Publicado: mayo 6, 2026, 10:00 am
La Organización Mundial de la Salud (OMS) con la ayuda y colaboración de un laboratorio ha podido confirmar que la cepa de hantavirus que ha provocado la muerte de tres pasajeros a bordo del crucero MV Hondius se trata de la conocida como virus Andes. Tras conocerse ya ocho contagios, los hipotéticos factores apuntaban a este tipo como su posible procedencia de Argentina y el contagio de varias personas. Y, es que, la cepa Andes es la única hasta ahora relacionada con la alta posibilidad de que se transmita de persona a persona y sucedió en Argentina en 1995.
Actualmente existen más de 50 especies de hantavirus, una infección zoonótica que se transmite por exposición, inhalación o alimentos contaminados de excrementos, orines y saliva de roedores, y pocas veces por mordeduras o arañazos. Hasta donde llegan los expertos, es que la posibilidad de contagio solo se produce ante tal contacto con el animal vivo o muerto y por tanto es rara la transmisión por cercanía a una persona contagiada. Pero, sin embargo, la información hasta ahora conocida de la cepa Andes reconoce una mínima posibilidad.
¿Cómo es esta cepa Andes?
En 1995, Argentina descubrió un nuevo tipo de hantavirus. Hasta ese entonces, solo se conocía un tipo que afectaba sobre todo a los Estados Unidos, allá por 1993, y al que denominaron el Virus Sin Nombre. Este se caracterizaba por provocar el síndrome pulmonar por hantavirus la misma enfermedad que dos años después presentaron los pacientes argentinos.
En este caso, las secuencias virales del hantavirus venían derivadas del mismo tipo de roedor del Nuevo Mundo (sigmodontinae) del Virus Sin Nombre, sin embargo, eran diferentes. Fue así como se documentó por primera vez la cepa Andes, que viene generalmente provocada por el roedor Oligoryzomys longicaudatus (ratón colilargo).
El contagio entre personas de esta cepa aunque todavía sigue en estudio, estaría relacionado con contacto muy estrecho de fluidos. Para entenderlo, sería muy diferente a la forma de contagio de la Covid-19, que mediante secreciones en el ambiente ya era altamente contagiosa.
Síntomas de la cepa Andes
Los síntomas de la cepa Andes son por lo general los mismos que otros tipos de hantavirus. Empieza con síntomas leves parecidos a un cuadro de gripe, por lo que aparecen signos de fiebre, mialgia y cansancio, pero sobre todo, en un 50% provoca problemas gastrointestinales como vómitos, diarrea y dolor abdominal. Ahora bien, la cepa Andes tiene tendencia a tener una evolución rápida y más graves de los síntomas, por lo que aparece la enfermedad del Síndrome cardiopulmonar por hantavirus.
En los primeros estudios, la cepa Andes dio significativos signos de afectación pulmonar, pero poco después descubrieron que también tenía un efecto negativo a nivel cardíaco, lo que aumenta el riesgo. Así pues, tras los primeros síntomas, también puede aparecer, tal y como indican desde el portal médico de Mayo Clinic, «tos, dificultad para respirar, presión arterial baja y frecuencia cardíaca irregular». Cuando la infección avanza es posible la aparición de un edema pulmonar, debido a la filtración del virus a través de los vasos sanguíneos y la posterior filtración a los pulmones, que se llenan de líquido provocando disfunción.
Según un estudio elaborado en Chile por Onstaza Castillo H. y Gonzalo Ossa A. del Servicio de Medicina Interna en el Hospital Regional Temuco, «la fase cardiopulmonar aparece entre el cuarto al séptimo día del inicio de los pródromos y se caracteriza por rápida instalación de disnea, tos seca e hipotensión» y añade que «el edema pulmonar masivo o el shock cardiogénico pueden llevar a la muerte en 24 a 48 horas en el 50% de los casos».
¿Por qué es tan peligrosa esta cepa Andes?
Que haya una mínima posibilidad de contagios entre personas ya marca el alto riesgo de esta cepa. Además, la aparición de efectos y sintomatología grave a los pocos días de presentar los primeros síntomas, también elevan las posibilidades de complicaciones. Se estima que la tasa de mortalidad por hantavirus es de un 30-50%, aunque puede depender de cada cepa.
Referencias científicas
CASTILLO H., CONSTANZA y OSSA A., GONZALO. Síndrome pulmonar por hantavirus Andes en Chile. Rev. niño. enferm. respirar. [en línea]. 2002, vol.18, n.1 [citado 2026-05-06], pp.35-46. Disponible en: . ISSN 0717-7348. http://dx.doi.org/10.4067/S0717-73482002000100005
Carmona, S. (2025, 6 agosto). Infección por hantavirus. Manual MSD Versión Para Profesionales. https://www.msdmanuals.com/es/professional/enfermedades-infecciosas/arbovirus-arenavirus-y-filovirus/infecci%C3%B3n-por-hantavirus
Wells, R. M., Estani, S. S., Yadon, Z. E., Enria, D., Padula, P., Pini, N., Mills, J. N., Peters, C. J., & Segura, E. L. (1997). An Unusual Hantavirus Outbreak in Southern Argentina: Person-to-Person Transmission? Emerging Infectious Diseases, 3(2), 171-174. https://doi.org/10.3201/eid0302.970210
