Publicado: abril 3, 2026, 6:00 am
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El crédito al consumo vive una época dorada en España. Los tipos de interés contenidos, la morosidad en niveles controlados y el empleo en máximos al calor del crecimiento económico abonan el caldo de cultivo para la expansión de este tipo de préstamos, que cerraron un 2025 récord. La Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef), engloba a un total de 50 entidades reguladas, entre ellas, Cofidis, la financiera de El Corte Inglés o Cetelem. Estas entidades conviven con otras no reguladas, que el Banco de España (BdE) cifra en unas 900. Sin embargo, el desarrollo normativo que prepara el Gobierno viene a poner fin a esta situación y las obligará a cumplir los requisitos o desaparecer. El secretario general de la organización, Ignacio Pla, aborda todos estos retos en una entrevista con La Información Económica.
¿Cómo valora el nuevo anteproyecto de Ley de Contratos de Créditos al Consumo?
La directiva europea en sí es positiva porque aporta seguridad jurídica al consumidor y al sector en su conjunto. Pero si me preguntas si hubiera sido necesaria, la respuesta es que solamente en algunos aspectos como la falta de reserva de actividad, que no existe en España, a diferencia de otros países de Europa y el límite a los tipos de interés. Abogamos porque la Comisión Europea hubiera impuesto una armonización total de la normativa a través de un reglamento para que se aplicara por igual en todos los países. Con un reglamento, una empresa española que quiera ejercer su actividad en el extranjero operaría en las mismas condiciones sin tener que crear una filial o una sucursal, pero con la directiva, cada país sigue normas similares.
El gran talón de Aquiles del crédito al consumo en España es la no regulación de las entidades financieras. El Banco de España (BdE) estima que son unas 900, pero seguramente habrá más. La condición de que deban estar inscritas para operar va a impedir que muchas de ellas sigan existiendo. Legalmente no será viable conceder crédito si no formas parte de ese listado, por tanto, minimizará las estafas, pero no las reducirá al completo. Hay compañías que no están registradas pero son serias. Esas se adaptarán a alguna de las figuras que marca la directiva, pero la gran mayoría desaparecerán, como ha ocurrido en aquellos países en los que no existe reserva de actividad.
El crédito al consumo viene de experimentar unos meses de crecimiento vertiginoso. ¿Cuáles son las principales razones por las que solicitan este tipo de financiación?
Los establecimientos asociados a Asnef sufragan alrededor del 80% de los vehículos nuevos o usados que se venden en España, que es la segunda mayor inversión de las familias por detrás de la hipoteca. La financiación de electrodomésticos también figura entre los gastos más habituales de los hogares. Como novedad, las tarjetas revolving, por muy mal vistas que estén, han ganado popularidad, porque son un buen instrumento para ganar liquidez.
¿Han cambiado los hábitos de consumo desde la Covid-19?
Aunque las vacaciones se han financiado toda la vida, es cierto que los viajes pagados a plazos han repuntado alrededor de un 14% desde la pandemia. Esta tendencia viene asociada a un mayor consumo desde el fin de las restricciones sanitarias. No obstante, también hay otras categorías como la financiación verde que han ganado peso en los últimos años con productos que abarcan desde la adquisición de vehículos eléctricos a la instalación de placas solares. En el resto de categorías se mantiene estable.
¿Por qué es tan alta la morosidad en los créditos al consumo?
Porque se corre un mayor riesgo también. Las tasas de morosidad son inversamente proporcionales a la evolución del mercado laboral. Los créditos al consumo son lo primero que dejan de pagar las familias cuando sufren un bache económico, al contrario de la hipoteca, que es lo último que se deja de llevar al corriente de pago.
¿Ya se nota el impacto de la guerra de Irán en el consumo?
Todavía no, pero si el precio de la gasolina y de la energía sube, las familias contarán con menos recursos disponibles. España vive prácticamente del turismo y del consumo. Dos vertientes que se pueden ver muy afectadas en tiempos de guerra. Ante la incertidumbre, lo que suele ocurrir es que los hogares financian a plazos más largos para que el importe a abonar sea más bajo.
¿Qué opina de la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero?
Esta figura no era necesaria. Uno de los motivos por los que se ha creado la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero es porque el cliente estaba perdido cuando tenía que reclamar, no sabía dónde acudir. Eso se hubiera resuelto con una ventanilla única que se llamase Servicio de Reclamaciones del Sistema Financiero o Servicio de Reclamaciones, Seguros, Bancos y Bonos del Estado, por ejemplo. De este modo, sabría que existe. En el momento actual, hay tres autoridades especializadas. Para qué crear una entidad por encima de ellas, cuando en algunos casos van a tener que pasar previamente por encima de esa autoridad. Hubiera sido más sencillo y barato promover esa ventanilla única y el organismo ya se encargaba de distribuir el trabajo. No es necesario crear, es mejor unificar para que el consumidor lo tenga muy claro. El legislador ha optado por la creación de esta figura, queda por ver cuándo se pone en marcha con qué medios y recursos. Veo difícil que ocurra en esta legislatura.
La inteligencia artificial puede representar un arma de doble filo porque ayuda a que los estafadores puedan contar con herramientas más sofisticadas. ¿En qué ámbitos estáis trabajando para combatir el fraude en las compras ‘online’?
No tiene sentido que no podamos utilizar las herramientas que el avance tecnológico nos brinda porque hay normas que coartan esa posibilidad. Pedimos un equilibrio. La ley nos exige conocer muy bien a los clientes y optimizar la oferta de productos cada vez más enfocada a su perfil de riesgo. Entonces nuestra petición siempre es que el marco legal nos permita hacer un uso adecuado de la inteligencia artificial, dentro de unos límites, porque redunda en beneficios para el consumidor y para las entidades. Si yo como prestador puedo afinar más a la hora de analizar tu riesgo y ofrecerte un producto más acorde a tus necesidades, los costes de financiación serían más bajos.
Dentro de la necesaria colaboración público-privada para garantizar la seguridad del ciudadano y prevenir el fraude, la Dirección General de Policía (DGP) y Asnef han suscrito un convenio con el objetivo de consultar el número de soporte de los DNIs en el proceso de concesión de créditos. Esta consulta reducirá el fraude en el sector, ya que previene la suplantación de la identidad de los consumidores y les da protección frente a los delincuentes que solicitan créditos a nombre de otras personas.
«Los establecimientos financieros asociados a Asnef costean el 80% de la economía real de este país»
¿Las familias piden un crédito al consumo cuando van apuradas?
La gran mayoría del crédito revolving proviene de las tarjetas de crédito y en un momento dado puedes hacer uso del mismo porque se cobran a final de mes. En España, el crédito al consumo no sube porque las familias no lleguen a final de mes, sino porque tiene confianza en las perspectivas económicas y confía en que pueda devolverlo. En cuanto el consumidor detecta incertidumbre se retrae y no pide prestado. El crédito sube porque tienen la confianza en que su trabajo será estable. Los que no llegan a final de mes normalmente son personas a las que ya les hemos denegado la financiación y recurren a las entidades no reguladas.
El crédito al consumo es como los coros. Si desafina y las personas no pueden mejorar su calidad de vida la economía se va al traste. No hay que olvidarse de que los establecimientos financieros asociados a Asnef costean el 80% de la economía real de este país. De los 116.000 millones de saldo vivo, nosotros representamos alrededor de 80.000 millones y generamos directa e indirectamente unos 700.000 empleados. Que de once millones de contratos solamente contabilicemos 12.000 reclamaciones anuales quiere decir que este producto funciona muy bien.
