«Maduro matará a los presos políticos si Trump le ataca» - Colombia
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«Maduro matará a los presos políticos si Trump le ataca»

«Ustedes van a ser los primeros en ser ejecutados. Los vamos a matar si Trump ataca a nuestro presidente Maduro. Y, si denuncian o hablan con la prensa, los volvemos a meter a prisión y también vamos a por su familia». Así … amenazan los carceleros chavistas a los 71 presos políticos que liberaron este jueves y a los 900 que todavía permanecen detenidos bajo el terror tras las rejas.
Estas amenazas fueron confirmadas a ABC por familiares de los detenidos por razones políticas. Ellos son Diego Casanova y Andreína Baduel, miembros de la ONG Comité por la Libertad de Presos Políticos (CLIPP), que son familiares y representantes de los que han sido liberados y los que continúan en prisión.
La insólita y cruel forma de utilizar a los presos políticos como escudos humanos, según amenazan los carceleros para evadir las presiones y amenazas militares de Estados Unidos, también fue denunciada previamente por la líder María Corina Machado en su cuenta de la red social X.

«En las últimas horas he recibido información de las amenazas directas y sistemáticas de ejecución extrajudicial contra presos políticos recluidos en la cárcel de El Rodeo, en Venezuela», afirmó la Premio Nobel de la Paz.
«Estas amenazas son emitidas por funcionarios de los órganos represivos del régimen y constituyen crímenes de lesa humanidad, violaciones graves al derecho internacional humanitario y un riesgo inminente para la vida de personas que hoy se encuentran en condición de rehenes del Estado», añadió Machado. «El régimen es responsable por cualquier daño físico y psicológico que ocurra a partir de estas amenazas», advirtió la líder opositora.
Todo apunta a que Maduro habría puesto en libertad a 71 presos políticos por la advertencia del presidente de EE.UU. de que «si el mandatario venezolano se hace el duro será la última vez que lo haga».
El Comité de Madres en Defensa de la Verdad fue el primero en informar que, desde la madrugada del día de Navidad, fueron liberadas numerosas personas detenidas por protestar contra el fraude de las elecciones presidenciales el año pasado. Hasta el momento, se ha confirmado la liberación de 65 hombres que estaban recluidos en Tocorón, tres mujeres en Las Crisálidas y tres adolescentes en La Guaira.

Los presos políticos con más renombre siguen entre rejas
Los presos políticos con más renombre, como Rafael Tudares -yerno del presidente Edmundo González-, Rocío San Miguel -abogada venezolana española- , Juan Pablo Guanipa -político de María Corina Machado-, y el gendarme argentino Nahuel no han sido puestos en libertad esta ocasión pese a los llamamientos internacionales al régimen, que los retiene como si fueran rehenes.
Pero la abogada Margi Orozco, de 69 años, fue excarcelada el jueves después de haber sido condenada a 30 años de prisión la semana pasada. Su caso es insólito y absurdo, afirma Diego Casanova. Hace un año, Orozco envió un audio crítico por la red WhatsApp y fue encarcelada. «Alguien la delató en el grupo del chat y la metieron presa», dijo el representante del CLIPP.
Otro caso calificado de condena intencional ocurrió con el adolescente Gabriel Rodríguez, de 17 años. «Lo sentenciaron a diez años de prisión por incitación al odio, cierre de vías y terrorismo. Gabriel es un buen estudiante con la más alta puntuación y lo castigan con tanta crueldad. Estos carceleros son malos y no tienen límites», concluye Casanova.

El 28 de julio del año pasado, los venezolanos acudieron a votar en masa en elecciones las presidenciales, que ganó con el 70% de los votos el candidato opositor, Edmundo González Urrutia, secundado por la líder María Corina. Así lo atestiguan las únicas actas electorales publicadas hasta ahora. Pero Nicolás Maduro no reconoció los resultados y asumió su tercera presidencia. Por manifestarse contra este fraude, han sido detenidos unos 2.400 venezolanos.
Después de la represión masiva poselectoral vino la represión selectiva contra los disidentes y dirigentes políticos. Así, la puerta giratoria de los presos políticos, unos salen y otros entran, actuó de acuerdo a las conveniencias estratégicas y circunstancias del régimen de Maduro. Es el caso del reciente despliegue militar de EE.UU. frente a las costas de Venezuela.
Esta semana, cerca de un centenar de detenidos fueron liberados bajo el régimen de presentación judicial mensual. Tienen prohibido hablar con la prensa. El terror y el miedo vivido durante año y medio en la cárcel continúa presente en su libertad condicionada.
«Esta noticia nos desborda el corazón de alegría y nos llena de esperanza. Nos demuestra que la lucha siempre rinde sus frutos y nos compromete a seguir sin descanso hasta traer a todos los que todavía nos faltan de vuelta. Es un logro importante, pero insuficiente, por ello exigimos la libertad plena de todos a través de una amnistía general», añadió el Comité de Madres en su cuenta de Instagram.

Horror carcelario

Diego Casanova, de 30 años, miembro del CLIPP, tiene un hermano que fue liberado hace nueve meses. Cuenta el perfil de los excarcelados esta semana: «La mayoría son jóvenes de 25 y 30 años, pobres, que fueron detenidos en la calle sin haber participado en las protestas poselectorales. Las mujeres habían sido detenidas por estar vinculadas con políticos. Ninguno puede hablar con la prensa ni denunciar sus casos. Han sido amenazados».
Casanova cuenta a ABC el horror vivido en las cárceles: »La mayoría de los presos políticos expresan haber sufrido maltrato cruel psíquico y físico. Los carceleros les dicen: tu no vas a salir nunca de aquí, te vas a pudrir en la cárcel». También son aislados y separados de los presos comunes.
«La comida es mala y les dan derecho a una garrafa de cinco litros de agua potable cada 15 días. Tienen un turno diario de 20 minutos para bañarse, lavar su ropa, cocinar e ir al baño. Si no acatan y se rebelan, los castigan con un aislamiento. Les dicen que van a ser los primeros en matar, o también a sus familiares, si hablan o denuncian sus casos en las redes sociales o si el Gobierno de Trump ataca al presidente Maduro», relata Casanova.
Andreína Baduel, la hija del disidente y exministro de Defensa Raúl Baduel, quien falleció en prisión en 2021, es coordinadora del comité CLIPP y tiene un hermano en prisión: Josmar Adolfo Baduel, recluido en el Helicoide, el mayor centro de tortura de las cárceles venezolanas.

«La comida es mala y les dan derecho a una garrafa de cinco litros de agua potable cada 15 días. Tienen un turno diario de 20 minutos para bañarse, lavar su ropa, cocinar e ir al baño. Si no acatan y se rebelan, los castigan con un aislamiento»

Diego Casanova
Miembro de la ONG Comité por la Libertad de Presos Políticos

«Mi hermano Josmar está enfermo, necesita 3 operaciones y no tiene atención médica», dice. «Los familiares de los presos políticos también somos víctimas, pues nos someten a condiciones de asedio y horror. A las mujeres nos desvisten para ver si llevamos algo. Nos encapuchan para poder visitarlos y verlos a través de un vidrio», cuenta Andreína. Su lamento es tan demoledor como preocupante: «Esto es duro, muy duro y alarmante. El chavismo ha violado todos los derechos humanos de los presos políticos y temo que mi hermano termine como mi padre».

Publicado: diciembre 26, 2025, 3:45 pm

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/entrevista-familiares-presos-politicos-liberados-venezuela-20251226211418-nt.html

«Ustedes van a ser los primeros en ser ejecutados. Los vamos a matar si Trump ataca a nuestro presidente Maduro. Y, si denuncian o hablan con la prensa, los volvemos a meter a prisión y también vamos a por su familia». Así amenazan los carceleros chavistas a los 71 presos políticos que liberaron este jueves y a los 900 que todavía permanecen detenidos bajo el terror tras las rejas.

Estas amenazas fueron confirmadas a ABC por familiares de los detenidos por razones políticas. Ellos son Diego Casanova y Andreína Baduel, miembros de la ONG Comité por la Libertad de Presos Políticos (CLIPP), que son familiares y representantes de los que han sido liberados y los que continúan en prisión.

La insólita y cruel forma de utilizar a los presos políticos como escudos humanos, según amenazan los carceleros para evadir las presiones y amenazas militares de Estados Unidos, también fue denunciada previamente por la líder María Corina Machado en su cuenta de la red social X.

«En las últimas horas he recibido información de las amenazas directas y sistemáticas de ejecución extrajudicial contra presos políticos recluidos en la cárcel de El Rodeo, en Venezuela», afirmó la Premio Nobel de la Paz.

«Estas amenazas son emitidas por funcionarios de los órganos represivos del régimen y constituyen crímenes de lesa humanidad, violaciones graves al derecho internacional humanitario y un riesgo inminente para la vida de personas que hoy se encuentran en condición de rehenes del Estado», añadió Machado. «El régimen es responsable por cualquier daño físico y psicológico que ocurra a partir de estas amenazas», advirtió la líder opositora.

Todo apunta a que Maduro habría puesto en libertad a 71 presos políticos por la advertencia del presidente de EE.UU. de que «si el mandatario venezolano se hace el duro será la última vez que lo haga».

El Comité de Madres en Defensa de la Verdad fue el primero en informar que, desde la madrugada del día de Navidad, fueron liberadas numerosas personas detenidas por protestar contra el fraude de las elecciones presidenciales el año pasado. Hasta el momento, se ha confirmado la liberación de 65 hombres que estaban recluidos en Tocorón, tres mujeres en Las Crisálidas y tres adolescentes en La Guaira.

El 28 de julio del año pasado, los venezolanos acudieron a votar en masa en elecciones las presidenciales, que ganó con el 70% de los votos el candidato opositor, Edmundo González Urrutia, secundado por la líder María Corina. Así lo atestiguan las únicas actas electorales publicadas hasta ahora. Pero Nicolás Maduro no reconoció los resultados y asumió su tercera presidencia. Por manifestarse contra este fraude, han sido detenidos unos 2.400 venezolanos.

Después de la represión masiva poselectoral vino la represión selectiva contra los disidentes y dirigentes políticos. Así, la puerta giratoria de los presos políticos, unos salen y otros entran, actuó de acuerdo a las conveniencias estratégicas y circunstancias del régimen de Maduro. Es el caso del reciente despliegue militar de EE.UU. frente a las costas de Venezuela.

Esta semana, cerca de un centenar de detenidos fueron liberados bajo el régimen de presentación judicial mensual. Tienen prohibido hablar con la prensa. El terror y el miedo vivido durante año y medio en la cárcel continúa presente en su libertad condicionada.

«Esta noticia nos desborda el corazón de alegría y nos llena de esperanza. Nos demuestra que la lucha siempre rinde sus frutos y nos compromete a seguir sin descanso hasta traer a todos los que todavía nos faltan de vuelta. Es un logro importante, pero insuficiente, por ello exigimos la libertad plena de todos a través de una amnistía general», añadió el Comité de Madres en su cuenta de Instagram.

Horror carcelario

Diego Casanova, de 30 años, miembro del CLIPP, tiene un hermano que fue liberado hace nueve meses. Cuenta el perfil de los excarcelados esta semana: «La mayoría son jóvenes de 25 y 30 años, pobres, que fueron detenidos en la calle sin haber participado en las protestas poselectorales. Las mujeres habían sido detenidas por estar vinculadas con políticos. Ninguno puede hablar con la prensa ni denunciar sus casos. Han sido amenazados».

Casanova cuenta a ABC el horror vivido en las cárceles: »La mayoría de los presos políticos expresan haber sufrido maltrato cruel psíquico y físico. Los carceleros les dicen: tu no vas a salir nunca de aquí, te vas a pudrir en la cárcel». También son aislados y separados de los presos comunes.

«La comida es mala y les dan derecho a una garrafa de cinco litros de agua potable cada 15 días. Tienen un turno diario de 20 minutos para bañarse, lavar su ropa, cocinar e ir al baño. Si no acatan y se rebelan, los castigan con un aislamiento. Les dicen que van a ser los primeros en matar, o también a sus familiares, si hablan o denuncian sus casos en las redes sociales o si el Gobierno de Trump ataca al presidente Maduro», relata Casanova.

Andreína Baduel, la hija del disidente y exministro de Defensa Raúl Baduel, quien falleció en prisión en 2021, es coordinadora del comité CLIPP y tiene un hermano en prisión: Josmar Adolfo Baduel, recluido en el Helicoide, el mayor centro de tortura de las cárceles venezolanas.

«La comida es mala y les dan derecho a una garrafa de cinco litros de agua potable cada 15 días. Tienen un turno diario de 20 minutos para bañarse, lavar su ropa, cocinar e ir al baño. Si no acatan y se rebelan, los castigan con un aislamiento»

Diego Casanova

Miembro de la ONG Comité por la Libertad de Presos Políticos

«Mi hermano Josmar está enfermo, necesita 3 operaciones y no tiene atención médica», dice. «Los familiares de los presos políticos también somos víctimas, pues nos someten a condiciones de asedio y horror. A las mujeres nos desvisten para ver si llevamos algo. Nos encapuchan para poder visitarlos y verlos a través de un vidrio», cuenta Andreína. Su lamento es tan demoledor como preocupante: «Esto es duro, muy duro y alarmante. El chavismo ha violado todos los derechos humanos de los presos políticos y temo que mi hermano termine como mi padre».

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