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La verdad detrás del truco viral de sacar la lengua para activar el nervio vago y 'apagar el cortisol': esto dice la ciencia

Publicado: junio 13, 2026, 10:00 am

Las redes sociales están llenas de trucos virales para calmar el estrés o la ansiedad. Aunque algunas de estas prácticas puedan tener efectos beneficiosos para algunas personas, lo cierto es que a nivel científico no tienen fundamento alguno. En los últimos días, uno de estos vídeos ha aparecido en las distintas plataformas asegurando que con solo sacar la lengua 40 segundos se puede activar el nervio vago y ‘apagar’ el cortisol. En España, donde se estima que el estrés afecta al 59% de la población, este tipo de consejos calan. Sin embargo, ¿cuál es la verdad detrás de este simple gesto?

La relación con la postura del Simhasana

La evidencia científica no existe para este truco viral, sin embargo, este gesto podría estar relacionado con una postura de yoga denominada Simhasana. Esta consiste precisamente en abrir la boca y sacar la lengua mientras se controla la respiración para exhalar de forma intensa. Este gesto de forma general sirve como estiramiento mandibular, muy recomendado para personas que padecen bruxismo y tienden a apretar la mandíbula por estrés o ansiedad. La persona, al poner el foco en este gesto, crea una respiración constante, empieza a aliviar la carga muscular y relaja, por tanto, la mandíbula. Todo ello le proporciona así un nivel de bienestar.

¿Activa esto el nervio vago?

La realidad es que no. Por mucho que estos consejos virales hablen de la activación del nervio vago como truco para calmar el estrés y la ansiedad, la ciencia no habla de ello como algo fácil de activar. El nervio vago es uno de los nervios más importantes del cuerpo humano que es fundamental para la función parasimpática del sistema nervioso autónomo. Se localiza en el bulbo raquídeo, algo que ya indica que no es muy accesible para su activación.

Los estudios lo han asociado a lo largo del tiempo a importantes funciones parasimpáticas entre las que se encuentra la regulación del estrés y la hormona del cortisol, ya que es el encargado de controlar la frecuencia cardíaca, la respiración y las funciones digestivas. Este trinomio entra en juego cuando la ansiedad y los episodios de estrés aparecen, ya sea acelerando los latidos, provocando cierta hiperventilación o incluso creando distensión abdominal.

No obstante, el nervio vago, al que coloquialmente se le ha ido considerando el interruptor del estrés, necesita terapias más complejas y un estudio profundo para entender si es posible una activación directa que provoque un efecto en el cuerpo humano. Así pues, la conclusión es que no existe evidencia científica de que sacar la lengua, un simple gesto, sea tan poderoso como para regular ese cortisol.

‘Apagar’ el cortisol: ¿es eso posible?

El cortisol forma parte del cuerpo humano y como en la mayoría de cuestiones de la salud, así como lo excesivo no es bueno, lo escaso tampoco lo es. Lo cierto es que los seres humanos necesitan el cortisol, ya que se encuentra presente en muchos de los procesos fisiológicos del cuerpo, como por ejemplo, para el simple hecho de despertarnos tras una larga noche de sueño. Por tanto, lo ideal es que el cortisol se mantuviera en un estado de equilibrio.

En este sentido, cualquier truco que ya comience con ese ‘apagar el cortisol’, es puramente más sensacionalista que científico. «La exposición excesiva al cortisol, como en el síndrome de Cushing, produce obesidad central, atrofia muscular, hipertensión e intolerancia a la glucosa. La deficiencia de cortisol, como en la enfermedad de Addison, causa fatiga, hipotensión, pérdida de peso e hiperpigmentación», recogen en la Librería Nacional de Medicina. La regulación del cortisol parte, por tanto, de mantener al sistema parasimpático cuidado y eso se consigue a través de un sueño reparador, alimentación saludable y la práctica de ejercicio.

No obstante, cuando la fluctuación natural del cortisol se desequilibra, entra en juego la terapia psicológica y médica, pero siempre tras un diagnóstico claro y focalizado que ayude a comprender el motivo.

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