Publicado: mayo 1, 2026, 2:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/trump-descarta-nueva-propuesta-iran-poner-fin-20260501212933-nt.html
Irán quiere mantener abierta la vía diplomática con Estados Unidos y presentó una nueva propuesta para intentar lograr el final definitivo de la guerra. La agencia oficial Irna informó de este nuevo paso de la diplomacia iraní, sin aportar detalles de su contenido, que habría … entregado el texto a los mediadores de Pakistán para que estos lo enviaran a la Casa Blanca. Como hizo con la anterior propuesta de la república islámica, Donald Trump mostró su insatisfacción con el texto y declaró a los medios que no está seguro de que «vayamos a llegar a un acuerdo» para poner fin a la guerra. Hace una semana los iraníes pusieron sobre la mesa la opción de reabrir Ormuz, pero con la condición de posponer las negociaciones sobre el programa nuclear y Trump también la rechazó.
El estrecho se ha convertido en el tema central de fricción entre las dos partes. Este punto clave para el paso del petróleo mundial está bajo el doble bloqueo de Irán y Estados Unidos y los precios de combustible se han disparado en todo el mundo. La república islámica insiste en que controlar plenamente el estrecho es uno de sus derechos y plantea que sea su ejército quien tenga el control de la gestión en el futuro. Los iraníes también quieren establecer un sistema de peaje por el que los barcos paguen a cambio de un paso seguro. El vicepresidente del Parlamento, Ali Nikzad, reafirmó el «derecho natural» de su país a controlar el estrecho y aseguró que están decididos a que la vía marítima no vuelva a su «estado anterior».
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos en los últimos días. Tras visitar Pakistán, en dos ocasiones, Rusia y Omán, habló con sus homólogos de Turquía, Irak, Azerbaiyán y Egipto. Los paquistaníes son los principales mediadores en el conflicto gracias a la buena sintonía entre Trump y el responsable de la cúpula militar del país asiático, el jefe del Ejército Asim Munir.
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Julián de Velasco
Hace unos días Teherán planteó dar prioridad a Ormuz y retrasar el contencioso nuclear, pero esto no parece interesar a Washington. Trump ha insistido repetidamente en que Irán no puede tener armas nucleares, mientras que la república islámica rechaza las propuestas estadounidenses para suspender su programa nuclear y entregar su reserva de uranio altamente enriquecido.
Desde Israel, un responsable militar consultado por The Times of Israel aseguró que, si el stock de más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60 por ciento de Irán no es eliminado o transferido a una localización fuera del país, toda la última guerra será considerada «un gran fracaso». Según expertos israelíes, este stock es suficiente para fabricar 11 bombas nucleares, aunque desde la república islámica insisten en que su programa nuclear tiene fines civiles. «Si no se alcanza el objetivo nuclear, entonces todo lo que hicimos en Irán será un gran fracaso. El régimen iraní podría lanzarse sobre el programa nuclear», afirmaron estas fuentes. En Israel consideran que si el uranio iraní no se retira por medios diplomáticos tendrían que lanzar otra operación para lograr ese objetivo.
Según los mensajes que llegan de la administración Trump, las conversaciones entre Estados Unidos e Irán están bloqueadas debido a luchas internas en Teherán. En Washington piensan que los sectores militares más duros del cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica estarían impidiendo que los diplomáticos civiles alcancen un acuerdo, pero el sistema iraní es más complejo de lo que parece y la cohesión interna es mayor que la esperada por Trump y Benjamín Netanyahu cuando lanzaron la guerra. Hay luchas internas en Teherán, pero de momento el impulso más importante parece estar del lado de la diplomacia con el objetivo de frenar la vuelta de la guerra a gran escala.
Ataques a cristianos
La situación de «no guerra, no acuerdo» entre Estados Unidos e Irán ha eclipsado una oleada de «racismo religioso» contra los cristianos, tal y como lo han bautizado medios como Haaretz, que en los últimos días ha visto cómo un soldado israelí destrozó a porrazos una imagen de Jesús crucificado al sur del Líbano y un ultranacionalista agredió a una monja en las calles de Jerusalén. El ejército israelí destruyó además un monasterio y una escuela de monjas en el sur del Líbano. Los medios libaneses informaron de que el ejército demolió un monasterio y una escuela de monjas en Yaroun, una localidad fronteriza. Israel, como hizo en Gaza, dinamita aldeas enteras y las localidades cristianas libanesas no se han librado de este castigo colectivo que busca establecer la denominada «zona de seguridad».
