Publicado: mayo 6, 2026, 6:08 pm

Este miércoles se ha constituido la mesa de negociación en Nestlé, con lo que se da el pistoletazo de salida al periodo de consultas de un mes para negociar la letra pequeña del Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Unos días antes, el lunes 4 de mayo, la Inspección de Trabajo en Cataluña que depende de la Consejería de Empresa y Trabajo intentó una mediación entre empresa y trabajadores. Fue imposible alcanzar un acuerdo y, además, concluyó que el gigante suizo de la alimentación no había informado del ERE al comité de empresa europeo. Este hecho ha llevado a sindicatos como Comisiones Obreras ha exigir la retirada de Expediente tras esta resolución.
Desde este sindicato han destacado que el organismo de la les de la razón al considerar que se está vulnerando el derecho a la información y consulta de los trabajadores. La multinacional suiza presentó el pasado 21 de abril un ERE de hasta 301 personas, estos es un 7,5% de su plantilla en España, y que afecta a la mayoría de sus centros de trabajo.
En un comunicado, este sindicato apunta que la semana pasado solicitaron a las autoridades catalanas activar el protocolo de prevención previsto para reestructuraciones de compañías multinacionales. Lo que, desde Comisiones Obreras, han justificado en que la coincidencia en el inicio de los procesos de información a nivel europeo y español «vulnera el derecho de participación de la representación de las personas trabajadoras».
Coincidencia de los ERE europeos y español
En Comisiones han añadido que la Inspección de Trabajo concluye que el solapamiento de ambos procedimientos también «dificulta» el análisis con personas expertas y limita el citado derecho a la información, consulta y participación. Además, han apuntado, el organismo de la Generalitat catalana también cree que «impide» una coordinación efectiva y supone una vulneración del principio de buena fe negociadora.
Para este sindicato, todo lo anterior, daña los derechos de los trabajadores. Lo que le ha llevado a pedir a Nestlé que retire el ERE como la única forma de asegurar los derechos de su plantilla en España. Mientras, hoy se ha conocido los puestos de trabajo afectados. Fuentes sindicales consultadas por ‘La Información Económica’ señalan que más de la mitad de los despidos se concentrarán en Cataluña: 158 personas en sus oficinas centrales de Esplugues de Llobregat (Barcelona), así como otras 12 en su centro de trabajo de Girona y otras 8 en su fábrica de Reus. Suman, así, un total de 178 despidos.
Le sigue la planta cántabra de La Penilla (chocolates, productos lácteos y alimentos infantiles) donde se prevé hasta 49 despidos. Los recortes de personal planteados a los sindicatos también alcanzan al centro de trabajo de Pontecesures en Galicia donde se prevé la salida de hasta 27 empleados y Madrid donde se plantea hasta 26 bajas. Están afectadas, además, Extremadura donde se ha planteado hasta 8 despidos, Andalucía con otras 6 salidos propuestas y, en menor medida, el centro de producción de Sebares, en Asturias, donde se ha puesto sobre la mesa hasta 4 despidos. A esto se añade la salida de otros 2 empleados en Bilbao y otro más en Guadalajara.
Pistoletazo de salida a las negociaciones
La reunión de hoy ha supuesto no solo el inicio formal del periodo de consultas de un mes, para pactar los pormenores del ERE, sino la constitución de una mesa formada por 13 representantes de los principales sindicatos con representación en la plantilla de Nestlé (Comisiones Obreras, UGT FICA y CSIF). Hay previstas reuniones periódicas hasta el próximo 4 de junio, según fuentes consultadas.
El ERE conocido el pasado 21 de abril, que afecta a hasta el 7,5% de la plantilla de Nestlé en España, estimada en unas 4.060 personas, tiene su origen en el anuncio realizado en octubre por el nuevo consejero delegado de la multinacional, Philip Navratil. El alto ejecutivo dio a conocer su intención de eliminar 16.000 puestos de trabajo a nivel global en los próximos 2 años (12.000 de ellos administrativos) para reducir costes. La decisión de Navratil coincidió con el inicio el inicio de la gestión como máximo responsable de la compañía de Pablo Isla, expresidente de Inditex.
