Publicado: junio 9, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/israel-seguira-operando-sur-libano-debilitar-hizbola-20260609203252-nt.html
Balanceándose adelante y atrás al ritmo de sus oraciones, judÃos ultraortodoxos ataviados de negro rezan ante el Muro de las Lamentaciones junto a jóvenes con pantalones cortos y camisetas de colores y algún que otro hombre con un fusil colgando del hombro y acompañado de … sus hijos. Entre risas, grupos de turistas y estudiantes se fotografÃan bajo la bandera de Israel que ondea con la suave brisa del atardecer, que se agradece tras un dÃa de intenso calor. Las obras siguen con su ritmo parsimonioso ante la Iglesia del Santo Sepulcro y, en los callejones de la Ciudad Vieja de Jerusalén, los tenderos llaman a los pocos turistas que llegan desde los atentados del 7-O, que se han reducido aún más tras el estallido de la guerra con Irán a finales de febrero. En un discreto segundo plano, policÃas con metralletas en ristre vigilan para que no haya ningún atentado. En resumen, un dÃa normal en Jerusalén, pero que podÃa haber sido el primero de una nueva guerra si Israel e Irán no hubieran detenido el lunes sus últimos ataques cruzados por orden de Trump.
Gracias a la presión del presidente de Estados Unidos, Oriente Próximo ha esquivado una nueva escalada del conflicto en el último minuto. De hecho, y según informa el periódico ‘The Times of Israel’, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, abortó el lunes una gran ofensiva contra Irán cuando sus cazas estaban ya en la pista a punto de despegar.
Pero eso no significa que la contienda haya terminado, sobre todo en el LÃbano pese a que el régimen de Teherán persigue blindar a Hizbolá, su guerrilla aliada, en las negociaciones con EE.UU. para acabar la guerra de Irán y reabrir el estrecho de Ormuz. Asà lo ha dejado claro este martes la viceministra de Exteriores israelÃ, Sharren Haskel, en un encuentro con medios internacionales, entre ellos ABC, organizado por la Asociación de Prensa Europa-Israel (EIPA, en sus siglas en inglés). «Hoy seguimos actuando en el sur del LÃbano contra Hizbolá porque eso es lo que harÃa cualquier paÃs para defenderse. Seguiremos con las operaciones militares para debilitar aún más a Hizbolá», promete Sharen Haskel, quien nació en Canadá de padre israelà y madre marroquÃ-francesa.
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Nathalie Duplan
A los 18 años se unió al Ejército como voluntaria para combatir en el frente, abriendo el camino a otras mujeres. Tras vivir en EE.UU. y Australia, donde trabajaba como veterinaria, volvió a Israel y entró en polÃtica, según explica, «para reconfigurar la derecha». Aunque al principio estaba en la oposición a Netanyahu, entró en su Gobierno tras el 7-O y admite que hay algunas voces, como las de los ministros radicales Smotrich y Ben-Gvir, que a veces no comparte.
Pero tiene claro que el Ejército hebreo debe seguir luchando contra Hizbolá en el LÃbano, donde uno de sus guerrilleros fue abatido este martes tras avanzar hacia la frontera disparando. «Lo que está ocurriendo ahora en el LÃbano es histórico. Tenemos negociaciones directas con su Gobierno para normalizar las relaciones y Marco Rubio está implicado en el proceso», detalla la viceministra. A su juicio, el cambio con respecto al pasado es que «el Gobierno del LÃbano sabe ahora el riesgo que suponen Hizbolá e Irán y quiere librarse de ellos porque están destruyendo el paÃs. Pero, ¿es el Gobierno libanés fuerte para hacerlo? ¿Hay que debilitar más a Hizbolá? Claro que sÃ, desde un punto de vista militar. Hay que minimizar las relaciones con los terroristas».
Además de los combates que continúan en el sur del LÃbano, la clave será ver si los bastiones de Hizbolá en Beirut se vuelven a ver afectados por ataques selectivos de Israel. Pero todo dependerá de cómo evolucione la guerra de EE.UU. contra Irán, sobre todo tras la amenaza de «represalias» que ha prometido Trump por el derribo de uno de sus helicópteros, cuyos pilotos consiguieron salvarse.
«Honestamente, no veo un acuerdo entre Trump e Irán», se sincera Haskel. En su opinión, «en Irán hay una división y el presidente ha amenazado con dimitir. Es un régimen suicida y no quiere comprometerse. Todo esto demuestra que es un Estado que no puede tener capacidad nuclear. Mientras más tiempo pase, mejor para EE.UU., ya que el régimen de Teherán tiene un serio problema económico y una gran sequÃa. Mientras más tarde el acuerdo, más presión tendrá la Guardia Revolucionaria».
Teniendo en cuenta todos estos elementos, la viceministra de Exteriores considera que «si no eliminamos al régimen iranÃ, el problema volverá, salvo que haya un cambio dentro del paÃs con un movimiento popular, pero eso no parece muy probable». Aun asÃ, Haskel concluye que «mantengo mi esperanza. No creo que un colapso ocurra, pero hay muchas presiones sobre el régimen y eso juega a nuestro favor».
