Publicado: mayo 4, 2026, 2:00 pm
La fuente de la noticia es https://www.20minutos.es/lainformacion/economia-y-finanzas/tubos-reunidos-solicita-concurso-acreedores-tras-constatar-su-insolvencia-inminente_6966159_0.html
La compañía vasca siderúrgica Tubos Reunidos ha solicitado la declaración de concurso voluntario de acreedores tras constatar una situación de «insolvencia inminente». Así lo ha notificado el Consejo de Administración de la firma a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este lunes a través de un comunicado.
La empresa justifica la solicitud «por las tensiones de tesorería» que ha sufrido en los últimos meses «y que se han agudizado debido a la paralización de la actividad en su planta de Amurrio (Álava). La compañía se había visto fuertemente golpeada por los aranceles de Estados Unidos, país donde concentra el 50% de su negocio.
«A pesar de haber trabajado recientemente en un plan de viabilidad para promover la continuidad del grupo, no ha sido posible garantizar las premisas necesarias para su ejecución«, agrega el comunicado. «La solicitud de concurso, adoptada tras recabar asesoramiento externo, tiene como finalidad declarada la protección de los intereses de acreedores, trabajadores, proveedores y accionistas de la sociedad y sus empresas dependientes», añade.
El grupo había cerrado el año 2025 con un Ebidta -volumen de negocio antes de impuestos, deudas y depreciación de activos- de casi 23 millones de euros en números rojos pese a haber aumentado su facturación hasta 365,7 millones de euros el año pasado.
La sociedad acumula una deuda de 263 millones de euros, de los cuales una parte importante tiene como acreedor a la hacienda pública a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el brazo inversor del Estado. La SEPI rescató a la compañía en 2021 con 150 millones de euros tras desplomarse un 80% su producción por el shock económico causado por la pandemia.
Un golpe al que le ha seguido, apenas un lustro más tarde, otro bofetón en forma de aranceles. La empresa destacaba cuando presentó sus resultados de 2025 el pasado febrero que los pedidos procedentes de Estados Unidos (la mitad de su negocio) se habían desplomado tras la imposición de tarifas del 50% al acero.
El grupo había intentado reforzar su actividad comercial en países como Canadá, Alemania, India y Oriente Medio. Sin embargo, la imposición de nuevos aranceles en Canadá y la paralización de proyectos a nivel global por la inestabilidad geopolítica habían frenado los pedidos.
Ante esta tesitura, la compañía había presentado un plan de viabilidad para reestructurar la deuda y reducir costes. La hoja de ruta incluía un ERE para 301 personas en las plantas de Amurrio y Trápaga, una cifra que después se reduciría a 285, aproximadamente un cuarto de su plantilla de 1.217 trabajadores. Esa situación de conflictividad laboral había desembocado en una situación de huelga indefinida desde el pasado 15 de marzo que había afectado a la producción.
