Publicado: marzo 16, 2026, 10:45 pm
La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/guerra-iran-solo-importa-trump-estrecho-ormuz-20260316042900-nt.html
En 1958, Eugene Burdick y William Lederer –un politólogo y un oficial de la US Navy– publicaron en forma de novela una crítica demoledora a la política exterior de Estados Unidos en el Sureste Asiático. ‘The Ugly American’ (‘El americano feo’) contaba la sobredosis de … arrogancia, incompetencia e ignorancia absoluta que impulsó a la superpotencia «buena» durante la Guerra Fría. Siempre, eso sí, con las mejores intenciones, que algunos denostaban como hipocresía y otros aceptaban como parte del excepcionalismo americano.
El premonitorio libro, llevado al cine, se convirtió rápidamente en metáfora de la falta de sensibilidad, e incluso de la corrupción, en la proyección internacional de Estados Unidos con resultados catastróficos. Al comenzar la tercera semana de la caprichosa y devastadora guerra de Trump contra Irán, ‘The Ugly American’ resulta más relevante que nunca con un presidente que se enfrenta al dilema de seguir o no seguir con una batalla que él mismo decidió iniciar junto a Netanyahu.
Las dos opciones sobre la mesa del Despacho Oval –declarar una victoria unilateral o cavar más profundo el agujero iraní– son igualmente problemáticas. Trump puede seguir luchando contra un enemigo debilitado que, sin embargo, ha demostrado ser experto en imponer un coste económico exorbitante a Estados Unidos y sus aliados, machacando tanto los mercados energéticos mundiales como a una docena de países de toda la región. O bien puede retirarse, con la mayoría de sus objetivos incumplidos, desde el cambio de régimen en Teherán hasta garantizar que Irán nunca posea la capacidad de fabricar un arma nuclear.
Con su comportamiento de gánster geopolítico, Donald Trump ha terminado por convertirse en una especie de grotesca continuación del libro de Burdick y Lederer: el típico «estadounidense que te encanta odiar». Por eso, Estados Unidos se enfrenta al régimen de los ayatolás sin legitimidad, sin aliados, sin planificación y, lo que quizá sea más importante, sin credibilidad alguna. Ahora, el americano más feo combina las peores intenciones con la misma arrogancia, incompetencia e ignorancia de siempre.
