Publicado: mayo 22, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/policia-amplia-investigacion-sobre-principe-andres-20260522154730-nt.html
La investigación abierta en el Reino Unido sobre el ex príncipe Andrés, ahora identificado oficialmente como Andrew Mountbatten-Windsor tras haber perdido sus títulos y funciones públicas, ha entrado en una nueva fase que revela la magnitud potencial de las acusaciones que podrían emerger alrededor … de su relación con Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense fallecido en prisión en 2019 acusado de delitos sexuales contra menores.
La Policía de Thames Valley, competente en Windsor y en otras áreas del sureste de Inglaterra, ha lanzado un llamamiento público inusual para pedir a víctimas, supervivientes y testigos que aporten información relacionada no solo con posibles irregularidades administrativas, sino también con presuntos delitos sexuales, corrupción, fraude o abuso de poder vinculados al hermano menor del Rey Carlos III.
La petición, formulada por el subcomisario Oliver Wright, constituye uno de los movimientos más delicados realizados hasta ahora por una fuerza policial británica en torno a un miembro de la familia real. Aunque los investigadores continúan describiendo formalmente el caso como una pesquisa por «conducta indebida en el ejercicio de cargo público», una figura jurídica británica que castiga el abuso grave de funciones públicas, las autoridades han querido dejar claro que ese delito engloba una amplia variedad de conductas potenciales, incluidas las de naturaleza sexual.
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«Estamos comprometidos con una investigación exhaustiva de todas las líneas razonables de investigación, allí donde nos conduzcan», declaró Wright, quien insistió en que los agentes trabajan ya con «una cantidad significativa» de información procedente tanto del público como de otras fuentes.
Desencadenada por EE.UU.
La investigación se desencadenó tras la publicación de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionados con el caso Epstein, en los que aparecían referencias a supuestos intercambios de información confidencial entre el financiero y el entonces representante británico para comercio e inversiones internacionales, cargo que Andrés desempeñó entre 2001 y 2011. Según esas alegaciones, el ex príncipe, caído en desgracia, habría compartido datos reservados obtenidos durante sus actividades oficiales. Mountbatten-Windsor ha negado reiteradamente cualquier conducta impropia y sostiene que jamás obtuvo beneficio personal alguno de su posición institucional.
Sin embargo, el alcance de la investigación parece haber crecido considerablemente durante los últimos meses. Fuentes policiales citadas en la prensa local aseguran que los investigadores temen que posibles testigos crean erróneamente que la investigación se limita a la supuesta filtración de información oficial, cuando en realidad los delitos investigados puede abarcar corrupción, abuso de posición, fraude, obstrucción a la justicia o conductas sexuales ilícitas.
En este contexto, el tono de la Policía fue extraordinariamente explícito: «Esperamos que cualquiera que tenga información relevante se presente cuando esté preparado para hacerlo; nuestra puerta siempre estará abierta», señaló Wright.
Los ‘papeles de Epstein’, en EE.UU.
La policía británica trabaja además con la dificultad añadida de que gran parte de la documentación original vinculada a los denominados archivos de Epstein continúa bajo control de las autoridades estadounidenses. Los investigadores británicos solo disponen actualmente de copias publicadas en línea por el Departamento de Justicia norteamericano y han solicitado formalmente acceso al material original a través de los canales de cooperación judicial internacional. Según distintas informaciones, Washington habría indicado que cualquier entrega de documentos requerirá procedimientos legales que podrían prolongarse durante meses.
Mientras tanto, los agentes británicos han comenzado a reconstruir el contexto institucional en el que Andrés ejerció funciones públicas durante más de una década. La investigación incluye peticiones de información a departamentos gubernamentales y a la Casa Real sobre las obligaciones éticas y de comportamiento asociadas al puesto de enviado comercial del Reino Unido. Uno de los elementos jurídicamente más complejos consiste precisamente en determinar si ese cargo encaja plenamente dentro de la definición legal de cargo público, requisito indispensable para que prospere una acusación por abuso en el ejercicio de esas funciones.
Los agentes británicos han comenzado a reconstruir el contexto institucional en el que Andrés ejerció funciones públicas durante más de una década
Fuentes cercanas al proceso admiten que, incluso en el supuesto de que aparecieran pruebas suficientes, resulta improbable que cualquier decisión judicial relevante llegue antes de 2027.
Entre las líneas más sensibles de la investigación figura el testimonio de una mujer estadounidense que asegura haber sido enviada al Reino Unido por Jeffrey Epstein en 2010 para mantener un encuentro sexual con Andrés en Royal Lodge, la residencia que el entonces príncipe ocupaba en Windsor. Según la BBC, el abogado de la mujer, Brad Edwards, se ha mantenido en contacto con las autoridades británicas. «Estamos hablando de al menos una mujer que Jeffrey Epstein envió al príncipe Andrés», declaró Edwards a la cadena pública británica.
Thames Valley Police confirmó haber contactado con la representación legal de esa mujer y aseguró que cualquier denuncia formal sería tratada «con cuidado, sensibilidad y respeto por su privacidad y su derecho al anonimato».
