Publicado: abril 30, 2026, 8:07 pm

El ajuste de cuentas con los críticos con el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz y el ascenso de sus aliados continúa. La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, lo ha vuelto a hacer de manera indisimulada este jueves tras la celebración del Consejo Fiscal, pese a la promesa inicial que hizo al estrenar su mandato asegurando que iba a «sanar» las heridas en el Ministerio Público.
Peramato ha purgado a la hasta ahora fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra, a la que no ha revalidado en el cargo mientras ha ascendido a fiscal del Tribunal Supremo a Pilar Rodríguez, la fiscal jefe provincial de Madrid que proporcionó los correos del novio de Isabel Díaz Ayuso a García Ortiz.
Lastra, número 424 del escalafón, aspiraba a continuar como fiscal superior de la Comunidad de Madrid, pero la fiscal general ha propuesto hoy para el cargo a la fiscal de la Secretaria Técnica María Isabel Martín, número 1.306 del escalafón, y quien venía ocupándose de la planificación de los cursos de formación del Ministerio Fiscal.
Esta fiscal acudió en apoyo, al igual que la propia Teresa Peramato y el resto de ascendidos, a las sesiones del juicio seguido en el Tribunal Supremo contra García Ortiz el pasado mes de noviembre.
Por su parte, Almudena Lastra fue la fiscal que plantó cara a García Ortiz cuando decidió filtrar datos reservados del empresario Alberto González Amador. En el juicio actuó como testigo de cargo y desde el entorno del ex fiscal general la describieron como una fiscal resentida con el núcleo de poder de Fortuny. Según informan fuentes fiscales a EL MUNDO, en el Consejo Fiscal Lastra contó con el apoyo mayoritario de siete vocales mientras que Martín ha contado tan sólo con el de cuatro de los consejeros; los vocales natos y de la Unión Progresista de Fiscales (UPF).
El ascenso del equipo Fortuny
Por otro lado, la fiscal general ha propuesto este jueves a la hasta ahora fiscal jefe provincial de Madrid Pilar Rodríguez -quien llegó a estar imputada en el TS- nuevo miembro de la Sección Social de la Fiscalía del Tribunal Supremo, donde actualmente se encuentra adscrito García Ortiz. Rodríguez carece de experiencia previa en la jurisdicción social.
Con el ascenso de Rodríguez, Peramato ha promovido en la carrera fiscal a todos los miembros del denominado ‘equipo Fortuny’. Junto a la fiscal jefa de Madrid han sido ascendidos en los últimos meses la ex jefa de la Secretaria Técnica de García Ortiz, Ana García León -con el cargo de fiscal de Sala Jefe de la Sección Penal del Tribunal Supremo-, y el ex teniente de la Técnica, Diego Villafañe -con el cargo de fiscal del Alto Tribunal-.
En un comunicado, la Asociación de Fiscales, mayoritaria en la carrera, ha criticado duramente los nombramientos de Peramato señalando que «lo verdaderamente llamativo de lo ocurrido con quienes integraron el más estrecho círculo de confianza de Álvaro García Ortiz -a los videos de aplausos espontáneos y paseíllos por Las Salesas nos remitimos- no es su salida, sino su destino».
Este colectivo ha ensalzado además el perfil de la hasta ahora fiscal superior de Madrid. «Lastra cuenta con 35 años de Carrera Profesional, ha desempeñado funciones en la Secretaría Técnica, en la Unidad de Apoyo y fue Teniente en la Inspección Fiscal, también fue vocal del CGPJ y letrada del mismo órgano. Pero tuvo la osadía de contradecir la doctrina oficialista con ocasión de los graves cargos penales que se imputaron a Álvaro García Ortíz y por los que resultó condenado, siendo su testimonio uno de los elementos probatorios que fueron objeto de valoración en sentencia», recoge el comunicado.
Premia a la mujer de García Ortiz
Además, Peramato también ha querido dar una alegría familiar al ex fiscal general del Estado. Su esposa, la fiscal Pilar Fernández Pérez, miembro de la UPF, ha sido nombrada teniente de la Comunidad Autónoma de Galicia. La esposa de García Ortiz estaba destinada en la actualidad en la Fiscalía Provincial de Madrid en el área de Menores. En una nota de prensa, la fiscal general ha destacado «su conocimiento directo y profundo de todo el territorio gallego, de sus fiscalías territoriales y de la interlocución con las principales instituciones autonómicas».
Por su parte, la Asociación de Fiscales ha subrayado que la esposa de García Ortiz, que tan sólo logró tener cuatro votos del Consejo Fiscal, «concurría con siete candidatos más, todos ellos con destino actual en Galicia y por ello conectados con la realidad del territorio. Conforme al escalafón es la penúltima, la separan más de 800 puestos del primer peticionario».
Teresa Peramato asumió el cargo de fiscal general con la promesa de «sanar las heridas» abiertas en la institución a raíz del caso de García Ortiz, aunque su política de nombramientos se asemeja más a una actuación revanchista que a la intención de aunar sensibilidades dentro de la carrera fiscal.
En total, la fiscal general ha propuesto al Gobierno el nombramiento de 22 altos cargos del Ministerio Fiscal.
