-unido-secuestrados-amenazados-20260609193404-nt.html
Una investigación de la BBC ha sacado a la luz el secuestro de más de 300 inmigrantes procedentes del Kurdistán iraquí que intentaban llegar a Reino Unido a través de la ruta del norte de África y que, una vez en Libia, fueron retenidos por … una milicia armada, sometidos a torturas y amenazados con la extracción de órganos si sus familias no pagaban miles de dólares por su rescate.
La investigación de la cadena pública británica reconstruye uno de los episodios más graves conocidos en los últimos años dentro de las redes de tráfico de personas que operan entre Oriente Próximo, el norte de África y Europa. Los testimonios de los ex rehenes, las imágenes aportadas por las familias y la información recopilada por las autoridades kurdas apuntan a que centenares de jóvenes fueron encerrados durante meses en condiciones extremas después de llegar a territorio libio en el verano de 2025.
Los inmigrantes habían pagado a organizaciones de tráfico de personas para alcanzar Reino Unido a través de una ruta que incluía el paso por Libia y, posteriormente, el cruce del Mediterráneo. Muchos de ellos habían contratado el viaje a través de la red dirigida por un hombre llamado Noah Aaron, un traficante kurdo que actualmente cumple una condena de diez años de prisión en Francia por delitos de blanqueo de capitales y tráfico de inmigrantes en causas distintas a este caso.
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Rosalía Sánchez
Una vez llegados a Libia, grupos sucesivos de inmigrantes fueron trasladados a un complejo vigilado por una milicia local que comenzó a exigir 5.000 dólares (unos 4.300 euros) por cada rehén. Los secuestradores sostenían que el traficante les debía dinero de operaciones anteriores y decidieron reclamar esa supuesta deuda directamente a las familias. Según la investigación, los captores enviaban fotografías y vídeos a los familiares para presionarles, y en los mensajes advertían de que quienes no abonaran el dinero rápidamente pagarían «con un riñón».
En una de las grabaciones a las que tuvo acceso la BBC, aparece un joven mientras sus captores le comunican que va a ser trasladado a otro sitio, donde un médico le extraerá un riñón. Las sospechas sobre posibles extracciones forzosas surgieron después de que decenas de ex rehenes regresaran a Irak. Más de un centenar fueron repatriados en enero en un vuelo organizado por el Gobierno iraquí, y varias familias mostraron fotografías de cicatrices recientes en el abdomen de algunos de los supervivientes.
La BBC consultó las imágenes con un cirujano especialista en Reino Unido, quien consideró que las marcas observadas eran compatibles con las incisiones utilizadas habitualmente en operaciones de extracción renal. Sin embargo, el medio insiste en que no existen pruebas concluyentes que permitan confirmar que se produjeron trasplantes o extracciones de órganos.
Lo que sí aparece acreditado por los testimonios es la dureza de las condiciones de cautiverio, con celdas abarrotadas, violencia sistemática, hambre y largos periodos de aislamiento. Uno de los supervivientes, de 16 años, aseguró que permaneció seis meses encerrado junto a otras 177 personas. «No vimos el sol durante seis meses», relató, y añadió que tenían que dormir sentados, que sufrieron torturas y que solo había un retrete para todos.
