Publicado: mayo 27, 2026, 2:25 pm

La televisión estatal de Irán ha anunciado que el régimen persa tiene en su poder el borrador de un marco inicial, si bien no definitivo, para un acuerdo con Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Medio. En el mismo, según el mismo medio, la gestión del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una vez concluida la guerra, recaería sobre Teherán, que pasaría a controlar el paso en coordinación con Omán. Poco después del anuncio, la Casa Blanca lo ha desmentido en redes sociales, tildándolo de «pura invención».
Según ese borrador, Irán restablecería el tránsito marítimo a través del Ormuz hasta alcanzar niveles previos al conflicto, todo ello en el plazo de un mes. Por su parte, Estados Unidos se comprometería a retirar a sus fuerzas navales del mar Arábigo y las inmediaciones de Irán, así como a levantar el bloqueo naval sobre puertos y buques de ese país. Después, Irán y Omán gestionarían el paso, que estaría restringido a buques militares. Todo ello según el borrador, aún sin finalizar y del que Teherán también destaca que no tomará ninguna medida sin una «verificación tangible» de los compromisos alcanzados por la parte estadounidense.
La Casa Blanca, sin embargo, ha negado rotundamente las informaciones de los medios oficiales iraníes en un comunicado en la red social X. «Es pura invención», ha señalado el Gobierno norteamericano sobre el borrador publicado por «medios controlados por Irán». «Nadie debería creer lo que publican los medios estatales iraníes. ¡Los hechos importan!», ha reiterado Washington, que ha criticado a la prensa norteamericana por hacerse eco de esas informaciones.
Ali Beghani Kani, subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, había adelantado a primera hora de este miércoles que el acceso al estrecho de Ormuz «no volverá a ser como antes». En un foro internacional en Moscú, el diplomático iraní ha asegurado que el paso marítimo pasará a regirse «por un protocolo totalmente diferente«, y confirmó que el régimen persa negocia con Omán «para determinar el mecanismo de paso», todo mientras continúan los contactos indirectos con EEUU. Sobre esas conversaciones, Beghani se ha limitado a confirmar que el diálogo existe, pero sin acuerdos «en nada».
Estados Unidos e Irán han intensificado en los últimos días sus contactos en busca de un acuerdo que podría poner fin a la guerra. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, se encuentran en Catar para tratar dicho pacto que, según la prensa iraní, incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones a Irán, pero dejaría la cuestión sobre las capacidades nucleares de la República Islámica para una fase posterior. Por la parte estadounidense, este martes el secretario de Estado, Marco Rubio, se limitó a asegurar que quedan por resolver algunas discrepancias del borrador inicial, y que llevará «unos días» conseguirlo.
La Guardia Revolucionaria afirmó este miércoles, por voz de su número dos, que la posibilidad de una vuelta a las hostilidades entre Irán y EEUU e Israel, es «baja» debido a «la debilidad del enemigo», pero reiteró que sus arsenales «están esperando repletos». «Los estadounidenses piensan que pueden hablar con la República Islámica a través del lenguaje de la fuerza, pero parece que no han aprendido que uno no debe hablar a la comunidad iraní a través de las amenazas», ha señalado Mohamad Akbarzadé.
Trump: «El acuerdo tiene que ser perfecto»
Precisamente este miércoles, el presidente de EEUU, Donald Trump, se ha reunido con su gabinete en un momento crítico de las negociaciones con Irán, dada la incertidumbre sobre las conversaciones que se están desarrollando en Catar. En la previa, abierta a la prensa, Trump ha insistido en que el acuerdo que se alcance con Irán «tiene que ser perfecto». «No he hecho esto para alcanzar un acuerdo mediocre», ha señalado, además de relacionar directamente un pacto con Irán a que otras naciones árabes, como Arabia Saudí o Catar, suscriban los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel. El mandatario ha asegurado que está «solicitando encarecidamente» a esos países que se adhieran, pero negó que la paz con Irán dependa de ello.
Sobre el control de Ormuz, uno de los principales puntos de fricción en las negociaciones entre Washington y Teherán, Trump ha reiterado que el estrecho debe estar abierto a todos y que nadie puede controlarlo, y ha asegurado que EEUU vigilará que así sea. Sobre un hipotético papel de Omán en el control del estrecho junto a Irán, el mandatario ha lanzado una amenaza a Mascate: «Omán se comportará como todos los demás o tendremos que volarlos por los aires».
Sobre las negociaciones también ha dado detalles Marco Rubio: el secretario de Estado ha asegurado que están en curso pero ha recordado que «la línea roja es que Irán nunca tendrá un arma nuclear». «Irán y su régimen no deben ni pueden tener nunca un arma nuclear, y tengan seguro que no la tendrán mientras este presidente siga en el cargo», ha señalado Rubio, que ha añadido: «Quiero recordar que hay otras opciones si las negociaciones no funcionan». Rubio también ha subrayado, no obstante, que la Casa Blanca «prefiere» la vía diplomática y le dará «todas las oportunidades para que tenga éxito».
