Publicado: abril 24, 2026, 8:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/narrativa-propaganda-iran-20260426205725-nt.html
La guerra entre EE.UU. e Irán se encuentra en una tregua indefinida y frágil desde el pasado martes, tal y como anunció el presidente Donald Trump. «Creo que la situación actual es la peor para la República Islámica; no hay negociación pero tampoco guerra», … explica a este diario Javier Gil Guerrero, investigador del Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra y autor de ‘La sombra del Ayatolá: Una historia de la República Islámica de Irán’ (Ciudadela Libros).
«En el actual escenario las tensiones se mantienen, Irán no puede volver a la normalidad, las sanciones económicas permanecen y continúa el bloqueo de todos sus activos — prosigue— . Este limbo es complicado porque conforme vaya pasando el tiempo, más insostenible va a ser para ellos».
Abeidin Taherkenareh (EFE)
El análisis anterior en nada coincide con lo que Teherán transmite a sus ciudadanos y al mundo. Desde hace unas semanas, en la plaza Vanak de Teherán, cuelga una gran pancarta propagandística muy significativa.
En ella se aprecia cómo una mano con el puño cerrado agarra con fuerza una tela azul que simula el mar con varios barcos dibujados. Los navíos no pueden avanzar porque el puño se lo impide. ‘Siempre en manos de Irán’, reza la gran lona en referencia al estrecho de Ormuz. Con esta imagen, el Gobierno iraní pretende lanzar un mensaje muy claro a EE.UU. e Israel.
Atta Kenare (AFP)
También reciente es otra gran pancarta situada en la plaza Enghelab de la capital. En ella las fuerzas armadas iraníes, con el mar de fondo, sostienen en sus manos una red de pescadores en la que no hay peces: han capturado barcos y aviones estadounidenses. ‘Todo el Golfo Pérsico es nuestro coto de caza’, dice.
Otra representación popular es «la valla publicitaria en la plaza Enghelab (plaza de la Revolución), con una bandera estadounidense en la que se representan a portaaviones de EE.UU bajo un bombardeo con el lema «Si siembras vientos, recoges tempestades’», añade Paolo Cossarini, profesor del Grado en Ciencias Políticas y Gestión Pública de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).
«También en la plaza Valiasr hay una representación de misiles contra Israel y con el lema en hebreo ‘Preparad vuestros ataúdes’».
Atta Kenare (AFP)
Este tipo de acciones no son nuevas. Lo novedoso es la celeridad con la que están cambiando los murales, una narración casi en tiempo real de lo que está sucediendo en esta guerra, siempre desde el punto de vista del régimen de los ayatolás.
«Es una propaganda totalmente desmesurada porque no guarda mucha relación con la realidad sobre el campo de batalla», apunta Gil Guerrero.
Localizaciones más relevantes de murales en Teherán
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«Cualquier persona que haya viajado a Irán en los últimos 47 años sabe que estas grandes lonas han estado omnipresentes», recuerda el docente de la Universidad de Navarra.
«La tónica siempre es la misma: mensajes antiamericanos, antiisraelí, crítica al consumismo, al capitalismo de los Estados Unidos, describen a Israel como una especie de cáncer gigantesco que oprime a los musulmanes…».
No sólo estas grandes lonas contra EE.UU. e Israel o exaltando al nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, e incluso a sus predecesores, son protagonistas en el país. A ellas se les unen acciones propagandísticas en redes sociales y los murales que salpican la geografía de esta república.
La tradición del muralismo iraní
«El muralismo o la utilización del espacio público con fines ideológicos en realidad comienza antes de la revolución pero con ella explota y se vuelve viral», explica a ABC Raffaele Mauriello, profesor de la facultad de Literatura Persa y Lenguas Extranjeras en la Universidad Allameh Tabataba’i de Teherán.
Las paredes de las calles de Teherán, así como de otras grandes ciudades, reflejan las luchas ideológicas y propaganda política desde hace varias décadas.
Murales en la antigua embajada de EE.UU.
Así, donde se situaba la antigua embajada de EE.UU. en Teherán, tomada el 4 de noviembre de 1979 por estudiantes seguidores del fundador de la República Islámica, Ruholá Jomeini, es hoy un museo que refleja la hostilidad entre ambos países. Una pintura con la Estatua de la Libertad mutilada no sorprende ya a los iraníes.
Todas las pinturas «reflejan también los cambios dentro de la ideología o de quien tiene el poder en algún momento dentro de la historia de la República Islámica», recuerda Mauriello, por lo que han ido evolucionando.
Atta Kenare (AFP)
En la misma línea se sitúa Gil Guerrero, quien habla de «una tradición íntimamente ligada a este régimen y cuya estética recuerda a los carteles revolucionarios marxistas, comunistas pero con tintes islamistas».
Mauriello recuerda cómo «hubo ocho años de guerra entre Irán e Irak (1980-1988) y medio millón de personas fallecidas. Las ciudades estaban llenas de murales gigantes de mártires. Pero esta tendencia fue cambiando con el tránsito hacia la fase posrevolucionaria del país».
«Los murales se hicieron más pequeños. De hecho, ahora la tendencia son fotos pequeñas situadas en las esquinas de las calles. Se sigue representando a los mártires. Y lo de las niñas de Minab está dentro de este marco».
Campaña por la masacre de Minab
El historiador y lingüista se refiere al impacto de un misil estadounidense contra una escuela de primaria en la localidad iraní de Minab, donde murieron 165 menores.
Para que nadie se olvide, en la plaza Tajrish de Teherán están las imágenes de algunas de las menores asesinadas en el primer día de la ofensiva israelí-estadounidense, el 28 de febrero. En paralelo, en la plaza Valiasr se han colocado zapatillas y mochilas de forma simbólica en la calle, en honor a las estudiantes.
(Calzado y mochilas de niñas fallecidas en la escuela de Minab (Abedin Taherkenareh EFE/EPA) // El representante de Irán ante la UIP, Manouchehr Mottaki, con la mochila ensengrentada de una de las víctimas (Embajada de Irán en Sudáfrica, en X) // Lonas con la cara de algunas de las estudiantes muertas por el bombardeo (Abedin Taherkenareh EFE/EPA)
«Están tratando de explotar todo lo que pueden este bombardeo como si ese crimen pudiera tapar o limpiar el otro que cometió la República Islámica de Irán en enero con la matanza de miles de civiles», recuerda el experto de la Universidad de Navarra.
El uso de lonas con fotografías de algunas de las niñas y la acción de denuncia con calzado y material escolar no son hechos aislados, sino que responden a un despliegue sincronizado que ilustra muy bien cómo está utilizando el régimen iraní la propaganda de cara al exterior en esta guerra.
Hace unos días, en el marco de la Asamblea de la Unión Interparlamentaria (UIP), celebrada en Turquía, el representante de Irán ante el organismo, el exministro de Exteriores Manouchehr Mottaki reprendía al representante de Bahréin, a quien acusaba de colaborar en la ofensiva de EE.UU. e Israel contra Irán.
Puesto en pie, Mottaki agitó una mochila ensangrentada de una de las víctimas de la masacre en la escuela antes de subirse al escenario. Al día siguiente, las fotos de denuncia con los rostros de las víctimas ya estaban en las calles y horas más tarde se desplegaría la representación callejera con material escolar y zapatillas.
No ha sido el único campo de difusión: la misma jornada en la que se produjo la escena en la Asamblea de la UIP, un vídeo generado con IA difundido en RRSS recreaba el momento con el representante iraní caracterizado como una figura de LEGO.
La propaganda como arma
Para Gonzalo Sarasqueta, doctor en Ciencias Políticas y profesor en la Universidad Camilo José Cela (UCJC), lo que el gobierno iraní está aplicando es el concepto de ‘efecto bandera’, es decir, «aglutinar a la población en torno a una amenaza externa. Es tan antiguo como el conflicto humano. En sistemas políticos cerrados o autocráticos, lo que se busca es asociar el espacio público con la autoridad del Estado. Y en el caso iraní también es propia la presencia del poder religioso en la vida cotidiana.
Con sus acciones, Irán busca demonizar el enemigo externo mediante un lenguaje visual y religioso y reforzar la moral interna de la sociedad transmitiendo un espíritu de resiliencia e, incluso, de victoria. Todo ello también contribuye a la legitimación del poder político. Cabe recordar que estamos ante un sistema que hasta hace poco estaba crujiendo».
Una estética cambiante
Los murales que hoy se ven en las paredes de la antigua embajada de EE.UU. en Teherán también han evolucionado.
Atta Kenare (AFP)
Alzado de la bandera iraní en un terreno de batalla, como en la icónica fotografía de soldados de EE.UU. en Iwo Jima (Japón), en la II GM.
«Se cambiaron en 2019 por los que vemos hoy y que yo defino como más ‘pop’. El objetivo es el mismo: mostrar la enemistad entre Irán y Estados Unidos pero la manera de presentarlo es diferente por lo que es evidente que hay jóvenes haciendo esto. Quiero decir, hay cambios generacionales en quien tiene el poder», explica Mauriello
Pero hay algo aún más llamativo. Tanto el docente de la Universidad Allameh Tabataba’i como el de la Universidad de Navarra coinciden en la evolución de la estética y del mensaje de estos murales tras 47 años de República Islámica.
Atta Kenare (AFP)
Héroe nacional que lideró la resistencia contra los británicos durante la invasión de Irán, en 1915.
«Mientras que los murales y carteles de los 70′ y 80′ tenían una estética muy asociada a movimientos de protestas marxistas, comunistas, izquierdistas —recuerda Gil—, en los últimos años se han vuelto más tradicionales. Están recuperando imágenes de figuras históricas muy asociadas a la Persia preislámica, a su etapa monárquica».
«No hay que olvidar que la república iraní siempre ha desdeñado todo ese pasado monárquico, pero en los últimos años trata de surfear una ola de creciente nacionalismo entre la población. El régimen está tratando de apropiarse de ese pasado y equipara las contiendas contra Roma a las de los iraníes contra los americanos».
Muñecos de Lego contra Trump
El ejemplo más significativo de la nueva realidad y esa conexión con las nuevas generaciones son los vídeos virales hechos mediante IA, entre los que destacan los que utilizan una estética al estilo Lego. «Equipo iraní de animación al estilo Lego. Rápido, instantáneo, explosivo». Así se define Explosive Media en la red social X, donde los usuarios pueden encontrar clips protagonizados por los famosos muñecos.
El mensaje es el mismo: Irán se resiste al omnipotente opresor estadounidense. Aunque han concedido entrevistas a medios como BBC, CNN, CBS y Al Jazeera, no se sabe realmente quién está detrás. Aseguran ser independientes, aunque confirman que el régimen iraní es uno de sus clientes. La tecnológica estadounidense Meta ha cerrado sus perfiles en Youtube e Instagram, donde sus vídeos acumulaban decenas de millones de visualizaciones.
El uso de la estética de Lego «es muy interesante por varias razones», comenta Sarasqueta. «Para empezar porque los Lego son un producto de origen danés. Recordemos que el último país que se enfrentó a Donald Trump y, digamos, le ganó fue Mette Frederiksen, la primera ministra danesa socialdemócrata, con el tema de Groenlandia».
Y añade: «A través de estos vídeos se demuestra cómo el régimen tiene un consumo occidental y, por último, destaca la manera tan brutal de comunicarse, muy estilo Trump, agresiva, hiperbólica… A través de un contenido entretenido como son los Lego explican de manera sencilla algo muy complejo como es una guerra».
Además, en los vídeos predominan dos colores: el rojo y el verde. «Son los colores del chiismo», apunta Mauriello, «el primero para los malos y el segundo para los buenos». «Al final —sigue— cuentan una historia, o mejor dicho, su historia, desde una perspectiva iraní, enmarcado en una forma con elementos visuales y mensajes muy significativos y de carácter internacional».
La difusión en redes sociales
Además de la actividad de Explosive Media, parte de las cuentas oficiales de las embajadas de la república también intentan hacer llegar sus interesados mensajes. «Es un poco irónico», apunta Gil, «porque ellos hacen propaganda en las redes sociales y prohíben a los habitantes entrar en ellas».
«Llevan meses completamente aislados del resto del mundo. Son mensajes de consumo para extranjeros. Y también copian un poco el estilo de Trump. En mi opinión es una especie de venganza simbólica frente a un enemigo con el que militarmente no pueden hacer nada».
La embajada de Irán en Tayikistán tiene un tuit fijado de un vídeo hecho con IA basado en la imagen que publicó Donald Trump como si fuera Jesucristo en la que el mismo Jesús le da un puñetazo. Una ilustración de Trump con el cerebro desconectado con una clavija lejos del enchufe o sus relaciones con Jeffrey Epstein son otros de los muchos ejemplos que difunde la entidad. En esta misma línea actúan otras embajadas iraníes.
🧱🎬 A new Iranian Lego-style animation
🔥 One Revenge For All ⚡️It can be watched several times, and each time offers something new. pic.twitter.com/Jg10l9487g
— Iran Embassy in Zimbabwe (@IRANinZIMBABWE) March 30, 2026
«Los perfiles de las embajadas de Irán han tenido un margen de maniobra muy limitado hasta ahora, lo cuál es una paradoja. Apenas tenían seguidores, tuiteaban muy poco porque en Irán hay tantas divisiones políticas que da miedo hacer algo que no guste al poder.
Llevo más de 30 años en esto y es la primera vez que veo cómo ese inmovilismo se ha roto. Es muy interesante porque parece que tienen libertad e independencia. Y eso se suma a esa tesis que ya hemos comentado de cómo la República Islámica intenta atraer a nuevas generaciones», explica Mauriello.
Con estas acciones digitales, el régimen busca «adecuarse al periodo histórico en el que vivimos para tratar de lograr un impacto porque la sociedad iraní está inmunizada ante tanta pintura o cartel», concluye Gil.
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