Publicado: junio 14, 2026, 10:30 pm
Los agonistas del receptor GLP-1 como semaglutida, liraglutida, dulaglutida y tirzepatida , principios activos de fármacos tan famosos para adelgazar como Ozempic o Mounjaro, reducen no solo la grasa sino también la masa muscular magra. Por eso, mantener la actividad fÃsica es fundamental para preservar la fuerza y la salud a largo plazo. Sin embargo, los adultos con obesidad que pierden peso con estos medicamentos GLP-1 disminuyen significativamente su actividad fÃsica, según una investigación presentada este fin de semana en ENDO 2026, la reunión anual de la Sociedad Endocrina en Chicago, Illinois. El estudio de cohorte retrospectivo pre-post utilizó datos del Programa de Investigación All of Us de los Institutos Nacionales de la Salud, que vincula los registros médicos electrónicos de los participantes con sus datos de actividad de Fitbit. Entre los 1.950 adultos con obesidad que comenzaron a usar un medicamento GLP-1, los investigadores estudiaron a 753 personas que tenÃan suficientes datos en su pulsera de actividad para el análisis. La cohorte estaba compuesta predominantemente por mujeres (78,6 %) con una edad media de 52,7 años. Los investigadores compararon el ejercicio que practicaba cada persona antes y después de comenzar el tratamiento. En concreto, pusieron el foco en el número de pasos diarios y los minutos de actividad fÃsica moderada a vigorosa (AFMV). Este es el primer estudio a gran escala que analiza datos de dispositivos portátiles de seguimiento del ejercicio en adultos que toman agonistas del receptor GLP-1. En promedio, los pasos diarios disminuyeron de 5.047 a 4.487 por dÃa, y los minutos de AFMV se redujeron de 28 a 22 por dÃa tras comenzar un tratamiento con un fármaco agonista del receptor GLP-1. Las mayores bajadas se observaron en hombres y en personas con dolor articular o muscular, mientras que factores como la edad, la insuficiencia cardÃaca o un ictus previo no modificaron los resultados. El estudio no encontró evidencia de que la pérdida de peso derivada de estos medicamentos llevara a un aumento de la actividad fÃsica. «Si bien muchos asumen que la pérdida de peso conduce naturalmente a un aumento de la actividad fÃsica, nuestro estudio sugiere lo contrario. Los hallazgos de nuestro estudio refuerzan la idea de que el ejercicio no puede ser opcional para las personas que toman estos medicamentos. Las personas necesitan intervenciones especÃficas que fomenten la actividad fÃsica junto con la medicación para la obesidad», apunta la doctora Sajana Maharjan, lÃder del estudio, del Hospital HSHS St. John’s en Springfield, Illinois.
