Publicado: mayo 26, 2026, 1:38 am

No hay acercamiento que valga. Las fuerzas estadounidenses han iniciado este lunes «ataques en defensa propia» contra embarcaciones iraníes y bases de lanzamiento de misiles ubicadas en el sur del país, y lo han hecho no solo con alto el fuego vigente, sino también en el que parece ser el momento de mayor acercamiento diplomático. Irán, de hecho, ha acusado directamente a Washington de «violar» esa tregua. El acuerdo de paz «no es inminente» según Teherán, pero las conversaciones «van por buen camino», reconoció Pakistán, que ejerce como mediador. Además, Estados Unidos ha reconocido «avances» en algunas cuestiones y ha dejado claro que siguen sentados en la mesa.
No obstante, la guerra avanza con varios ataques estratégicos. La Casa Blanca confirmó que el Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) ha ejecutado una serie de intervenciones militares en el estrecho de Ormuz, fundamentadas bajo el principio de autodefensa estratégica frente a las hostilidades de las fuerzas iraníes. Según el portavoz del comando, el capitán Tim Hawkins, estas incursiones se diseñaron con el objetivo de neutralizar amenazas inminentes contra el personal estadounidense, logrando desarticular infraestructuras críticas que incluían tanto bases de lanzamiento de misiles como embarcaciones encargadas de sembrar minas en aguas internacionales. A pesar de la contundencia de estas maniobras, la cúpula militar de Washington asegura que se trata de algo puramente táctico.
Los ayatolás, mientras, guardaron silencio en los primeros momentos, aunque sí reconocieron ataques concretos, particularmente en la ciudad portuaria de Bandar Abbás, un enclave geográfico vital situado frente al estrecho donde la agencia estatal IRNA reportó múltiples explosiones. Estos movimientos, eso sí, no han generado cambios en la dinámica de las últimas horas: Donald Trump quiere firmar «algo grande y fructífero» e Irán mantiene la cautela sobre el pacto, que sigue lejos pero sí parece más factible por ejemplo que hace un mes.
Eso sí, la tensión existe. El portavoz del Ejército iraní, Abolfazl Shekarchi, ha indicado que «la República Islámica de Irán está preparada para la guerra y, en caso de nuevo ataque por parte de Estados Unidos y el régimen sionista, ya han sido identificados objetivos», sostuvo, y la respuesta, avisó, «será mucho más violenta». Al mismo tiempo, acusó a Washington de «violar» el espacio aéreo de Teherán. «La respuesta a cualquier nueva agresión será diferente a la anterior y los enemigos harán frente a sorpresas y nuevas tácticas», sentenciaron desde el régimen.
«El Ejército terrorista estadounidense, continuando con sus aventuras intervencionistas en la región y su comportamiento agresivo ha penetrado en espacio aéreo iraní en la región del golfo Pérsico», recogió también la Guardia Revolucionaria en un comunicado, en el que también reconocieron ataques con drones -uno de los cuales fue derribado- por parte de las tropas estadounidenses y añadieron que las tropas de Washington están probando «el poder destructivo de un nuevo sistema de armas» contra ellos. De hecho, Teherán reconoció haber disparado contra un F-35.
Además, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha mandado un mensaje a Estados Unidos, asegurando que «ha perdido» peso en el escenario global, como potencia, y a la vez ha predicho «el fin» del Estado de Israel. «Estados Unidos no solo ya no dispondrá de un refugio seguro para sus fechorías y para establecer bases militares en la región, sino que, día a día, se aleja más de su antigua posición», recogió en su mensaje, en el que también dijo que «el tumor canceroso de Israel se acerca igualmente a las etapas finales de su miserable existencia». Por su parte, el presidente iraní Masud Pezeshkian ha asegurado que la presencia de EEUU en el Golfo no ha servido para mejorar la seguridad en la región.
El Gobierno iraní, en esa cadena de reacciones, ha acusado a la Casa Blanca de entrar en «contradicciones» y de, por tanto, poner en problemas las negociaciones de paz. «Uno de nuestros problemas en las negociaciones son las declaraciones y el comportamiento contradictorio de Estados Unidos, pero confiamos en nuestro Ejército y nuestro equipo diplomático y esperamos alcanzar una paz duradera», comentó en este sentido la portavoz del Gobierno iraní, Fatemé Mohayerani.
En paralelo con esto, Donald Trump aseguró de madrugada que EEUU tendrá que quedarse con el uranio enriquecido iraní para posteriormente destruirlo. «El uranio enriquecido (¡polvo nuclear!) se entregará de inmediato a Estados Unidos para traerlo a casa y ser destruido», escribió el presidente estadounidense en redes sociales. «O, mejor, será destruido en el mismo lugar en colaboración y coordinación con la República Islámica de Irán», añadió. Todo esto después de que Teherán reconociera que el programa nuclear iraní no está siendo parte de las negociaciones, centradas ahora mismo en la reapertura de Ormuz y en un alto el fuego de 60 días que la permita.
El secretario de Estado de EEUU, por su parte, pone el foco de hecho en la normalidad marítima. «El estrecho tiene que estar abierto, sin obstáculos, sin peajes, y obviamente eso tiene que suceder inmediatamente en cuanto se llegue a un acuerdo», comentó en declaraciones ante los periodistas, siguiendo la línea marcada ya este lunes, cuando aseguró que «nadie, salvo Irán» está de acuerdo en establecer unas cuotas al paso de los barcos por Ormuz. «Es ilícito, es ilegal, es insostenible para el mundo, es inaceptable», avisó.
