Publicado: mayo 1, 2026, 4:07 am
Puesto que los juicios suelen ser una reproducción de lo ya practicado en la minuciosa fase de instrucción, muchas veces concluyen sin novedad alguna. Ayer, por contra, sí la hubo en el Tribunal Supremo, donde por primera vez Koldo García reconoció que las «chistorras» de los mensajes incautados correspondían, efectivamente, a lo que sostenían los informes de la UCO: «Billetes de 500 euros».
Eso tenía para el asesor de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes la ventaja de añadir nuevos ingresos identificables que menguaran lo que manejaba sin origen conocido. Al margen de la repercusión penal que eso pueda proporcionarle -poca, según la acusación pública y la particular-, tenía otra política: desmentía la afirmación del ex gerente del PSOE ante el mismo tribunal. La semana pasada, Mariano Moreno Pavón afirmó que el partido nunca reembolsó gastos a Ábalos usando billetes de ese valor facial.
«La caja del Partido Socialista, la única caja que tiene el Partido Socialista, estaba dotada de los ingresos procedentes de su cuenta de funcionamiento. Yo solicitaba dotaciones de caja de esa cuenta y el banco enviaba a una empresa de seguridad con el dinero que habíamos pedido en ese momento. Nunca, nunca, pedimos ni billetes de 500, ni de 200 ni de 100. Nunca. Por tanto, no es posible que esos billetes se hayan podido dar por el Partido Socialista», declaró en su comparecencia como testigo, con la obligación, por tanto, de decir la verdad.
Lo había afirmado previamente ante el magistrado instructor del caso Koldo del Supremo, al que no convenció. Ordenó a la Audiencia Nacional que abriera una investigación para comprobar la regularidad del trasiego de efectivo en Ferraz y el sistema de reembolsos al equipo de Ábalos. A esa causa, que sigue bajo secreto, se le podrá sumar ahora la discrepancia expuesto por Koldo García.
Lo que el ex asesor ministerial recibía en efectivo en Ferraz correspondía, según ha mantenido, al reintegro de gastos que habían anticipado Ábalos y su equipo en el área de Organización. La letrada de Koldo, Leticia de la Hoz, pidió que se le mostraran a su cliente varias hojas con esas liquidaciones de gastos. En la casilla de «anticipos fondos a justificar» de una de ellas aparecía la anotación «500 + 500». «¿Puede ser que el Partido Socialista le abonara con dos billetes de 500?». «Puede ser, en este caso no me acuerdo», respondió el acusado.
La hoja de liquidación.
Esa hoja de liquidación iba acompañada de otras que, según expuso la abogada, el PSOE no había trasladado al Tribunal de Cuentas. Sumaban miles de euros. Siete mil en 2018, por ejemplo. «¿Usted ha recibido en metálico esto?». «Sí». «¿Sabe si el partido lo declaró?». «No lo sé». ¿Había billetes de 500?». «De todo». «El PSOE ha certificado que no había billetes de 500. ¿Nos certifica que recibió billetes de 500?». «Algunos sí».
En otro momento del interrogatorio, de nuevo sobre el manejo de los billetes del máximo importe, Koldo añadió que, por su «cargo» -no aclaró si en el PSOE o en el ministerio-, recibía «una o dos chistorras al mes».
La explicación de las chistorras no se extendió a los «soles» y las «lechugas» también mencionados en sus mensajes. Los soles serían -siguiendo el juego de colores- billetes de 200 y las lechugas, de 100. Los soles, dijo el acusado, serían «moneda de Perú», y las lechugas, «lechugas».
Los pagos del partido fueron una de las tres procedencias de billetes de 500. Explicó que también los recibía de los Servicios de Información de la Guardia Civil, a los que llegaban esos billetes -presumiblemente de fondos reservados- y tenían necesidad de canjearlos por otros más manejables. Se encargaba Koldo, que según su relato de ayer ha pasado más de dos décadas ayudando a las Fuerzas de Seguridad.
La tercera vía de ingresos de billetes de 500 eran los turistas extranjeros. En concreto, los que se alojaban en su sus pisos turísticos de Benidorm, ingleses y alemanes que a menudo le pagaban así sus vacaciones. Finalmente -ha residido gran parte de su vida en Navarra-, en ocasiones le pedían alguna chistorra en sentido literal. «Es cierto que mucha gente me pide chistorras, pero chistorras de verdad», dijo. Hasta ahora, esta había sido su única explicación ante el juez.
Sus explicaciones de ayer siguen sin aclarar algunos puntos de su patrimonio. En particular, el mensaje cruzado con su mujer que habla de que disponen de 2.000 chistorras, es decir, un millón de euros. Su defensa no le preguntó por ello. En la sesión de la mañana le había dicho al fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, que de las chistorras solo daría explicaciones a su propia abogada. A las acusaciones populares, Koldo no quiso contestarle. Alegó que se trataba de un partido político, puesto que ejerce como portavoz de todas el abogado del PP Alberto Durán. El letrado le hizo ver que algunas acusaciones no eran partidos, y podían asumir el interrogatorio, pero no cambió el parecer del acusado.
No todo fueron malos tragos para el PSOE en la comparecencia de Koldo García. Su defensa le preguntó si alguna vez había entregado dinero al PSOE para su financiación, como había mantenido la víspera Víctor de Aldama. Lo negó. «El Partido Socialista Obrero Español no coge el dinero de nadie». También negó que estuviera presente en la entrega de 25.000 euros al jefe de Gabinete de María Jesús Montero en el Ministerio de Hacienda.
En su largo interrogatorio, la abogada de Koldo cuestionó que la UCO hubiera tenido en cuenta todos los ingresos reales del acusado y su entorno para concluir que su incremento resultaba inexplicable por cauces legales. Y en otra línea de defensa, presentó al acusado como un impetuoso ignorante que se limitaba a hacer gestiones cuyo alcance desconocía: «¿Usted tenía criterio o conocimiento para entender eso?». «No. Yo ponía en contacto».

