Publicado: mayo 28, 2026, 10:15 pm
Fuente de la noticia : https://www.abc.es/salud/enfermedades/farmacos-made-spain-aspirina-ventolin-nueva-pastilla-20260518012438-nt.html
¿Sabía que en la villa asturiana de La Felguera se produce el principio activo de la famosísima Aspirina (Bayer) para todo el mundo? ¿O que el 40% del Ventolín (GSK) que se consume a nivel internacional procede de una fábrica en Aranda de Duero ( … Burgos)? Dos fármacos de toda la vida cuyas compañías decidieron un día establecer en España sus producciones y que no solo continúan sino que han seguido apostando por nuestro país con la incorporación de sus medicamentos más innovadores. No son las únicas grandes empresas farmacéuticas que cuentan con centros estratégicos en nuestro país. La última en hacer un gran anuncio en este sentido ha sido Lilly, que fabricará orforglipron, su nueva y prometedora pastilla para la obesidad, en la planta que tiene en Alcobendas (Madrid), desde la que actualmente exporta medicamentos a más de 120 países, entre ellos, una cuarta parte del famoso inyectable Mounjaro para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y el control de peso.
«Nuestro país siempre ha tenido un papel central en la estrategia de la compañía, que lleva 63 años aquí, porque la calidad y el nivel de excelencia con el que se realizan la investigación y la producción hace que sigan contando con nosotros», asegura a ABC el director médico de Lilly España, José Antonio Sacristán.
De hecho, la empresa farmacéutica cuenta en Alcobendas con uno de sus 8 centros de investigación preclínica a nivel mundial, con más de 120 científicos dedicados al desarrollo de nuevos medicamentos. En esas instalaciones se descubrió y desarrolló Verzenios, un fármaco de referencia indicado para el tratamiento del cáncer de mama temprano en pacientes de alto riesgo, que disminuye en un 35% las potenciales recidivas. «En EE.UU. lo llaman el ‘medicamento español’ porque el descubrimiento de la molécula, gran parte de la investigación preclínica y clínica, se desarrolló en España», comenta orgulloso Sacristán. Actualmente trabajan en otro fármaco llamado Muvalaplin, que también ha salido en gran parte del laboratorio de Alcobendas. Se trata de un inhibidor de la lipoproteína A, un tipo de «colesterol malo» genético y factor de riesgo cardiovascular, que ya está en fase 3 clínica.
Legado y futuro
Por su parte, Bayer presume de contar en nuestro país con dos grandes centros que representan la tradición y la innovación. «Tenemos en La Felguera (Asturias) la producción del ácido acetilsalicílico (principio activo de Aspirina), que habla de nuestro legado y presente y, a 300 kilómetros, en San Sebastián, contamos con Viralgen, la mayor planta de Europa de producción de virus adenoasociados para terapia génica. El legado y el futuro están a poca distancia y en suelo español», remarca el director médico de la compañía, Guido Senatore, quien también destaca la presencia española en los ensayos clínicos de la compañía farmacéutica. «España está habitualmente en el top 3 de países con más pacientes incluidos en ensayos clínicos de Bayer a nivel mundial», continúa. Además, más del 50% de los ensayos en España en 2025 son fase 1 y fase 2, lo que permite hacer todo el desarrollo aquí.
La historia de la planta asturiana de La Felguera se remonta a 1942 cuando, con el fin de aprovechar los recursos carboquímicos de la cuenca minera en unos años con dificultades para la importación, se empezó a fabricar desde allí ácido acetilsalicílico para el mercado nacional utilizando derivados del carbón necesarios en el proceso de síntesis. Su situación estratégica, cerca de las minas de carbón, fue clave para su expansión y asentamiento.
Fue ampliando su actividad y, desde 2014, el centro concentra toda la producción global del acido acetilsalicílico de Bayer. Este componente, en forma de polvo, se exporta a ocho centros de producción de la compañía en todo el mundo, donde se comprime en pastillas según sus distintas presentaciones, y se distribuye para todos los mercados.
Terapias innovadoras
Viralgen, por su parte, centra su actividad en la fabricación de terapias génicas basadas en vectores AAV y participa en proyectos con compañías biotecnológicas y farmacéuticas, así como con fundaciones vinculadas al impulso de tratamientos para enfermedades raras y ultrararas. Entre sus principales proyectos, participa en programas junto con Bayer y AskBio en áreas terapéuticas como párkinson, atrofia multisistémica, insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedad de Pompe y distrofia muscular de cinturas, entre otros proyectos.
Aranda de Duero (Burgos) cuenta con una de las ocho plantas estratégicas dentro de las 37 que la compañía biofarmacéutica británica GSK tiene en todo el mundo. En 1978 inició su actividad produciendo cremas, jarabes y antibióticos inyectables y orales para el mercado español. Tres años después, en 1981, comenzó a fabricar el popular inhalador Ventolín, utilizado en el tratamiento de enfermedades respiratorias como el asma. Hoy, la planta es un centro de producción clave: fabrica, acondiciona y suministra medicamentos a millones de pacientes a nivel global en áreas como respiratorio, oncología y VIH, entre otras.
El 92% de los 180 millones de unidades de packs de media de producción anual se exportan a más de 100 países en todo el mundo, incluidos aquellos altamente regulados como Estados Unidos y Japón. Además de los populares inhaladores, el área de Comprimidos fabrica un fármaco de GSK/ViiV para el VIH con el que se tratan el 70% de las personas con VIH del mundo; y recientemente ha comenzado la producción de un medicamento para el tratamiento del cáncer de ovario y un segundo para el tratamiento del VIH.
Al igual que el resto de empresas farmacéuticas consultadas por este periódico, consideran a España un país prioritario en el desarrollo de ensayos clínicos, tanto por la fortaleza del sistema sanitario y sus profesionales, como por la elevada participación de pacientes y centros de excelencia en estudios internacionales de alta complejidad. De hecho, es el segundo país con mayor volumen de investigación clínica dentro de GSK.
España también desempeña un papel estratégico importante dentro de la red global de Pfizer, tanto en el ámbito de la investigación clínica como en la fabricación de medicamentos innovadores. La planta biotecnológica de San Sebastián de los Reyes (Madrid), que se ha consolidado como uno de los principales centros de producción de la empresa farmacéutica a nivel global, fabrica medicamentos recombinantes para el tratamiento de la hemofilia A y B. Como particularidad, es la única planta de la compañía en el mundo con capacidad para producir, empaquetar y distribuir este tipo de terapias. Exporta aproximadamente el 95% de su producción a más de 70 países, incluyendo algunos de los mercados emergentes más relevantes.
Desde la compañía explican que la decisión de apostar por España como ‘hub’ industrial responde a factores como «la disponibilidad de talento altamente cualificado, la solidez del ecosistema científico y sanitario, así como un entorno que favorece la colaboración». España es el segundo país del mundo con mayor número de ensayos clínicos para la compañía.
En Almunia de Doña Godina (Zaragoza) cuenta Novartis con una de las cinco plantas de producción de radioligandos que tiene en todo el mundo, «lo que sitúa a España en el epicentro de la innovación y la producción de terapias innovadoras en medicina nuclear», señalan desde la compañía.
Este tipo de terapia fusiona el diagnóstico y el tratamiento para transformar el abordaje del cáncer mediante un nuevo estándar que permite alcanzar las células cancerosas en todo el organismo de manera dirigida, limitando los efectos no deseados en las células sanas cercanas. Y España es el país europeo que más pacientes ha aportado a los programas de desarrollo clínico de este tratamiento.
