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Estonia construye una red defensiva de 600 búnkeres para defenderse de Rusia

Las Fuerzas de Defensa de Estonia están esperando la llegada del buen tiempo para comenzar con las obras. Para reforzar sus condiciones de defensa en caso de conflicto armado, el Gobierno de Tallin ha ordenado la construcción de 600 refugios de combate, búnkeres que … serán excavados tanto en terrenos estatales como privados.
Los militares seleccionarán a principios de verano uno de los dos tipos de búnkeres probados el año pasado y se abordará la construcción de un primer punto de resistencia, compuesto por 14 búnkeres, en el noreste del país. El segundo punto en la lista estará situado en el sureste, dado que se considera que, en caso de un ataque ruso, lo más probable sería un ataque desde el Golfo de Finlandia o el Golfo de Riga.
El diseño de los búnkeres se basa en las experiencias de la guerra en Ucrania y están pensados para resistir el fuego de munición de artillería de 152 mm, el arma estándar del ejército ruso. Aunque no están diseñados específicamente para defenderse de ataques con drones, su construcción debería proporcionar también protección suficiente en este caso. Según ha explicado Ainar Afanasjev, jefe del Departamento de Ingeniería de la División de Estonia, unas redes especiales proporcionarán protección adicional contra los drones.

La red de defensa incluye no sólo los búnkeres, sino también tramas de obstáculos para tanques y posiciones de tiro. Algunos elementos de infraestructura sólo deben construirse en situaciones de crisis, pero todo lo estructural deberá estar listo en un plazo determinado y el reloj comienza a funcionar a partir del verano.
El coste total del proyecto se estima en 60 millones de euros. La mayoría de los búnkeres se construyen en terrenos estatales, aunque algunos de ellos requerirán la expropiación de propiedades privadas. Según subraya el Ministerio de Interior, el Estado no tiene por qué comprarlos y bastará en muchos casos con un derecho de uso, ya que está previsto que cada uno de los nuevos refugios ocupe unos 50 metros cuadrados.
Cada búnker tendrá una superficie de entre 30 y 35 metros cuadrados y albergará una tripulación estándar de 10 soldados. Se espera que las fortificaciones permitan el mantenimiento a largo plazo de las posiciones de combate y también proporcionen dormitorios para las unidades asignadas. Se están estudiando, además, planes para proteger permanentemente estos objetos.
Las Fuerzas Armadas de Estonia, con una población de 1,35 millones de habitantes, están formadas por 4.200 soldados profesionales y aproximadamente 40.000 reservistas. El Ministerio de Interior calcula que serán necesarios unos 6.000 soldados exclusivamente para ocupar los búnkeres de forma permanente, incluyendo los reemplazos, lo que requerirá sin duda una pronta movilización de reservas, aunque el portal ucraniano ‘Militarny’ ha especulado con la posibilidad de que la infraestructura de defensa de Estonia se esté preparando en previsión de que las tropas de la OTAN ocupen al menos parte de las fortificaciones.
El Gobierno de Estonia cerró el mes pasado un acuerdo para elevar su gasto en Defensa hasta el 5% de su PIB en 2026, además de otras «inversiones adicionales» a corto plazo. «El objetivo es hacer que la agresión militar rusa contra Estonia o contra la OTAN sea imposible: prevenir la guerra, así de simple», ha declarado el primer ministro Kristen Michal.
«Para Putin, todo lo que ha pasado desde la caída de la Unión Soviética ha sido un error, por lo que busca someter a Estados soberanos y eso nos afecta especialmente a los países fronterizos», ha justificado.
El Gobierno de Estonia no confía en la negociación que Putin y Trump están llevando a cabo, para un algo el fuego en Ucrania y, junto a Alemania, defiende el despliegue de tropas de paz europeas que garanticen esa paz en el momento en que se produzca. Tallin da por descartado que Estados Unidos permita en el futuro la adhesión de Ucrania a la OTAN y prevé que la seguridad del país dependerá de la capacidad defensiva europea.

Sistemas de defensa aérea

Para salvaguardar su territorio de posibles amenazas de misiles de alta velocidad como el Iskander-M de Rusia, Estonia está a punto de adquirir su propio sistema de defensa de misiles de largo alcance. El Centro de Inversiones de Defensa de Estonia (RKIK) está evaluando el probado sistema americano Patriot, la vanguardista honda de David de Israel y el formidable SAMP/T franco-italiano, antes de tomar la decisión.
Mati Tikerpuu, responsable del RKIK, ha adelantado que «vamos a adquirir defensa aérea de largo alcance, con capacidades contra misiles balísticos y la decisión dependerá de si Estonia opta por una empresa de adquisición conjunta o una adquisición nacional», una elección cargada de implicaciones.
Esta ambiciosa compra se suma al histórico contrato de 400 millones de euros firmado por Estonia en 2023 para tres sistemas de defensa aérea de medio alcance IRIS-T SLM, fabricados en Alemania.
El ministro de Defensa Hanno Pevkur estima un coste total de más de mil millones de euros y está explorando activamente oportunidades de colaboración con aliados internacionales para reducir costes y agilizar los plazos de entrega. Insiste en que el despliegue de un sistema de defensa de misiles de largo alcance marcaría un hito crucial para Estonia, fortaleciendo además la frontera oriental de la OTAN y reforzando la seguridad regional.

Publicado: abril 4, 2025, 6:45 am

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/estonia-construye-red-defensiva-600-bunkeres-defenderse-20250404131040-nt.html

Las Fuerzas de Defensa de Estonia están esperando la llegada del buen tiempo para comenzar con las obras. Para reforzar sus condiciones de defensa en caso de conflicto armado, el Gobierno de Tallin ha ordenado la construcción de 600 refugios de combate, búnkeres que serán excavados tanto en terrenos estatales como privados.

Los militares seleccionarán a principios de verano uno de los dos tipos de búnkeres probados el año pasado y se abordará la construcción de un primer punto de resistencia, compuesto por 14 búnkeres, en el noreste del país. El segundo punto en la lista estará situado en el sureste, dado que se considera que, en caso de un ataque ruso, lo más probable sería un ataque desde el Golfo de Finlandia o el Golfo de Riga.

El diseño de los búnkeres se basa en las experiencias de la guerra en Ucrania y están pensados para resistir el fuego de munición de artillería de 152 mm, el arma estándar del ejército ruso. Aunque no están diseñados específicamente para defenderse de ataques con drones, su construcción debería proporcionar también protección suficiente en este caso. Según ha explicado Ainar Afanasjev, jefe del Departamento de Ingeniería de la División de Estonia, unas redes especiales proporcionarán protección adicional contra los drones.

La red de defensa incluye no sólo los búnkeres, sino también tramas de obstáculos para tanques y posiciones de tiro. Algunos elementos de infraestructura sólo deben construirse en situaciones de crisis, pero todo lo estructural deberá estar listo en un plazo determinado y el reloj comienza a funcionar a partir del verano.

El coste total del proyecto se estima en 60 millones de euros. La mayoría de los búnkeres se construyen en terrenos estatales, aunque algunos de ellos requerirán la expropiación de propiedades privadas. Según subraya el Ministerio de Interior, el Estado no tiene por qué comprarlos y bastará en muchos casos con un derecho de uso, ya que está previsto que cada uno de los nuevos refugios ocupe unos 50 metros cuadrados.

Cada búnker tendrá una superficie de entre 30 y 35 metros cuadrados y albergará una tripulación estándar de 10 soldados. Se espera que las fortificaciones permitan el mantenimiento a largo plazo de las posiciones de combate y también proporcionen dormitorios para las unidades asignadas. Se están estudiando, además, planes para proteger permanentemente estos objetos.

Las Fuerzas Armadas de Estonia, con una población de 1,35 millones de habitantes, están formadas por 4.200 soldados profesionales y aproximadamente 40.000 reservistas. El Ministerio de Interior calcula que serán necesarios unos 6.000 soldados exclusivamente para ocupar los búnkeres de forma permanente, incluyendo los reemplazos, lo que requerirá sin duda una pronta movilización de reservas, aunque el portal ucraniano ‘Militarny’ ha especulado con la posibilidad de que la infraestructura de defensa de Estonia se esté preparando en previsión de que las tropas de la OTAN ocupen al menos parte de las fortificaciones.

El Gobierno de Estonia cerró el mes pasado un acuerdo para elevar su gasto en Defensa hasta el 5% de su PIB en 2026, además de otras «inversiones adicionales» a corto plazo. «El objetivo es hacer que la agresión militar rusa contra Estonia o contra la OTAN sea imposible: prevenir la guerra, así de simple», ha declarado el primer ministro Kristen Michal.

«Para Putin, todo lo que ha pasado desde la caída de la Unión Soviética ha sido un error, por lo que busca someter a Estados soberanos y eso nos afecta especialmente a los países fronterizos», ha justificado.

El Gobierno de Estonia no confía en la negociación que Putin y Trump están llevando a cabo, para un algo el fuego en Ucrania y, junto a Alemania, defiende el despliegue de tropas de paz europeas que garanticen esa paz en el momento en que se produzca. Tallin da por descartado que Estados Unidos permita en el futuro la adhesión de Ucrania a la OTAN y prevé que la seguridad del país dependerá de la capacidad defensiva europea.

Sistemas de defensa aérea

Para salvaguardar su territorio de posibles amenazas de misiles de alta velocidad como el Iskander-M de Rusia, Estonia está a punto de adquirir su propio sistema de defensa de misiles de largo alcance. El Centro de Inversiones de Defensa de Estonia (RKIK) está evaluando el probado sistema americano Patriot, la vanguardista honda de David de Israel y el formidable SAMP/T franco-italiano, antes de tomar la decisión.

Mati Tikerpuu, responsable del RKIK, ha adelantado que «vamos a adquirir defensa aérea de largo alcance, con capacidades contra misiles balísticos y la decisión dependerá de si Estonia opta por una empresa de adquisición conjunta o una adquisición nacional», una elección cargada de implicaciones.

Esta ambiciosa compra se suma al histórico contrato de 400 millones de euros firmado por Estonia en 2023 para tres sistemas de defensa aérea de medio alcance IRIS-T SLM, fabricados en Alemania.

El ministro de Defensa Hanno Pevkur estima un coste total de más de mil millones de euros y está explorando activamente oportunidades de colaboración con aliados internacionales para reducir costes y agilizar los plazos de entrega. Insiste en que el despliegue de un sistema de defensa de misiles de largo alcance marcaría un hito crucial para Estonia, fortaleciendo además la frontera oriental de la OTAN y reforzando la seguridad regional.

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