La estrategia para mejorar la calidad de los combustibles en todo el país

El plan incluye enfrentar la situación de bajos inventarios que se registrará en el mes de abril en Bogotá.

25 de marzo de 2019

Finalizando este primer trimestre de 2019 la producción de combustibles en el país afronta la reducción en la producción de diésel en la refinería de Barrancabermeja, debido a mantenimientos con base en fortalecer los planes para mejorar la calidad de este combustible.

La planta HDT de diésel de Barrancabermeja produce cerca de 65 mil barriles diarios de diésel, producción que se verá afectada e impactará el insumo en el interior y otras regiones del país. Para superar este impase se incrementarán los envíos de diésel desde la refinería de Cartagena, y como noticia positiva, se aumentará  el porcentaje de biodiesel que se mezcla con el diésel, mejorando la calidad y reduciendo la afectación al medio ambiente.

Los mantenimientos se están ejecutando para anticipar la fecha dada por el Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONPES), el cual estableció una producción de diésel de entre 10 y 15 partes por millón (ppm) de azufre, y gasolina con máximo 50 ppm en todo el país a partir del segundo semestre de 2021. Para el mes de marzo de este año, el promedio de la calidad del diésel que se ha entregado en el país ha sido de 19 ppm.

Además, las actualizaciones que se están realizando en la planta de Barrancabermeja, también hacen parte del proceso que está adelantando Ecopetrol para suministrar en Bogotá el combustible necesario para la nueva flota de automotores del sistema Transmilenio, que corresponde a Gas Natural Vehicular (GNV) para 741 nuevos buses que operarán 100% con este producto, y diésel B2 de 10 ppm de azufre, que corresponde a estándar Euro VI.

Estos planes van de la mano con el impulso que le quiere dar el Estado al fomento de una economía circular, iniciativa que busca cerrar ciclos de materiales, los cuales son causantes de gran parte de las emergencias ambientales que el país está presentando en distintas ciudades como Medellín y Bogotá, y su implementación requiere de cuatro vías:

  • Alargar la vida útil de los materiales, convertirlos en productos más duraderos y evitar que sean desechados en rellenos sanitarios.
  • Inversión en nuevas tecnologías para generar valor a los materiales desechados, aprovechando estos residuos por medio de sistemas tecnificados y mecanización del reciclaje.
  • Entablar colaboraciones y alianzas entre los actores, para que interactúen a través de la compra de materiales, productos y servicios.
  • Viabilidad financiera para generar valor agregado en productos innovadores y tradicionales, para que sea atractivo para los clientes y estén dispuestos a pagar por ellos.