Publicado: julio 16, 2026, 12:00 pm
Uno de los deseos más habituales entre las personas que viven en España es poder llevar vidas tranquilas, sin complicaciones y que nos aporten felicidad, pero para eso es importante tomar conciencia de las cosas.
La manera en la que vivimos nuestra vida puede marcarla para bien o para mal y en ocasiones no nos damos cuenta de ello. Ser consciente de la manera en la que lo hacemos puede ser clave para tomar las decisiones adecuadas, ya sea hacer cambios, priorizar lo importante, tomar las riendas o empezar a vivir.
Confucio y su forma de vivir el tiempo
«Tenemos dos vidas, y la segunda empieza cuando comprendemos que solo tenemos una». Este aforismo, atribuido al filósofo chino, invita a reflexionar sobre el paso del tiempo, pero sobre todo lo que queremos hacer con él. Señala la importancia de no dejarnos llevar por la rutina, aceptando lo que nos sucede sin intentar cambiar aquello que queremos cambiar, sino hacer todo lo contrario. Tomar conciencia de lo efímero del tiempo que tenemos disponible y empezar a vivir como sentimos que debemos hacerlo.
A menudo nos dejamos llevar por la rutina, nos dejamos enredar en el día a día, dejando que sean las responsabilidades las que nos marquen el ritmo, cada día se convierte en una nueva repetición del anterior y no nos damos cuenta de cómo eso nos afecta tanto física como emocionalmente. Esta frase, atribuida a Confucio, nos invita a despertar, a darnos cuenta de que solo hay una vida y eso merece que dediquemos nuestro tiempo a esas cosas que nos acercan a la felicidad.
La frase no es una respuesta, sino un punto de partida, un empujón necesario para comenzar un proceso de introspección que nos haga reflexionar sobre la forma en la que administramos nuestro tiempo y nuestras prioridades, cómo a menudo dedicamos más tiempo y energía a aquellas cosas que nos parecen urgentes, pero que en realidad no son importantes. Por lo menos no lo son una vez que nos damos cuenta de que no tenemos dos vidas y el tiempo se nos está escapando entre los dedos. No siempre somos conscientes de que el tiempo que tenemos es limitado, y eso nos hace vivir como si no lo fuera.
No siempre tendremos una oportunidad extra, no todo el mundo puede tener esa charla que lleva tiempo posponiendo, la vida no siempre nos regala una nueva ocasión de hacer todo eso que tenemos pendiente y vamos atrasando pensando que más adelante podremos hacerlo. Darnos cuenta de que no es así puede suponer un punto de inflexión en nuestra vida y no es necesario que este cambio de pensamiento llegue tras una pérdida o un mal momento, es una reflexión que Confucio invita a hacer en cualquier momento, ahora mismo.
Apreciar los pequeños momentos, disfrutar del tiempo que pasamos haciendo lo que nos gusta, dejar de movernos por inercia y tomar las riendas de nuestra vida o dejar de centrarnos en lo que nos imponen como urgente y empezar a dedicarnos a lo que nos parece importante. En el momento en el que comenzamos a hacer aquello que queremos hacer, que tomamos la decisión de vivir de manera fiel a nuestros principios y valores, ahí comenzará esa segunda vida.
